Hoy es un día muy especial para todos los seguidores de Jesucristo, el hijo de Dios, que fue crucificado, para el perdón de nuestros pecados.

Quizás ahora más que nunca nosotros alabemos y bendeciremos, tu nombre en este día, y hagamos un reflejo, de la situación que estamos viviendo, para que se sienta que Dios está presente, que nos supervisa nuestro accionar en el diario vivir. Quizás este año, tenga un mejor resultado, no habrá caravanas de personas, para ir a hacer turismo a sus diferentes, ciudades, no habrá cherchas en las playas, en las montañas, hasta los templos como se acostumbra a visitarlos estarán huérfanos de feligreses.
Quizás Dios, está dando una demostración, que él puede hacer y deshacer con el mundo, y manejarlo, hacer respetar sus mandatos, ahí los tienen a las grandes potencias, arrodilladas, postradas a los pies del Señor, implorando, rogando, pidiendo su misericordia, su perdón.
Como un mensaje, que vendrá pronto, para que este momento que vivimos, quede grabado en las memorias de todos, que es tiempo de reflexión y ser más humano, conservar y amar más a la naturaleza, que la están destruyendo, amar más a sus familiares, hijos matando a sus madre, ser más reflexivo que pensemos en los demás, ser más íntegros, que los hogares mantengan un amor y comprensión, no seguir con el feminicidio que cada día es mayor, que seamos felices, al ver los niños jugar, ser felices al ver a nuestros abuelos, a nuestros ancianos, sentados en su mecedoras esperando el cariño, el amor, la gratitud de sus seres queridos, no maltratándolos despreciándolos lanzándolos en una casa albergue en un asilo a esperar su muerte.
Un momento para los que dirigen las políticas en el mundo, hagan un paro que nos guíen, sean buenos administradores, y distribuyan mejores los recursos entre todos sus ciudadanos, otorgándole, la seguridad, la calidad de vida, la paz, los valores, principios y respeto por su dignidad, que todo ciudadano se merece.
Es un buen momento para que los jóvenes abrazados a la tecnología, se creen que son los amos y señores del mundo, dejando a un lado la integración y el amor de un hogar, y no saben que es un simple juguete, que el Señor ha puesto en sus manos. ¿y ahora? de que ha servido en estos momentos. las cuantiosas inversiones en el mundo, de que han servido la sabiduría de los científicos, de que han servido todas esas superpotencias, que ahora parecen enanos, pidiendo, implorando, por una vacuna, una cura, para retornar la felicidad a los hogares del mundo.
En un día muy especial, que todos juntos en nuestros hogares, todos tomados de las manos, nos arrodillemos a implorar a nuestros Dios en reconocer nuestros errores, a pedir que nos guie, nos oriente, nos ilumine por un nuevo camino a recorrer, porque ahora serán diferentes, cargados de amor, de comprensión, de humildad, que seremos mejores ciudadanos, que nos cubra con su manto sanador, que rompa cadenas, que nos devuelva nuestra paz, sosiego el amor a cada hogar del mundo, te aclamamos, postrado ante ti y te lo pedimos en el nombre de tu hijo Jesús. Amén.
Jesús Báez
Articulista






