CALIFORNIA, EEUU.- El estado norteamericano de California obligó desde hoy a gran parte de sus habitantes a cerrar las tiendas y quedarse en casa, tras un récord de 30 mil nuevos casos de Covid-19 en esa demarcación.

La orden del gobernador de ese territorio, Gavin Newsom, que afectó a más de 23 millones de personas, se activó en áreas donde están disponibles menos del 15 por ciento de las camas de las unidades de cuidados intensivos (UCI).
Por otra parte, otros cinco condados en el norte de dicha demarcación que rodean el área de la Bahía de San Francisco impusieron voluntariamente las restricciones incluso antes de alcanzar el umbral de las afectaciones en las UCI.
La nueva disposición, que durará al menos tres semanas, prohíbe las reuniones privadas de cualquier tamaño, cierra todas las operaciones minoristas y la infraestructura crítica, y requiere el uso de máscaras y mantener el distanciamiento físico.
Newsom, demócrata en su primer mandato, amenazó con retener fondos a los gobiernos locales que se nieguen a cumplir sus disposiciones
Aun así, los alguaciles de los condados de Los Ángeles, Orange y Riverside dijeron que se negarán a hacer cumplir la orden, y pidieron a las empresas no esenciales que permanezcan abiertas.
California reportó más de 30 mil casos nuevos el domingo, un récord respecto al máximo anterior del estado de 21 mil 986 establecido el 4 de diciembre, y marcó además una nueva cifra tope de pacientes hospitalizados con Covid-19.
Nueva Jersey, Carolina del Norte, Virginia y Virginia Occidental también anunciaron aumentos récord de nuevas infecciones en un día .
A nivel nacional, los contagios están en su punto máximo con un promedio de 193 mil 863 nuevos casos reportados cada día durante la semana pasada, según reportes oficiales.
De acuerdo con datos de este lunes del portal digital Worldometers, desde que comenzó la pandemia en Estados Unidos se reportaron 15 millones 169 mil contagios y 288 mil 984 muertes relacionadas con esta enfermedad, causada por el coronavirus SARS-CoV-2.
Desde el comienzo de la crisis sanitaria, el presidente Donald Trump restó importancia a las medidas de salud pública como el uso de mascarillas, y en su lugar priorizó el rápido desarrollo de vacunas, que podrían recibir la aprobación federal la próxima semana.
Por su parte, el virtual presidente electo Joe Biden, prometió que hará de la pandemia su máxima prioridad al asumir el cargo el 20 de enero y seleccionó a Jeffrey D. Zients, exdirector del Consejo Económico Nacional de Barack Obama, en experto principal contra la pandemia en la Casa Blanca.
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