GINEBRA, Suiza.- Los ataques cibernéticos, el regreso de sus respectivos embajadores, y el intercambio de presos, algunos de los temas claves.

Joe Biden y Vladimir Putin volvieron a cruzarse en el momento más crítico de las relaciones entre Moscú y Washington desde la Guerra Fría. Los ataques cibernéticos de Moscú, los distintos objetivos de ambas potencias en Siria y sus alrededores, el conflicto latente en el este de Ucrania, y la captura del opositor ruso Alexéi Navalny, son algunas de las cuestiones pendientes que aumentan la tensión diplomática entre ambos países.
Moscú y Washington se han acusado mutuamente y se han impuesto sanciones desde el comienzo del mandato del demócrata, por lo que muchos analistas advirtieron que esta cumbre no arrojararía grandes resultados.
La reunión duró algo menos de cuatro horas y, como estaba previsto, el presidente Putin fue el primero en ofrecer una rueda de prensa. La Casa Blanca confirmó que el mandatario estadounidense comparecerá también ante la prensa una vez que finalice la intervención de Putin.
Regreso de sus embajadores
“Con respecto al regreso de nuestros embajadores a su lugar de trabajo, el de EE. UU. a Moscú y el nuestro a Washington, hemos acordado que vuelvan a sus labores”, señaló Putin. “En cuanto al calendario, mañana o el día después es un puro tecnicismo”, agregó el mandatario ruso, quien dijo que el Departamento de Estado y el Ministerio de Exteriores de Rusia abordarán “todo el conjunto de la cooperación diplomática”, porque se han acumulado muchas cuestiones.
Las tensiones entre el Kremlin y la Casa Blanca se dispararon en marzo después de que el presidente de EEUU llamara “asesino” a Putin, tras lo cual Moscú llamó a consultas a Antónov, y recomendó al responsable de la legación estadounidense que abandone el país.
En abril Estados Unidos impuso sanciones a Rusia y expulsó a diez diplomáticos por su presunta interferencia en las elecciones presidenciales de 2020, su supuesto papel en el ciberataque masivo de SolarWinds y sus acciones en Ucrania y Afganistán.
El Kremlin respondió con medidas similares; incluyó a EE. UU. en una lista de “países inamistosos”, que implica que Washington no podrá contratar a personal local para sus representaciones diplomáticas en territorio ruso, y recientemente limitó el movimiento de diplomáticos estadounidenses en territorio ruso.
Consultas sobre ciberseguridad
Tras las acusaciones estadounidenses sobre supuestos ataques desde territorio ruso, ambos países iniciarán consultas sobre ciberseguridad. “Es necesario dejar de lado todo tipo de insinuación y comenzar a trabajar a nivel de expertos en interés de Estados Unidos y de Rusia”, dijo Putin. El presidente de Rusia negó que su país haya jugado un papel en varios ataques cibernéticos contra las instituciones estadounidenses.
El mandatario ruso agregó que su país también sufre ciberataques y citó como ejemplo un ataque contra el sistema sanitario de una de las entidades federadas rusas. ”Desde luego, vemos desde dónde proceden los ataques, vemos que este trabajo se coordina desde el ciberespacio de Estados Unidos”, señaló.
Pese a que Putin sugirió que había algún tipo de acuerdo para establecer grupos de expertos para examinar estos temas, varios periodistas del New York Times afirmaron que “los funcionarios estadounidenses temen que sea poco más que una estratagema para atar el asunto en un comité”.
Con información de Efe y Afp






