- Advertisement -spot_img
InicioActualidadEl problema de los escombros de construcción en Baní

El problema de los escombros de construcción en Baní

- Advertisement -spot_img

El municipio de Baní es una ciudad pujante económicamente, más que por su propio impulso, gracias a las remesas de los banilejos de la diáspora. El/la banilejo/a se caracteriza por gustarle tener su casa bonita: Pintada, limpia y en buenas condiciones (por algo la fama de ser el pueblo más limpio del país). Esto hace que constantemente esté haciendo remodelaciones, algunas veces hasta innecesarias. El dueño de casa quiere cambiar la cerámica del baño y la cocina, desbaratar una pared, y lo hace -en el casi cien por ciento de los casos- sin importar a dónde van a ir a parar esos escombros o bote. El camionero que le quita esos escombros del frente de su casa lo que desea es ganarse 2,500 pesos para comer y poco le importa lanzar esos desperdicios en un arroyo, cañada, cauce de río o camino vecinal. Y es así como Baní se ha convertido en un basurero del desarrollo inmobiliario, realidad a la que no escapan otros territorios.

En nuestra experiencia como directora de Medio Ambiente de la provincia Peravia, la extracción de arena de las playas y los ríos, unida al depósito de escombros en cualquier lugar, son de los principales problemas medio ambientales, y esos dos renglones del delito ambiental están directamente relacionados a los camioneros, un sector constituido por hombres de escasa o nula formación que viven del día a día (los “echa día” del volante). ¿Qué hacer? Las instituciones y personas necesitan o desean hacer remodelaciones y los camioneros/paleros deben trabajar, ¿Cómo se puede regular esa actividad social y económica?

Creemos que para resolver dicho problema se requiere elaborar un plan piloto en el que se involucren el Ministerio de Medio Ambiente, el Ayuntamiento de Baní, las granceras y los camioneros/paleros.

  1. El Departamento de Planeamiento Urbano del ayuntamiento debe otorgar los permisos para las demoliciones (nombre del propietario del inmueble, qué se va a demoler, cuántos metros cúbicos de material podría producir, qué tipo de material es, fecha aproximada de la demolición, camión/camionero que va a utilizar).
  2. El Ministerio de Medio Ambiente, a través de su Dirección Provincial otorga los permisos a los camioneros para transportar dichos escombros (tickets para bote), previamente se haya establecido el lugar donde serán depositados.
  3. Las granceras deben permitir a los camioneros depositar los escombros en las grandes cavernas que han dejado sus excavaciones de modo que a la vez de evitar que estos desperdicios dañen nuestros cursos de agua y caminos, sirvan como paliativo al problema del daño ambiental provocado por la extracción de materiales de construcción en cantera seca.

Hasta el momento, todo lo planteado es idílico, un romance por el medio ambiente que no existe ni en sueños. Siendo realistas, el Departamento de Planeamiento Urbano no da abasto para tantos problemas y no interviene en lo absoluto en el tema de las demoliciones; en Medio Ambiente a pocos funcionarios les importa este problema; y las granceras quieren cobrarle a los camioneros para que depositen los materiales en sus cavernas. Siendo así la situación en la actualidad, se requiere de voluntad política para obligar a cada uno de esos sectores a poner su granito de arena en la solución de tan grave problema.

En una ocasión, le llegamos a plantear al extinto ministro Orlando Jorge Mera la necesidad de obligar a los dueños de granceras a recibir estos materiales como parte de su compromiso social y remediación ambiental, dos aspectos que ninguna cumple. Quedamos a la espera de la respuesta del funcionario.

Reconocemos que al momento de recoger los escombros, los camineros y sus paleros no clasifican los materiales, entonces cargan pedazos de block, liga de cemento seca, tierra, piedras, troncos y ramas de árboles, varillas, plásticos, fundas de cemento vacías, basura de las residencias, etc., por lo que es entendible la preocupación que un administrador de grancera nos externara en una ocasión: Que de ellos recibir los escombros, tendrían que clasificarlos y eso tiene un costo operacional.

Mientras nadie hace nada, las personas siguen modificando sus casas, negocios y oficinas, los camioneros y paleros continúan ganándose sus chelitos, y cada día los arroyos, ríos y cañadas son más contaminados. Vigilar los puntos donde son lanzados los escombros no es factible, porque solo en el municipio de Baní hay unos 70 camiones y en cualquier lugar pueden descargar en un (1) minuto. La Dirección Provincial de Medio Ambiente, a través del Servicio Nacional de Protección Ambiental (Senpa), no tiene la capacidad de vigilar todos los lugares que los camioneros ya tienen identificados para lanzar los escombros. Se puede atrapar a un camionero un mal día tras una persecución peligrosa, imponerle una sanción administrativa (multa), pero eso no detendrá el mal. Es necesario concienciar a todos los sectores involucrados y hacerles entender la necesidad de limpiar y cuidar nuestra gran casa común: Baní.

Patricia Báez Martínez
Periodista y exdirectora de Medio Ambiente de la provincia Peravia

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img
spot_img
Más leídas
- Advertisement -spot_img
Noticias de la hora
- Advertisement -spot_img
Ir a la barra de herramientas