Por The Associated Press
Washington, EEUU.- El ejército de Estados Unidos informó que llevó a cabo ataques el martes contra tres embarcaciones acusadas de traficar drogas en aguas latinoamericanas, que dejaron 11 muertos en uno de los días más letales de la campaña de meses del gobierno de Trump contra presuntos traficantes.
La serie de ataques realizada el lunes elevó el número de fallecidos a por lo menos 145 personas desde que el gobierno comenzó a atacar, a principios de septiembre, a quienes denomina “narcoterroristas” en pequeñas embarcaciones.
Al igual que en la mayoría de los comunicados militares sobre los 42 ataques conocidos, el Comando Sur de Estados Unidos indicó que apuntó contra presuntos narcotraficantes a lo largo de rutas de contrabando conocidas. Señaló que dos embarcaciones con cuatro personas cada una fueron atacadas en el océano Pacífico oriental, mientras que una tercera, con tres personas, fue alcanzada en el mar Caribe.
El ejército no aportó pruebas de que las embarcaciones estuvieran transportando drogas, pero publicó videos en X en los que se veía cómo eran destruidas.
Los videos publicados por el Comando Sur muestran los botes, ya sea moviéndose o balanceándose en el agua antes de explotar y quedar envueltos en llamas. Se puede ver a personas sentadas en dos de las pequeñas embarcaciones abiertas antes de quedar destruidas.
El presidente Donald Trump ha afirmado que Estados Unidos está en “conflicto armado” con los cárteles en América Latina y ha justificado los ataques como una escalada necesaria para frenar el flujo de drogas.
Los ataques contra embarcaciones también suscitaron intensas críticas tras revelarse que el ejército mató a sobrevivientes del primer ataque contra una lancha con un segundo ataque. El gobierno de Trump y muchos legisladores republicanos dijeron que fue legal y era necesario, mientras que legisladores demócratas y expertos legales dijeron que las muertes fueron un asesinato, si no un crimen de guerra.
Los ataques se produjeron después de que el gobierno de Trump inició una de las mayores acumulaciones de poderío militar estadounidense en América Latina en generaciones como parte de una campaña de presión que culminó con la captura del entonces presidente venezolano, Nicolás Maduro. Fue llevado a Estados Unidos para enfrentar cargos de narcotráfico tras el operativo militar estadounidense del 3 de enero.
Se ordenó al portaaviones más grande del mundo dirigirse al Caribe a finales del año pasado y la semana pasada se le indicó que se dirigiera a Oriente Medio a medida que crecen las tensiones entre Estados Unidos e Irán.
El USS Gerald R. Ford y tres destructores que lo acompañaban estaban en el Atlántico medio el martes y ya no se encontraban en el área de operaciones del Comando Sur de Estados Unidos, según un funcionario de la Marina, que habló bajo condición de anonimato para poder discutir movimientos sensibles de buques.
El Ford reforzará un conjunto de buques de guerra estadounidenses en Oriente Medio que incluye el portaaviones USS Abraham Lincoln.
Desde la captura de Maduro, el ejército de Estados Unidos ha informado de varios ataques contra embarcaciones, mientras que las fuerzas estadounidenses también han incautado petroleros vinculados con Venezuela como parte de los esfuerzos más amplios del gobierno de Trump para tomar el control del petróleo del país sudamericano.
Los republicanos en el Congreso han derrotado los esfuerzos liderados por demócratas para limitar la capacidad de Trump de llevar a cabo más ataques en Venezuela.
_______
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






