Por Prensa Latina
Washington, EEUU.- Mientras Estados Unidos sigue hoy concentrando fuerzas en Medio Oriente para una posible operación terrestre en Irán, el presidente Donald Trump reveló lo que se consideraba un secreto voces: quiere quedarse con el petróleo de ese país.
«Para ser sincero, lo que prefiero es quedarme con el petróleo de Irán, pero algunos tontos en Estados Unidos me preguntan: ‘¿Por qué lo están haciendo?’. Pero son estúpidos», dijo en una entrevista concedida al Financial Times.
A la pregunta de si los planes incluían el despliegue en la estratégica isla de Kharg, corazón de las exportaciones del hidrocarburo en la República Islámica, Trump respondió que «tal vez tomemos la isla de Kharg, tal vez no. Tenemos muchas opciones» y planteó como posibilidad que «se tendría que estar allí durante un tiempo».
Un despliegue terrestre sería una nueva fase de la guerra potencialmente más peligrosa para las tropas estadounidenses que las primeras cuatro semanas, informó el diario The Washington Post.
El viernes llegó al “área de responsabilidad” del Comando Central de Estados Unidos (que se extiende desde el Cuerno de África hasta Asia Central, pasando por la región del golfo Pérsico) el buque de asalto anfibio USS Tripoli (LHA 7) que cuenta con una dotación aproximada de tres mil 500 efectivos.
Previamente, reportes de prensa señalaron que el Departamento de Defensa estaría sopesando mandar a Medio Oriente hasta 10 mil soldados adicionales, lo cual reforzaría el contingente de unos 50 mil efectivos que ya se encuentran en la región, apuntó The Wall Street Journal.
Medios iraníes publicaron declaraciones del presidente del Parlamento Mohamad Baqer Qalibaf, llamó, a la administración Trump “a no poner a prueba la determinación” de la República Islámica para “defender su tierra”.
Por su parte, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), advirtió con convertir las islas estratégicas iraníes en el golfo Pérsico, incluida Kharg -por donde pasa el 90 por ciento de las exportaciones del petróleo en la nación musulmana-, en un cementerio para las tropas estadounidenses.
Este lunes, en su red Truth Social, Trump amenazó con hacer estallar instalaciones energéticas de Irán que «deliberadamente aún no hemos tocado» si no se logran resultados en las “conversaciones serias” que mantener con Irán.
«Concluiremos nuestra estancia en Irán destruyendo por completo todas sus centrales eléctricas, pozos petrolíferos y la isla de Kharg (¡y posiblemente todas las plantas desalinizadoras!), que deliberadamente aún no hemos tocado», escribió.
Además, insistió en que esos bombardeos se realizarían «si por alguna razón no se llega a un acuerdo pronto, lo cual es probable, y si el estrecho de Ormuz no se abre inmediatamente al tráfico marítimo».
Desde el pasado 28 de febrero Estados Unidos e Israel desataron una agresión a gran escala contra Irán. La guerra se extiende en Medio Oriente y los daños humanos aumentan.
Trump se vanaglorió de que el ataque a Irán sería “una excursión a corto plazo”, pero la realidad lo desmiente. Teherán sigue respondiendo defensivamente contra objetivos de Estados Unidos en la región mantiene el control sobre la importante vía fluvial.






