Por Prensa Latina
Washington, EEUU.- Tras críticas y cuestionamientos por informes sobre el deterioro de sus condiciones y de la salud mental de la tripulación, uno de los portaaviones insignias de Estados Unidos, el Abraham Lincoln, estaría hoy camino a casa.
Mientras el USS Abraham Lincoln está comenzando su viaje de vuelta, otro buque, el USS George Washington, llegó a Medio Oriente para aliviar la presión ante el prolongado despliegue del navío.
Hace poco un grupo de senadores demócratas envió una carta al secretario de Defensa Pete Hegseth, exigiendo respuestas sobre el Lincoln.
La misiva, que incluyó también como destinatarios al secretario interino de la Marina, Hung Cao, y al senador Richard Blumenthal (de Connecticut), estuvo motivada tras informes de escasez de alimentos, averías en el sistema de fontanería y crisis de salud mental durante el despliegue récord de ese buque de guerra.
Según el texto, el USS Abraham Lincoln «ha estado desplegado más de 250 días» sin tocar tierra «en más de 200 días, estableciendo un récord de días consecutivos en el mar».
El portaaviones zarpó de San Diego el pasado 21 de noviembre para una misión en el mar de China Meridional, pero fue desviado hacia Medio Oriente antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran sus ataques contra Irán el 28 de febrero.
Los reportes señalaron que, en dos reuniones recientes, familiares expresaron su malestar ante los mandos de la Marina por las difíciles condiciones que estarían enfrentando los cinco mil marineros e infantes de marina de la dotación del Lincoln.
Algunas familias denunciaron incluso graves problemas de salud mental e intentos de suicidio a bordo, advirtieron.
Sin embargo, el presidente Donald Trump, al ser preguntado al respecto respondió en su momento que no había preocupaciones y cuando trataron de averiguar si el despliegue se había prolongado demasiado, dijo: «No, no, ni de cerca el tiempo suficiente».
El USS Abraham Lincoln (CVN-72), apodado ‘Abe’, es el quinto portaaviones de la clase Nimitz de la Armada de los Estados Unidos, bautizado en honor al 16 Presidente del país.
En el contexto de la guerra contra Irán, Teherán dijo que el portaaviones fue impactado por cuatro misiles, aunque el Pentágono posteriormente lo negó.






