Por Prensa Latina
SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La creciente competencia en el mercado presiona hoy a pequeños negocios en República Dominicana, aunque la creación de nuevas empresas supera en términos netos a las que salen de operaciones, afirmó hoy el economista Antonio Ciriaco.
Al referirse al cierre de varios establecimientos en un corto período, Ciriaco señaló que estos casos deben analizarse dentro de la dinámica de entrada y salida de compañías del mercado, en lugar de considerarlos de manera aislada.
Al intervenir en la tercera edición de Conectando Empresarios, organizada por el Consejo Empresarial Santo Domingo Norte (CESDN), el economista, también vicerrector administrativo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) reconoció, no obstante, que determinados segmentos enfrentan una mayor presión competitiva, entre ellos restaurantes y cafeterías.
Explicó que los pequeños establecimientos están modificando sus modelos de operación para adaptarse a las nuevas condiciones, entre ellas el comercio electrónico, que les permite reducir costos y ampliar su alcance.
A esa competencia se suma, según Ciriaco, el ingreso de productos procedentes de Asia, particularmente de China, que impacta sobre negocios locales con menor capacidad para responder a los cambios del mercado.
El economista también mencionó la expansión de las franquicias y la concentración de establecimientos en determinadas zonas, incluidos los centros comerciales, hacia donde algunos micronegocios se trasladan en busca de una mayor afluencia de consumidores.
Señaló que la capacidad de adaptación resulta determinante para la permanencia de estos y recordó que la desaparición de ese segmento ha sido históricamente elevada, aunque, a su juicio, ha disminuido con la flexibilización de los procesos para abrir emprendimientos y el acceso a mecanismos de financiamiento dirigidos a las micro, pequeñas y medianas empresas.
Por ello, insistió en que la evolución del tejido empresarial debe valorarse a partir del balance entre las unidades que se crean y las que dejan de operar, y no únicamente por el número de cierres registrados en un período determinado.
Según la Oficina Nacional de Estadística (ONE), en 2025 se registraron cinco mil 784 muertes empresariales, equivalentes al 4,6 por ciento de las empresas formales. El comercio concentró mil 819 de esos casos, mientras las actividades de alojamiento y servicios de comidas, que incluyen restaurantes y cafeterías, contabilizaron 479.
La ONE considera como “muerte empresarial” a las entidades que permanecen cinco años consecutivos sin reportar actividad y empleos, por lo que estas cifras no equivalen necesariamente a negocios clausurados durante ese año.






