Por Prensa Latina
Washington, EEUU.- Los escándalos que sacuden el entorno del presidente Donald Trump están cobrando hoy protagonismo de cara a las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre en Estados Unidos.
Así dan cuenta reportes en medios locales, al recordar que la semana pasada salió a la luz un informe que señaló a la embajadora de Trump en Grecia, Kimberly Guilfoyle, por presunta mala conducta antes y durante el ejercicio del cargo, razón por la cual renunció este martes.

Guilfoyle recibió la solicitud de la Casa Blanca de que dimitiera al puesto después de enfrentar el duro escrutinio, informó antes la nueva secretaria de Prensa, Katie Zacharia.
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«Bueno, lo estamos analizando. Sí, no estamos satisfechos», había declarado ayer el presidente Donald Trump al hablar con los periodistas en el Jardín Sur de la Casa Blanca sobre los problemas de su exnuera.
La semana pasada, el diario The Wall Street Journal destapó la olla de Pandora cuando informó que Guilfoyle pidió a Eric Deters, un donante de Trump, que pagara una factura de tarjeta de crédito de 100 mil dólares y le indicó que lo hiciera mediante transferencia bancaria para evitar dejar rastro documental.
Todo ocurrió justo antes de su audiencia de confirmación, prometiéndole a cambio acceso a funcionarios de la actual administración. Además, la diplomática tuvo opiniones que generaron controversia en Grecia.
Por otro lado, hay informaciones que vinculan a Chris LaCivita y James Blair, asesores de campaña de larga trayectoria de Trump, a viajes a los Balcanes para supuestamente asesorar a un partido político prorruso, obteniendo cientos de miles de dólares por ello.
Al referirse a la polémica en torno a los viajes de Blair y LaCivita, Trump afirmó en una publicación en Truth Social que prescindiría de ambos si se confirmaba alguna irregularidad.
Los demócratas aprovecharon la brecha para presentar a los republicanos como personas desconectadas de la realidad en unas elecciones marcadas por el tema económico y el costo de la vida.
«Los votantes comprenden que no solo ha aumentado drásticamente su coste de vida; entienden que ese aumento se produce mientras la administración prioriza las exenciones fiscales para los ricos, la construcción de salones de baile y arcos, y el enriquecimiento a través de las criptomonedas», afirmó el estratega demócrata Matt Corridoni, citado por The Hill.
Los demócratas también han señalado diversas acusaciones de conflicto de intereses contra Trump y personas de su entorno como los
vínculos con World Liberty Financial —la empresa de criptomonedas fundada por él y sus hijos en 2024, cuando él aspiraba a la presidencia— que han sido objeto de un escrutinio especial.
Se plantea que Trump obtuvo más de 500 millones de dólares con esta iniciativa, aunque la empresa declaró que se estructuró para evitar la participación de la familia suya en las operaciones bancarias mientras él estuviese ocupando el Despacho Oval.
En septiembre, una encuesta de Reuters/Ipsos arrojó que el 69 por ciento de los adultos consultados creía que los negocios de Trump eran un factor influyente en las decisiones de Trump como presidente, un criterio que compartió el 48 por ciento de los republicanos.
A su vez, el 63 por ciento de los encuestados sostuvo que era inapropiado que Trump y su familia se hubiesen beneficiado de las criptomonedas.
Críticos del gobernante republicano señalan además que la controvertida construcción de un salón de baile en la mansión ejecutiva es parte de un esquema de favores a cambio de dinero.
Igualmente, Trump ha recibido no pocas reacciones negativas por aceptar un lujoso avión donado por Qatar, que es utilizado temporalmente como Air Force One.
Los demócratas no desaprovecharán mantener a flote el tema de los archivos de Jeffrey Epstein, fallecido financiero y delincuente sexual que al parecer se suicidó en la cárcel en 2019, el cual tuvo vínculos con Trump.
Para el venidero martes electoral, los demócratas han recurrido ampliamente a las acusaciones contra Trump y su entorno para retratar un Washington corrupto, controlado por los republicanos y desconectado de las preocupaciones de los votantes, indicó The Hill.
En las venideras elecciones de mitad de mandato los republicanos podrían perder el control de una o las dos cámaras del Congreso, de acuerdo con sondeos y pronósticos.






