{"id":291731,"date":"2017-07-05T05:40:18","date_gmt":"2017-07-05T09:40:18","guid":{"rendered":"http:\/\/primermomento.com\/?p=291731"},"modified":"2017-07-05T20:44:13","modified_gmt":"2017-07-06T00:44:13","slug":"pederastia-y-homofobia-en-la-iglesia-catolica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primermomento.com\/?p=291731","title":{"rendered":"Pederastia y homofobia en la Iglesia Cat\u00f3lica"},"content":{"rendered":"<p>En el pasado, cuando las restricciones para vivir la homosexualidad con normalidad eran inmensas, ingresar a una orden religiosa con practica del celibato, constitu\u00eda un mecanismo de protecci\u00f3n personal. La divinidad del oficio remov\u00eda sospechas y daba inmenso poder y estatus social.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-284462 alignleft\" src=\"http:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Rosario-Espinal-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Rosario-Espinal-300x200.jpg 300w, https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Rosario-Espinal-73x50.jpg 73w, https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Rosario-Espinal-500x333.jpg 500w, https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Rosario-Espinal-280x186.jpg 280w, https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Rosario-Espinal-60x40.jpg 60w, https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Rosario-Espinal-638x424.jpg 638w, https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Rosario-Espinal-118x78.jpg 118w, https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Rosario-Espinal-479x319.jpg 479w, https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Rosario-Espinal.jpg 645w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>En la medida que aumentaron los esc\u00e1ndalos de sacerdotes pederastas, se hizo evidente que la sexualidad reprimida y externada de manera aberrante con menores, ha sido un grave problema en la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Ante los primeros esc\u00e1ndalos en Estados Unidos, se quiso atribuir el asunto a una aberraci\u00f3n de la sociedad norteamericana. Pero la secuencia de esc\u00e1ndalos en Irlanda, Holanda, Alemania, ahora Australia, y otros pa\u00edses mostraron que el problema no era de una sociedad espec\u00edfica, sino que estaba en la misma Iglesia.<\/p>\n<p>Esto oblig\u00f3 eventualmente a la jerarqu\u00eda eclesial a no buscar m\u00e1s chivos expiatorios, y a reconocer que no pod\u00eda seguir siendo refugio de delincuentes sexuales que evaden la ley al amparo de una instituci\u00f3n cuya misi\u00f3n debe ser el bien. El problema, adem\u00e1s, ha costado muchos millones de d\u00f3lares en indemnizaciones.<\/p>\n<p>El Vaticano tiene derecho a mantener el celibato si lo desea. Lo que no puede es albergar sacerdotes sin la madurez personal y sexual necesaria para el trabajo pastoral, ni encubrir criminales mediante su rotaci\u00f3n en parroquias, aumentando as\u00ed el n\u00famero de v\u00edctimas como sucedi\u00f3 por mucho tiempo.<\/p>\n<p>La Iglesia Cat\u00f3lica, ni ninguna otra, debe tampoco dedicarse a promover la homofobia, negando a las personas homosexuales el derecho a vivir dignamente seg\u00fan su condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Si en las d\u00e9cadas de 1940, 1950 o 1960, los homosexuales hubiesen sido aceptados en las sociedades, y hubiesen podido vivir dignamente de acuerdo a su orientaci\u00f3n sexual, muchos no hubiesen ingresado a una congregaci\u00f3n religiosa para encubrir su homosexualidad y lograr aprecio y poder social.<\/p>\n<p>La homofobia en la Iglesia Cat\u00f3lica ha convivido en sus entra\u00f1as con horrendos actos de pederastia por parte de algunos sacerdotes, y con el ocultamiento del crimen por sus superiores para salvar el pellejo institucional.<\/p>\n<p>En vez de arrogancia o victimizaci\u00f3n, la jerarqu\u00eda cat\u00f3lica debi\u00f3 expresar desde el inicio mayor dosis de modestia y transparencia.<\/p>\n<p>El problema de la pederastia no emana de que haya una conspiraci\u00f3n contra la Iglesia Cat\u00f3lica en el mundo como se quiso decir, sino de la magnitud de los cr\u00edmenes cometidos por algunos religiosos que optaron por ejercer poder sexual sobre menores, y fueron encubiertos en sus actividades delictivas.<\/p>\n<p>En la Rep\u00fablica Dominicana se dieron dos sonados casos recientes de abusos y encubrimientos: el del ex Nuncio Wesolowski y del llamado padre Gil en Juncalito. Ambos salieron huyendo del pa\u00eds con la complicidad de superiores justo antes de que explotara la noticia.<\/p>\n<p>Gil enfrent\u00f3 la justicia en Polonia (no aqu\u00ed, donde debi\u00f3 hacerlo), y Wesolowski muri\u00f3 en arresto domiciliario en el Vaticano sin enfrentar mayor castigo, pues ni siquiera asisti\u00f3 a la audiencia alegando problemas de salud.<\/p>\n<p>Mientras todo eso ocurri\u00f3, los menores dominicanos abusados por esos dos sacerdotes, quedaron en esta isla tropical sufriendo no solo su pobreza, sino tambi\u00e9n el abuso sexual.<\/p>\n<p>Como ocurre con frecuencia, a menos que haya una indemnizaci\u00f3n monetaria que compense en algo los males f\u00edsicos y emocionales, los abusados tienen un solo destino: sufrir en soledad el abuso.<\/p>\n<p>A diferencia de otros pa\u00edses con mayor tradici\u00f3n en la defensa de derechos humanos, en Rep\u00fablica Dominicana es dif\u00edcil encontrar prominentes abogados que defiendan v\u00edctimas pobres ante los poderosos. Esto es parte de la impunidad perenne que profundiza las injusticias y las desigualdades en esta tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #ff0000;\">Rosario Espinal<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #ff0000;\"><em>Soci\u00f3loga y profesora universitaria<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el pasado, cuando las restricciones para vivir la homosexualidad con normalidad eran inmensas, ingresar a una orden religiosa con practica del celibato, constitu\u00eda un mecanismo de protecci\u00f3n personal. La divinidad del oficio remov\u00eda sospechas y daba inmenso poder y estatus social. 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