{"id":458630,"date":"2026-01-02T08:35:23","date_gmt":"2026-01-02T13:35:23","guid":{"rendered":"https:\/\/primermomento.com\/?p=458630"},"modified":"2026-01-02T14:04:33","modified_gmt":"2026-01-02T19:04:33","slug":"instagram-y-su-perversa-agenda-de-invisibilizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primermomento.com\/?p=458630","title":{"rendered":"Instagram y su perversa agenda de invisibilizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Por <span style=\"color: #ff0000;\">Lisandro Prieto<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: right;\"><em>\u201cAll\u00ed donde el derecho es suspendido, el poder se ejerce sin restricciones y la vida es reducida a nuda vida\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: right;\">Giorgio Agamben,\u00a0<em>Homo sacer: el poder soberano y la nuda vida<\/em>\u00a0(1998), p. 28.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En nuestra reflexi\u00f3n precedente sobre este asunto, titulada \u201cInstagram y su nefasto mecanismo de censura\u201d, abordamos el problema de las plataformas digitales bajo la \u00f3ptica de la econom\u00eda de la atenci\u00f3n y la consecuente privatizaci\u00f3n de la jurisdicci\u00f3n comunicativa, revelando las hipocres\u00edas operacionales del\u00a0<em>shadowbanning<\/em>\u00a0y el sistema de apelaciones opaco, se hace ahora imperativo trascender la descripci\u00f3n del fen\u00f3meno para analizar su dimensi\u00f3n ontol\u00f3gica y pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La invisibilizaci\u00f3n algor\u00edtmica no puede interpretarse como una simple arbitrariedad t\u00e9cnica, sino que debemos abordarla como un dispositivo que, en t\u00e9rminos de Michel Foucault, articula saberes, t\u00e9cnicas y pr\u00e1cticas que operan directamente sobre la vida social. Instagram se erige, as\u00ed, en un ensamblaje t\u00e9cnico-pol\u00edtico que produce efectos concretos sobre la existencia y la posibilidad de aparecer.<\/p>\n<figure id=\"attachment_388231\" aria-describedby=\"caption-attachment-388231\" style=\"width: 223px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-388231\" src=\"https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Lisandro-Prieto-Femenia.jpg\" alt=\"\" width=\"223\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Lisandro-Prieto-Femenia.jpg 223w, https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Lisandro-Prieto-Femenia-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 223px) 100vw, 223px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-388231\" class=\"wp-caption-text\">Lisandro Prieto<br \/>Docente, escritor y fil\u00f3sofo<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El poder que decide sobre la vida y la exposici\u00f3n p\u00fablica ha transitado desde la esfera estatal hacia la l\u00f3gica de los algoritmos. Esta modulaci\u00f3n de la aparici\u00f3n, ejercida por una entidad privada (Meta), actualiza la tesis de Agamben sobre la soberan\u00eda: el acto de censura no requiere de la fuerza expl\u00edcita, sino de la sutil t\u00e9cnica. En sus palabras,\u00a0<em>\u201clo que el poder no quiere ver, lo hace invisible; no por la fuerza, sino por la t\u00e9cnica\u201d<\/em>\u00a0(Agamben, 1998, p. 158). As\u00ed, la sustracci\u00f3n pol\u00edtica se ejecuta mediante una desaparici\u00f3n suave que impide la presencia del disidente sin la necesidad de un acto formal. La contingencia del antagonismo pol\u00edtico queda, de esta forma, reducida al fr\u00edo c\u00e1lculo de la visibilidad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ahora bien, es momento de hablar sin tapujos sobre la hipocres\u00eda de la \u201clibertad\u201d corporativa y la violencia invisible. Esta soberan\u00eda algor\u00edtmica se manifiesta con una hipocres\u00eda flagrante en las declaraciones de Meta. Recientemente, las decisiones de\u00a0Mark Zuckerberg de anunciar profundos cambios en la moderaci\u00f3n de contenido e incluso la promesa del fin de la verificaci\u00f3n de datos a principios de 2025, motivadas por la presi\u00f3n pol\u00edtica y el llamado \u201cefecto Trump\u201d, se presentaron bajo la ret\u00f3rica de la \u201cvuelta a la libertad de expresi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">No obstante, esta proclamada liberalizaci\u00f3n, aparte de ser una mentira, hace la funci\u00f3n de una peligrosa cortina de humo. Instagram mantiene, y de hecho intensifica, una censura estrat\u00e9gica y opaca sobre aquellos contenidos que desaf\u00edan las narrativas o los intereses econ\u00f3micos de los anunciantes, los fondos de inversi\u00f3n y los grupos de poder afines a la mega compa\u00f1\u00eda precitada.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En definitiva, queridos amigos, la libertad prometida es una falacia. Se trata, en rigor, de una libertad condicionada a la no injerencia en las agendas de sus financistas. Mientras que supuestamente se eliminan las restricciones que incomodan a los actores pol\u00edticos y medi\u00e1ticos influyentes, se sostienen con pu\u00f1o de hierro las penalizaciones que silencian las cr\u00edticas estructurales, las denuncias de abusos corporativos o las visualizaciones de cuerpos y discursos que no se ajustan a la est\u00e9tica y los par\u00e1metros del consumo. La supuesta b\u00fasqueda de la verdad mediante\u00a0<em>fact-checkers<\/em>\u00a0es reemplazada por una pol\u00edtica de\u00a0conveniencia estrat\u00e9gica, donde la verdad se define por lo que maximiza el valor para el accionista, no por lo que edifica el debate p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El aspecto m\u00e1s violento y perverso de esta censura es su car\u00e1cter invisible e irrefutable. Es una violencia ejercida por la omisi\u00f3n, por el ocultamiento y el desinter\u00e9s generalizado de usuarios que no se percatan del cierre sistem\u00e1tico de cuentas que no siguen la l\u00ednea editorial de la agenda imperante. La moderaci\u00f3n algor\u00edtmica elimina contenido, restringe cuentas y penaliza la visibilidad sin que el usuario se encuentre ante una persona o una instancia racional con la cual dialogar. En pocas palabras, se le niega el derecho a la r\u00e9plica y el derecho a la argumentaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Evidentemente, estamos hablando del desmantelamiento del juicio y la indefensi\u00f3n dial\u00f3gica, puesto que esta ausencia de interlocutor desmantela el principio del juicio dial\u00f3gico que es fundacional para la justicia y para la pol\u00edtica. Al respecto, Immanuel Kant insist\u00eda en la centralidad de la deliberaci\u00f3n y la reflexi\u00f3n para la facultad de juzgar, actividad que demanda una raz\u00f3n que se exponga p\u00fablicamente. Concretamente, en su \u201cCr\u00edtica del juicio\u201d sostiene que\u00a0<em>\u201cla facultad de juzgar en general es la de someter algo a reglas, es decir, la de distinguir si algo cae bajo una regla dada o no\u201d<\/em>. (I. Kant,\u00a0<em>Cr\u00edtica del juicio<\/em>\u00a0(2015), p. 69.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Instagram, al eliminar los mecanismos de verificaci\u00f3n de datos- un hecho reportado por la prensa pero inverificable en el plano real-, abandona formalmente el esfuerzo por someter el contenido a una regla de verdad objetiva. La sanci\u00f3n deviene de un ejercicio puro de poder sin mediaci\u00f3n epistemol\u00f3gica seria. De este modo, el usuario se siente arrojado a un vac\u00edo: no hay nadie que responda a una consulta o reclamo, sino s\u00f3lo un sistema todopoderoso e irresponsable que ejecuta sus sentencias. Esta experiencia genera una profunda sensaci\u00f3n de indefensi\u00f3n existencial y tecnol\u00f3gica. El sujeto queda a merced de una entidad inmaterial que no es digna de responder, que no puede ser interpelada ni persuadida, lo cual constituye una forma radical de violencia simb\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">A esta l\u00f3gica se superpone un imperativo est\u00e9tico pat\u00e9tico. La sociedad de la transparencia, descrita por Byung-Chul Han, obsesionada con la positividad, expulsa lo distinto y lo negativo por ser diferente. La censura opera como un mecanismo de higiene visual: neutraliza aquello que perturba para mantener la ilusi\u00f3n de un\u00a0<em>feed<\/em>\u00a0homog\u00e9neo y feliz. Esta \u201climpieza\u201d se alinea con la cr\u00edtica de Adorno y Horkheimer a la industria cultural, donde la plataforma moldea las subjetividades, recompensando la performatividad adaptada y castigando duramente la disonancia. Lo que se penaliza, en definitiva, no es s\u00f3lo el da\u00f1o, sino la incomodidad que representa la cr\u00edtica a la agenda de moda impuesta por un par de corporaciones deplorables.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Seguidamente, es oportuno reflexionar sobre la penalizaci\u00f3n de la disidencia y la internalizaci\u00f3n del perverso dispositivo de exclusi\u00f3n. Es sobre el cuerpo donde este r\u00e9gimen de control se ejerce con mayor violencia. Judith Butler demostr\u00f3 que la precariedad de ciertos cuerpos es dependiente de su reconocimiento social. Pues bien, en el entorno algor\u00edtmico, la visibilidad de corporalidades que se desv\u00edan de la norma- sean \u00e9stas envejecidas, racializadas o simplemente normales- resulta inherentemente fr\u00e1gil. Instagram funge como un\u00a0curador moral\u00a0que decide qu\u00e9 cuerpos son dignos de ser vistos, penalizando la disidencia corporal y restringiendo la imaginaci\u00f3n de lo que puede ser la corporalidad p\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La precitada \u201ccuradur\u00eda\u201d plantea un dilema epistemol\u00f3gico interesante: al limitar la aparici\u00f3n de ciertas voces, la plataforma excluye marcos de sentido completos, definiendo los l\u00edmites de lo concebible. La pregunta de Gayatri Chakravorty Spivak por la posibilidad del\u00a0subalterno de hablar\u00a0adquiere una urgencia ineludible, pues la visibilidad condicionada por el algoritmo reproduce y amplifica las desventajas sociales preexistentes.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El alcance de este dispositivo es tan profundo que los intentos de regulaci\u00f3n externa, a\u00fan siendo bienintencionados, colapsan ante la internalizaci\u00f3n del poder. El reciente \u201cexperimento social\u201d en Australia, reportado por la prensa, donde se prohibi\u00f3 el acceso a las redes sociales a menores de diecis\u00e9is a\u00f1os, es una prueba emp\u00edrica de esta dificultad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La ley, aunque dise\u00f1ada para proteger a la poblaci\u00f3n adolescente de los riesgos que acechan a su\u00a0nuda vida\u00a0(Agamben), confronta una realidad donde la tecnolog\u00eda ya es una segunda naturaleza. La dificultad para \u00abreconfigurar impulsos\u00bb mediante decretos, la inmediata adopci\u00f3n de VPNs, las mentiras sobre la edad y la simple migraci\u00f3n a nuevas aplicaciones por parte de los j\u00f3venes confirman una verdad m\u00e1s oscura: el dispositivo de control no es ya una aplicaci\u00f3n externa, sino una estructura que co-constituye la subjetividad. La\u00a0performatividad\u00a0exigida por el algoritmo es la gram\u00e1tica b\u00e1sica de la socialidad, y el poder de la plataforma es tan profundo que la ley llega, como bien se ha se\u00f1alado, cuando \u201cel caballo ya se desboc\u00f3\u201d.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La resistencia ante este escenario debe ser, en palabras de Jacques Ranci\u00e8re, la\u00a0irrupci\u00f3n de lo que no tiene lugar reclamando su espacio (\u201cel lugar de los que no tienen lugar\u201d). Sin embargo, la censura algor\u00edtmica neutraliza esta posibilidad al impedir que las voces disonantes capten la atenci\u00f3n. El usuario, que ha entrado en una suerte de contrato hobbesiano no negociado, acepta esta\u00a0libertad vigilada\u00a0a cambio de la pertenencia. La consecuencia es que la visibilidad, la condici\u00f3n fundamental de la existencia p\u00fablica, queda reducida a un privilegio mercantil.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Como habr\u00e1n podido apreciar, queridos lectores, el gobierno de la mirada que se ejerce en las plataformas como Instagram ha creado una nueva forma de despotismo suave, m\u00e1s efectivo por la sutileza de su operaci\u00f3n y por el consentimiento de una masa estupidizada a la que, mientras la marea no los moje, nada les importa. La desaparici\u00f3n de lo p\u00fablico no se debe aqu\u00ed a un golpe de Estado, sino a una serie de decisiones t\u00e9cnicas y comerciales que redefinen la pol\u00edtica misma.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La renuncia a la verificaci\u00f3n de datos y la regulaci\u00f3n err\u00e1tica de las pol\u00edticas de contenido, dictadas por presiones pol\u00edticas y econ\u00f3micas, no hacen sino certificar la fragilidad de nuestra esfera p\u00fablica. La hipocres\u00eda de la libertad de expresi\u00f3n corporativa, sumada a la violencia de la moderaci\u00f3n invisible, disuelve la posibilidad misma de un debate racional genuino y democr\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ahora bien, si la tecnolog\u00eda ha adquirido la potestad de invisibilizar a un sujeto sin recurrir a la fuerza bruta, \u00bfqu\u00e9 instituciones y procedimientos democr\u00e1ticos podemos idear para\u00a0fiscalizar estas l\u00f3gicas de control que definen hoy la frontera entre la existencia y la relegaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo puede el ciudadano contempor\u00e1neo recuperar la dignidad de la r\u00e9plica y exigir transparencia a un poder que se comporta como una entidad todopoderosa e irresponsable? \u00bfEs posible rescatar la pol\u00edtica de las manos del c\u00e1lculo algor\u00edtmico, o estamos condenados a habitar una existencia mediada donde solo lo conveniente y lo rentable tiene derecho a la voz, dejando que el dispositivo reemplace la acci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En conclusi\u00f3n, la censura en Instagram no es un fallo t\u00e9cnico aislado sino la manifestaci\u00f3n de una nueva forma de gobierno de lo visible: una conjunci\u00f3n de t\u00e9cnicas algor\u00edtmicas, intereses econ\u00f3micos y normas est\u00e9ticas que reconfiguran la pol\u00edtica de la aparici\u00f3n. Si la desaparici\u00f3n de lo p\u00fablico se instala por v\u00edas suaves, la respuesta no puede ser meramente instrumental. Hace falta pensar institucionalmente la rendici\u00f3n de cuentas, exigir transparencia y restaurar el juicio p\u00fablico como condici\u00f3n de la pol\u00edtica. Pero tambi\u00e9n se impone una pregunta m\u00e1s inquietante: si la tecnolog\u00eda puede hacer desaparecer a alguien sin cerrar una puerta ni disparar un arma, \u00bfqu\u00e9 significa seguir creyendo en una esfera p\u00fablica intacta? \u00bfPodr\u00e1 la imaginaci\u00f3n pol\u00edtica renovarse para reivindicar el derecho a aparecer en un mundo gobernado por sensores, m\u00e9tricas y feeds, o quedaremos condenados a una democracia de visibilidad selectiva donde solo lo deseable y lo rentable tiene voz?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Referencias (Selecci\u00f3n en espa\u00f1ol, formato APA 7)<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Agamben, G. (1998).\u00a0<em>Homo sacer: el poder soberano y la nuda vida<\/em>\u00a0(S. S. M. trad.). Abada Editores.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Arendt, H. (1991).\u00a0<em>La condici\u00f3n humana<\/em>. Paid\u00f3s.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Butler, J. (2004). Vida precaria y el poder de la vulnerabilidad. En\u00a0<em>Precariedad y pol\u00edtica<\/em>\u00a0(pp. 12\u201334). Editorial (versi\u00f3n espa\u00f1ola consultada).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Foucault, M. (1998).\u00a0<em>Historia de la sexualidad, vol. 1: La voluntad de saber<\/em>. Siglo XXI Editores.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Han, B.-C. (2015).\u00a0<em>La expulsi\u00f3n de lo distinto (o La sociedad de la transparencia)<\/em>. Herder.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Horkheimer, M., &amp; Adorno, T. W. (2006).\u00a0<em>La industria cultural: Iluminaci\u00f3n como enga\u00f1o de masas<\/em>. Katz.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Kant, I. (2015).\u00a0<em>Cr\u00edtica del juicio<\/em>\u00a0(R. R. Aramayo, trad.). Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1790).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ranci\u00e8re, J. (1995).\u00a0<em>La noche de los proletarios<\/em>. Paid\u00f3s.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Spivak, G. C. (1988). \u00bfPuede hablar el subalterno? En\u00a0<em>Marxismo y la interpretaci\u00f3n de la cultura<\/em>.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Referencias Period\u00edsticas (Citadas por Hechos Recientes)<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Infobae. (2025, 7 enero).\u00a0<em>Meta pone fin a la verificaci\u00f3n de datos y Zuckerberg promete la libertad de expresi\u00f3n en Instagram y Facebook<\/em>. [Referencia al hecho de la eliminaci\u00f3n de la verificaci\u00f3n de datos].<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La Naci\u00f3n. (2025, 7 enero).\u00a0<em>Efecto Trump: Mark Zuckerberg anuncia cambios en la moderaci\u00f3n de contenido de Instagram<\/em>. [Referencia al hecho de los cambios en la moderaci\u00f3n].<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La Naci\u00f3n. (2025, 10 diciembre).\u00a0<em>Redes solo desde los 16: empez\u00f3 en Australia un in\u00e9dito experimento social de resultados imprevisibles<\/em>. [Referencia al hecho de la ley australiana y el experimento social].<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lisandro Prieto \u201cAll\u00ed donde el derecho es suspendido, el poder se ejerce sin restricciones y la vida es reducida a nuda vida\u201d Giorgio Agamben,\u00a0Homo sacer: el poder soberano y la nuda vida\u00a0(1998), p. 28. 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