{"id":465986,"date":"2026-05-07T05:00:58","date_gmt":"2026-05-07T09:00:58","guid":{"rendered":"https:\/\/primermomento.com\/?p=465986"},"modified":"2026-05-07T11:48:38","modified_gmt":"2026-05-07T15:48:38","slug":"trump-vs-leon-xiv-segundo-round","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primermomento.com\/?p=465986","title":{"rendered":"Trump vs. Le\u00f3n XIV, segundo round"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Por <span style=\"color: #ff0000;\">Lisandro Prieto<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: right;\"><em>\u00abLa soberbia es la enfermedad de la voluntad que cree que puede crear un mundo a partir de la nada, ignorando que el poder s\u00f3lo es leg\u00edtimo cuando nace de la pluralidad y el reconocimiento, no de la fuerza de un hombre solo\u00bb (Arendt, 2005, p. 112).<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Como sostuvimos hace poco tiempo, la historia de la filosof\u00eda pol\u00edtica puede leerse como una cr\u00f3nica tensa de la convivencia entre dos soberan\u00edas que reclaman para s\u00ed la totalidad de la existencia humana. Por un lado, vislumbramos el Reino de los Cielos, cuya promesa de justicia trascendente act\u00faa como un tribunal \u00e9tico sobre la historia, record\u00e1ndonos que el hombre no es el due\u00f1o absoluto de su destino. Por otro, aparecen los ducados de este mundo, representados hoy por Estados nacionales que, bajo el ala de liderazgos mesi\u00e1nicos y autoritarios, intentan replicar una sacralidad civil basada en la exclusi\u00f3n, la frontera y la fuerza de los bombazos. La reciente confrontaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre el Papa Le\u00f3n XIV y Donald Trump supera en demas\u00eda el simple desacuerdo diplom\u00e1tico y la an\u00e9cdota de campa\u00f1a medi\u00e1tica, puesto que es el s\u00edntoma de una fractura ontol\u00f3gica en la comprensi\u00f3n de lo que significa gobernar y habitar el mundo. Estamos ante el despliegue de una soberbia que pretende ignorar la finitud del poder terrenal frente a aquello que permanece inmutable, un intento desesperado del gobernante por revestir su mandato con los atributos de una divinidad que, evidentemente, no posee.<\/p>\n<figure id=\"attachment_388231\" aria-describedby=\"caption-attachment-388231\" style=\"width: 223px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-388231\" src=\"https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Lisandro-Prieto-Femenia.jpg\" alt=\"\" width=\"223\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Lisandro-Prieto-Femenia.jpg 223w, https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Lisandro-Prieto-Femenia-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 223px) 100vw, 223px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-388231\" class=\"wp-caption-text\">Lisandro Prieto<br \/>Docente, escritor y fil\u00f3sofo<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El precitado fen\u00f3meno se inserta en un contexto global donde asistimos al ocaso de la diplomacia tradicional en favor de un decadente mesianismo pol\u00edtico que desprecia las formas y la mesura. Como bien hemos analizado en el texto previo sobre \u201cEl ocaso de la diplomacia ante el mesianismo pol\u00edtico\u201d, el escenario actual se caracteriza por una degradaci\u00f3n de la palabra p\u00fablica donde la ret\u00f3rica del odio sustituye al di\u00e1logo institucional. El mesianismo partidario posmoderno no es m\u00e1s que la patolog\u00eda de una democracia que ha perdido su eje \u00e9tico para entregarse al culto de la personalidad cutre, donde el l\u00edder ya no se presenta como un administrador de lo com\u00fan, sino como una figura providencial que encarna la voluntad m\u00edstica e inapelable. En este escenario, la diplomacia- entendida como el arte de la mediaci\u00f3n y el reconocimiento del otro- es devorada por la urgencia del narcisismo pol\u00edtico violento, transformando las relaciones internacionales en un campo de batalla de egos donde la ambici\u00f3n tir\u00e1nica no reconoce l\u00edmites ni fronteras, ni siquiera aquellas que separan lo temporal de lo eterno.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Bajo esta luz, el l\u00edder que se autoproclama defensor de una cristiandad de dudosa procedencia que \u00e9l mismo desvirt\u00faa, asume la fisonom\u00eda teol\u00f3gica del \u201cfalso profeta\u201d. Esta figura no se caracteriza por la negaci\u00f3n expl\u00edcita de lo sagrado, sino por su imitaci\u00f3n perversa y su instrumentaci\u00f3n para fines de dominio. El falso profeta, como advirtiera Kant en su an\u00e1lisis sobre la religi\u00f3n, es aquel que sustituye el cumplimiento de los deberes \u00e9ticos por el \u201cculto servil\u201d, buscando una aprobaci\u00f3n divina que justifique su propia arbitrariedad (Kant, 2001, p. 198).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">No obstante, desde una perspectiva estrictamente teol\u00f3gica, la gravedad del falso profeta trasciende a la simple desviaci\u00f3n racional puesto que se trata de una impostura religiosa que el \u201cCatecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica\u201d\u00a0describe como el\u00a0<em>\u201cenga\u00f1o del Anticristo\u201d<\/em>, donde el hombre se glorifica a s\u00ed mismo en lugar de Dios y de su Mes\u00edas venido en la carne (Iglesia Cat\u00f3lica, 1992, n. 675). Al se\u00f1alar al Pont\u00edfice como una amenaza- tal como lo reporta la prensa internacional al calificar el mensaje de Le\u00f3n XIV como un \u201cpeligro para los cat\u00f3licos\u201d-, el gobernante psic\u00f3pata intenta erigirse en el \u00fanico ex\u00e9geta leg\u00edtimo de la voluntad de Dios para su pueblo, operando una sustituci\u00f3n blasfema donde el Evangelio de la misericordia es reemplazado por un dogma de seguridad global.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Asimismo, la teolog\u00eda jo\u00e1nica expuesta en el libro del Apocalipsis, nos presenta a la segunda Bestia que\u00a0<em>\u201cten\u00eda dos cuernos como de cordero, pero hablaba como un drag\u00f3n\u201d<\/em>\u00a0(Reina-Valera, 1960, Ap 13:11), una imagen que describe con precisi\u00f3n al l\u00edder que usa s\u00edmbolos cristianos para justificar la exclusi\u00f3n y el desprecio por la dignidad humana. Por ello, los aportes que nos leg\u00f3 Joseph Ratzinger son tan valiosos: en sus reflexiones sobre el poder, remarcaba que el falso profeta es aquel que presenta la religi\u00f3n como un medio para el \u00e9xito terrenal y la soberan\u00eda pol\u00edtica, despoj\u00e1ndola de su capacidad cr\u00edtica frente al \u00eddolo del Estado (Ratzinger, 2005). Pues bien, al calumniar al Papa, el C\u00e9sar contempor\u00e1neo no s\u00f3lo incurre en una falta diplom\u00e1tica, sino que realiza una operaci\u00f3n de mimetismo diab\u00f3lico: pretende hablar en nombre de los fieles para conducirlos hacia una idolatr\u00eda nacionalista que niega la catolicidad- es decir, la universalidad- del Cuerpo de Cristo. Se trata de la seducci\u00f3n de quien utiliza el lenguaje de la fe, pero no para liberar, sino para encadenar la conciencia colectiva a un destino mesi\u00e1nico que s\u00f3lo sirve a su propia gloria pat\u00e9tica y ef\u00edmera.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La precitada deriva autoritaria encuentra tambi\u00e9n su refuerzo argumentativo en el an\u00e1lisis de la \u201creligi\u00f3n civil\u201d propuesto por Jean-Jacques Rousseau, quien sosten\u00eda que el Estado necesita que sus ciudadanos amen sus deberes, pero advert\u00eda sobre el peligro de una religi\u00f3n que, al volverse nacional y exclusiva,\u00a0<em>\u201ces mala porque enga\u00f1a a los hombres, los hace cr\u00e9dulos y supersticiosos, y ahoga el verdadero culto de la Divinidad en un ceremonial vano\u201d<\/em>\u00a0(Rousseau, 2007, p. 165). As\u00ed, la reacci\u00f3n de Trump, documentada en varios medios de comunicaci\u00f3n, al afirmar que el Papa \u201cest\u00e1 poniendo en peligro a muchos cat\u00f3licos\u201d, es el intento rousseauniano llevado al paroxismo: el soberano no tolera una lealtad espiritual que trascienda las fronteras de su Estado y de sus intereses particulares. Al atacar la autoridad moral del Pont\u00edfice, el l\u00edder pretendidamente mesi\u00e1nico busca asimilar la fe a su ideolog\u00eda, pretendiendo que la \u00fanica forma v\u00e1lida de ser cristiano sea la que se somete a los intereses del poder temporal. Es la soberbia del magistrado que, ante la imposibilidad de domar la trascendencia real, decide declararla enemiga p\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cuando el Papa denuncia la existencia de un pu\u00f1ado de tiranos devastando el mundo, no est\u00e1 emitiendo una opini\u00f3n pol\u00edtica simplona desde la Santa Sede, sino que activa una funci\u00f3n cr\u00edtica que la teolog\u00eda ha ejercido sobre el poder temporal desde los tiempos del gran San Agust\u00edn de Hipona. La tiran\u00eda, analizada con rigor filos\u00f3fico, no es \u00fanicamente el ejercicio abusivo de la fuerza militar, sino la pretensi\u00f3n metaf\u00edsica del soberano de convertirse en la medida \u00fanica de todas las cosas. Es, tambi\u00e9n, el intento de clausurar el horizonte del hombre dentro de los l\u00edmites de su Estado, ignorando esa dignidad intr\u00ednseca de la persona que posee una ra\u00edz que ninguna ley positiva ni ning\u00fan decreto presidencial puede reclamar. Al reaccionar con vulgar hostilidad ante esta cr\u00edtica, el l\u00edder pol\u00edtico revela una ambici\u00f3n desmedida que busca suplantar la gu\u00eda espiritual por la obediencia ciega a su propia figura medi\u00e1tica. Esta colisi\u00f3n pone de manifiesto la arrogancia de un C\u00e9sar que, no contento con administrar los tributos y los ej\u00e9rcitos, aspira ahora a administrar la fe y a definir qu\u00e9 es lo sagrado, amparado en una supuesta protecci\u00f3n de la identidad nacional que, mirada de cerca, no es m\u00e1s que una m\u00e1scara para el ego\u00edsmo colectivo y el desprecio por los m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Retomando a San Agust\u00edn, recordemos que en su obra fundamental titulada \u201cLa ciudad de Dios\u201d, nos describe con excelencia la naturaleza de los reinos que se desv\u00edan de la justicia con una vigencia que hiela la sangre del lector contempor\u00e1neo. \u00c9l se preguntaba qu\u00e9 son los reinos sino grandes latrocinios si se les quita la justicia, pues los mismos latrocinios no son sino peque\u00f1os reinos (Agust\u00edn de Hipona, 2007, p. 147). En este enfoque, la acusaci\u00f3n de Trump hacia el Papa invierte perversamente este razonamiento: para el l\u00edder nacionalista, el peligro no reside en la injusticia flagrante del soberano que segrega y persigue, sino en la palara prof\u00e9tica que recuerda el deber de la hospitalidad universal (s\u00ed, mal que les pese a algunos, el cristianismo es el \u00fanico culto que ora por ello abiertamente). Se trata de la soberbia de un administrador temporal que, embriagado por su propia imagen y por el eco de sus seguidores rentados, se atreve a se\u00f1alar al Vicario de Cristo como un agente de peligro. Al hacerlo, el C\u00e9sar posmoderno incurre en una forma de idolatr\u00eda pol\u00edtica en tanto que pretende que su voluntad sea ley \u00faltima y que su juicio sobrepase el discernimiento espiritual de quien custodia la tradici\u00f3n universal de la compasi\u00f3n. En este \u201csegundo round\u201d de nuestra reflexi\u00f3n, queda claro que el ataque al Papa es el ataque definitivo a la diplomacia de lo universal; es el intento de un mesianismo vac\u00edo de suplantar la Verdad (s\u00ed, con may\u00fasculas) por la opini\u00f3n vociferante.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La disputa cobra una dimensi\u00f3n teol\u00f3gica definitiva cuando recordamos las palabras de Jesucristo frente a Pilato en el Evangelio seg\u00fan San Juan. Al declarar\u00a0<em>\u201cMi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelear\u00edan para que yo no fuera entregado a los jud\u00edos\u201d<\/em>\u00a0(Reina-Valera, 1960, Juan 18:36), el Cristo establece la diferencia fundamental entre la soberan\u00eda que salva y la soberan\u00eda que domina mediante la espada y el miedo. El Reino de los Cielos no se defiende con muros de hormig\u00f3n ni con la ret\u00f3rica inflamada de redes sociales, pues su legitimidad no nace del conflicto terrenal, sino de una verdad que el mundo no puede contener ni mucho menos reglamentar. Al rechazar la lucha f\u00edsica para evitar su entrega, Jes\u00fas desautoriza la l\u00f3gica del poder terrenal que los liderazgos posmo-progres intentan sacralizar bajo figuras de \u201csalvadores\u201d de la patria. El poder de Dios se manifiesta en la vulnerabilidad de la cruz y en la exigencia de amor al enemigo, algo que resulta incomprensible y peligroso para un gobernante cuya \u00fanica gram\u00e1tica es el dominio y la imposici\u00f3n. As\u00ed, la declaraci\u00f3n de Le\u00f3n XIV sobre la devastaci\u00f3n causada por los tiranos se fundamenta precisamente en esta distancia: si el reino de los hombres se vuelve absoluto por la soberbia de quien lo dirige, deja de ser un servidor de la justicia para convertirse en una parodia barata de lo divino.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esta separaci\u00f3n de poderes tiene una de sus formulaciones m\u00e1s potentes en la carta del Papa Gelasio I al emperador Anastasio en el a\u00f1o 494.\u00a0\u00a0En ella, se establece la teor\u00eda de las dos espadas, se\u00f1alando que hay en verdad dos poderes por los cuales este mundo es gobernado: la sagrada autoridad de los papas y el poder real (Gelasio I, como se cit\u00f3 en Hubenak, 2015, p. 4). Esta distinci\u00f3n fundacional aclara que el gobernante, por m\u00e1s poderoso que se crea en su mandato temporal, debe someterse fielmente a quienes dispensan las cosas divinas en lo que respecta a la moral. El poder humano es, por definici\u00f3n, derivado y limitado, mientras que el poder de Dios es originario y absoluto. La ambici\u00f3n tir\u00e1nica actual olvida este l\u00edmite esencial porque cree que un triunfo electoral o b\u00e9lico le otorga el derecho de invadir la esfera de lo sagrado y de amonestar a la Iglesia, ignorando que su espada es de hierro y finita, mientras que la palabra que lo increpa pertenece a un orden que su tiempo en la historia no podr\u00e1 siquiera rasgu\u00f1ar. Junto a esta \u00faltima argumentaci\u00f3n, Santo Tom\u00e1s de Aquino subrayaba esta jerarqu\u00eda al afirmar que en aquellas cosas que pertenecen al bien civil, se debe obedecer m\u00e1s a la potestad secular que a la espiritual, pero en lo que ata\u00f1e a la salvaci\u00f3n del alma y la justicia moral, la potestad espiritual es la que debe prevalecer (Aquino, 2001, II-II, q. 60).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">A partir de esta distinci\u00f3n se desprende una consecuencia que incomoda profundamente a los Estados modernos imbuidos de una soberbia totalitaria: el Papa no tiene por qu\u00e9 dar explicaciones al presidente de ning\u00fan pa\u00eds sobre sus juicios morales acerca de la tiran\u00eda. Esta autonom\u00eda es la \u00fanica garant\u00eda de una \u00e9tica que no sea devorada por el pragmatismo del poder. Si la Iglesia ha de ser la voz de los despose\u00eddos, su cabeza no puede estar subordinada a las agendas de seguridad nacional o a los berrinches medi\u00e1ticos de un gobernante que utiliza la religi\u00f3n s\u00f3lo como una herramienta de divisi\u00f3n. Las cr\u00edticas absurdas de Trump, que ha llegado a arremeter contra Giorgia Meloni por el mero hecho de defender la dignidad del Pont\u00edfice, demuestran que el poder pol\u00edtico actual ha ca\u00eddo en una embriaguez de mando que no tolera una autoridad moral externa. Es m\u00e1s, seg\u00fan datos publicados por el New York Times, este choque ha provocado un sismo en el electorado cat\u00f3lico, donde la identidad religiosa colisiona con la lealtad a un l\u00edder que se cree ungido para juzgar lo divino. Como se\u00f1ala la constituci\u00f3n dogm\u00e1tica \u201cLumen Gentium\u201d, la Iglesia es un signo e instrumento de la uni\u00f3n \u00edntima con Dios y de la unidad de todo el g\u00e9nero humano (Concilio Vaticano II, 1964, p. 5). Pues bien, al representar esa unidad universal, el mensaje papal siempre ser\u00e1 un obst\u00e1culo insalvable para quien base su poder en la fractura del tejido humano.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En este punto de la reflexi\u00f3n, queda claro que el choque revela una secularizaci\u00f3n incompleta y peligrosa donde el Estado utiliza un lenguaje que pretende imitar lo sagrado para justificar la crueldad. Mientras el l\u00edder pol\u00edtico busca el cierre de la comunidad sobre s\u00ed misma mediante el cultivo del miedo al extra\u00f1o, la voz de Le\u00f3n XIV apela a una catolicidad que rompe la l\u00f3gica del muro y la discordia. Esta disputa tambi\u00e9n nos obliga a recordar que, teol\u00f3gicamente, solo Dios es absoluto, y cualquier pretensi\u00f3n de absolutismo humano es una blasfemia pol\u00edtica. La \u201creserva escatol\u00f3gica\u201d de la Iglesia impide que cualquier sistema pol\u00edtico se cierre como una totalidad absoluta bajo el mando de un solo hombre. Al respecto, J\u00fcrgen Habermas reconoci\u00f3 que las tradiciones religiosas conservan una capacidad de expresi\u00f3n de lo humano que el lenguaje t\u00e9cnico del Estado liberal a veces agota (Habermas y Ratzinger, 2006). El peligro surge cuando la ambici\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica intenta suplantar la \u00e9tica con una m\u00edstica personalista, transformando la administraci\u00f3n de lo p\u00fablico en un rito de exclusi\u00f3n donde el l\u00edder se sue\u00f1a como el nuevo int\u00e9rprete de la voluntad divina, olvidando que frente a la soberan\u00eda de Dios, todo emperador es solo ceniza.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas y fuentes consultadas<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Agust\u00edn de Hipona (2007).\u00a0<em>La ciudad de Dios<\/em>. (Trad. S. Santamarta y M. Fuertes). Madrid: Editorial Tecnos. (Obra original escrita entre 413 y 426).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Arendt, H. (2005).\u00a0<em>La condici\u00f3n humana<\/em>. Buenos Aires: Paid\u00f3s. (Obra original publicada en 1958).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Aquino, T. de (2001).\u00a0<em>Suma de Teolog\u00eda<\/em>. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos. (Obra original publicada entre 1265 y 1274).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Baja News (2024).\u00a0<em>Trump defiende su postura tras desacuerdos con el Papa Le\u00f3n XIV<\/em>. Recuperado de\u00a0<a href=\"https:\/\/bajanews.mx\/Internacional\/54901\/Trump-defiende-su-postura-tras-desacuerdos-con-el-papa-Leon-XIV\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/bajanews.mx\/Internacional\/54901\/Trump-defiende-su-postura-tras-desacuerdos-con-el-papa-Leon-XIV&amp;source=gmail&amp;ust=1778254455367000&amp;usg=AOvVaw1INokeF7q8bMLhQ38c4Xxe\">https:\/\/bajanews.mx\/Internacional\/54901\/Trump-defiende-su-postura-tras-desacuerdos-con-el-papa-Leon-XIV<\/a><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">BBC Mundo (2026).\u00a0<em>El costo pol\u00edtico de la fe: por qu\u00e9 el choque con el Papa le est\u00e1 pasando factura a Trump<\/em>. Recuperado de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/articles\/cy011xgrgdro\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/articles\/cy011xgrgdro&amp;source=gmail&amp;ust=1778254455367000&amp;usg=AOvVaw2JdmT8jFW2lBx5b6AeRz82\">https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/articles\/cy011xgrgdro<\/a><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Concilio Vaticano II (1964).\u00a0<em>Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica sobre la Iglesia: Lumen Gentium<\/em>. Roma: Santa Sede.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Habermas, J. y Ratzinger, J. (2006).\u00a0<em>Dial\u00e9ctica de la secularizaci\u00f3n: sobre la raz\u00f3n y la religi\u00f3n<\/em>. Madrid: Encuentro.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hubenak, F. (2015).\u00a0<em>Ra\u00edces y desarrollo de la teor\u00eda de las dos espadas<\/em>. Buenos Aires: Repositorio Institucional UCA.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Iglesia Cat\u00f3lica (1992).\u00a0<em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em>. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Kant, I. (2001).\u00a0<em>La religi\u00f3n dentro de los l\u00edmites de la mera raz\u00f3n<\/em>. (Trad. F. Mart\u00ednez Marzoa). Madrid: Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1793).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La Naci\u00f3n (2026).\u00a0<em>Nuevo ataque de Trump al Papa: \u00abEst\u00e1 poniendo en peligro a muchos cat\u00f3licos\u00bb<\/em>. Recuperado de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/el-mundo\/nuevo-ataque-de-trump-al-papa-esta-poniendo-en-peligro-a-muchos-catolicos-nid05052026\/\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/www.lanacion.com.ar\/el-mundo\/nuevo-ataque-de-trump-al-papa-esta-poniendo-en-peligro-a-muchos-catolicos-nid05052026\/&amp;source=gmail&amp;ust=1778254455367000&amp;usg=AOvVaw2uFiG5hn-3kzxuZkhaUCv0\">https:\/\/www.lanacion.com.ar\/el-mundo\/nuevo-ataque-de-trump-al-papa-esta-poniendo-en-peligro-a-muchos-catolicos-nid05052026\/<\/a><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">P\u00e1gina\/12 (2026).\u00a0<em>Donald Trump arremeti\u00f3 contra Giorgia Meloni por defender al Papa Le\u00f3n XIV<\/em>. Recuperado de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/2026\/04\/14\/donald-trump-arremetio-contra-giorgia-meloni-por-defender-al-papa-leon-xiv\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/www.pagina12.com.ar\/2026\/04\/14\/donald-trump-arremetio-contra-giorgia-meloni-por-defender-al-papa-leon-xiv&amp;source=gmail&amp;ust=1778254455367000&amp;usg=AOvVaw2fj52O0ugFvvpxefI3EmJ7\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/2026\/04\/14\/donald-trump-arremetio-contra-giorgia-meloni-por-defender-al-papa-leon-xiv<\/a><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Prieto Femen\u00eda, L. (2023).\u00a0<em>Ocaso de la diplomacia y mesianismo pol\u00edtico<\/em>. Pontevedra Viva. Recuperado de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pontevedraviva.com\/es\/opinion\/ocaso-diplomacia-mesianismo-politico-lisandro-prieto-femenia_516555_102.html\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/www.pontevedraviva.com\/es\/opinion\/ocaso-diplomacia-mesianismo-politico-lisandro-prieto-femenia_516555_102.html&amp;source=gmail&amp;ust=1778254455367000&amp;usg=AOvVaw2by7JXf1f2MjrX1pCY48VC\">https:\/\/www.pontevedraviva.com\/es\/opinion\/ocaso-diplomacia-mesianismo-politico-lisandro-prieto-femenia_516555_102.html<\/a><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ratzinger, J. (2005).\u00a0<em>La sal de la tierra: cristianismo y Iglesia cat\u00f3lica ante el nuevo milenio<\/em>. Madrid: Palabra.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Reina-Valera (1960).\u00a0<em>La Santa Biblia<\/em>. Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Rousseau, J. J. (2007).\u00a0<em>El contrato social<\/em>. (Trad. M. Armi\u00f1o). Madrid: Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1762).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lisandro Prieto \u00abLa soberbia es la enfermedad de la voluntad que cree que puede crear un mundo a partir de la nada, ignorando que el poder s\u00f3lo es leg\u00edtimo cuando nace de la pluralidad y el reconocimiento, no de la fuerza de un hombre solo\u00bb (Arendt, 2005, p. 112). 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