{"id":468321,"date":"2026-06-10T05:15:18","date_gmt":"2026-06-10T09:15:18","guid":{"rendered":"https:\/\/primermomento.com\/?p=468321"},"modified":"2026-06-10T16:46:30","modified_gmt":"2026-06-10T20:46:30","slug":"leon-xiv-en-barcelona-exponiendo-la-verticalidad-del-perdon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primermomento.com\/?p=468321","title":{"rendered":"Le\u00f3n XIV en Barcelona exponiendo la verticalidad del perd\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Por <span style=\"color: #ff0000;\">Lisandro Prieto<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: right;\"><em>\u00abEl perd\u00f3n pertenece a una econom\u00eda del don que excede las fronteras de la justicia humana, sin por ello anular su necesidad, sino revelando su l\u00edmite m\u00e1s hondo\u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: right;\"><em>Paul Ricoeur,\u00a0La memoria, la historia, el olvido\u00a0(2004, p. 615).<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El tr\u00e1nsito de un pont\u00edfice por una urbe contempor\u00e1nea suele interpretarse bajo las categor\u00edas habituales de la geopol\u00edtica, el espect\u00e1culo de masas o la mera inercia institucional de un rito secular. Sin embargo, la jornada protagonizada por Le\u00f3n XIV en Barcelona el 10 de junio de 2026 ofrece una constelaci\u00f3n de acontecimientos que desborda cualquier intento de reducci\u00f3n sociol\u00f3gica elemental. Al recorrer en un solo d\u00eda el subsuelo del dolor humano en la prisi\u00f3n de Brians 1, la m\u00edstica intemporal de la abad\u00eda de Montserrat, el coraz\u00f3n vulnerable del Raval en la parroquia de Sant Agust\u00ed y, finalmente, la coronaci\u00f3n arquitect\u00f3nica de la Sagrada Familia, el obispo de Roma dibuj\u00f3 una par\u00e1bola geogr\u00e1fica que interroga directamente las estructuras del sentido de nuestra \u00e9poca. Esta trayectoria, lejos de constituir un itinerario aleatorio, se revela como un mapa conceptual donde la piedra, el cautiverio, la devoci\u00f3n y el poder se entrelazan para confrontar las contradicciones de la condici\u00f3n humana en los albores del siglo XXI.<\/p>\n<figure id=\"attachment_388231\" aria-describedby=\"caption-attachment-388231\" style=\"width: 223px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-388231\" src=\"https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Lisandro-Prieto-Femenia.jpg\" alt=\"\" width=\"223\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Lisandro-Prieto-Femenia.jpg 223w, https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Lisandro-Prieto-Femenia-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 223px) 100vw, 223px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-388231\" class=\"wp-caption-text\">Lisandro Prieto<br \/>Docente, escritor y fil\u00f3sofo<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Semejante paradoja espacial cobra una fuerza inusitada al contemplar el punto de partida de este recorrido. El descenso del pont\u00edfice a los pasillos del centro penitenciario de Brians 1 sit\u00faa el pensamiento frente a la dolorosa realidad de la exclusi\u00f3n y el castigo en las sociedades avanzadas. El relato period\u00edstico de la ma\u00f1ana (RTVE, 2026) da cuenta de un encuentro de una tremenda carga emocional, donde la voz de internas como Josefina y Montse sac\u00f3 a la luz el desgarro de la soledad y la culpa. En la gran obra del pensador franc\u00e9s Michel Foucault,\u00a0<em>Vigilar y castigar<\/em>, se desvela con precisi\u00f3n quir\u00fargica c\u00f3mo el dispositivo carcelario moderno opera como una m\u00e1quina que petrifica al individuo en su desviaci\u00f3n, consolidando su estigma antes que posibilitar su redenci\u00f3n (Foucault, 1975, p. 268).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Frente a esta inercia sist\u00e9mica que clausura el porvenir del condenado, la declaraci\u00f3n de Le\u00f3n XIV al afirmar que \u00abel pasado no condena el futuro\u00bb y que la esencia humana reside en la capacidad de enmendarse y reconciliarse adquiere un car\u00e1cter verdaderamente subversivo. No se trata de un simple optimismo terap\u00e9utico, sino de una rotunda propuesta ontol\u00f3gica. Al proclamar que la existencia de cada recluso sigue abierta a la transformaci\u00f3n, el Papa contrapone la l\u00f3gica de la gracia y la esperanza teol\u00f3gica al determinismo sociol\u00f3gico que la arquitectura carcelaria pretende grabar en la carne de los custodiados.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Este reconocimiento del otro en su condici\u00f3n de vulnerabilidad absoluta evoca de inmediato el pensamiento del fil\u00f3sofo Emmanuel Levinas. En su obra fundamental\u00a0<em>Totalidad e infinito: ensayo sobre la exterioridad<\/em>, Levinas (1977, p. 215) argumenta que la mirada del pr\u00f3jimo deshace nuestra autocomplacencia y exige de nosotros una responsabilidad infinita que precede a cualquier contrato social. Durante el encuentro en Brians 1, al sostener que cada persona es depositaria de un anhelo de superaci\u00f3n que trasciende sus peores errores, el pont\u00edfice encarn\u00f3 esa \u00e9tica de la alteridad radical. La prisi\u00f3n, concebida originalmente para invisibilizar el fracaso de nuestra organizaci\u00f3n social, se transform\u00f3 moment\u00e1neamente en el escenario de una epifan\u00eda \u00e9tica donde el despose\u00eddo recupera la palabra frente al poder. Aquella escena, ampliamente difundida por la prensa (El Pa\u00eds, 2026), sit\u00faa al espectador contempor\u00e1neo ante una inc\u00f3moda pregunta sobre la naturaleza de la justicia distributiva y los l\u00edmites \u00e9ticos de la privaci\u00f3n de la libertad en nuestras democracias formales.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esta singularidad de la presencia eclesial en los confines del castigo invita a examinar un fen\u00f3meno teol\u00f3gico e hist\u00f3rico de indudable relevancia que suele pasar desapercibido en los an\u00e1lisis sociol\u00f3gicos habituales. En el tejido de las prisiones contempor\u00e1neas occidentales, la Iglesia cat\u00f3lica y ciertas denominaciones cristianas de car\u00e1cter voluntario destacan de manera casi exclusiva en el ejercicio continuado del acompa\u00f1amiento, el consuelo y la asistencia espiritual directa a los reclusos. Esta persistencia pastoral contrasta con la pr\u00e1ctica de otras grandes tradiciones monote\u00edstas, como el juda\u00edsmo o el islam, cuyas estructuras comunitarias no priorizan la pastoral carcelaria como un eje de su acci\u00f3n exterior. Mientras que el juda\u00edsmo articula su dimensi\u00f3n \u00e9tica y social a trav\u00e9s de la\u00a0<em>Tzedak\u00e1<\/em>, entendi\u00e9ndola como un acto de justicia c\u00f3smica y social enfocado prioritariamente en el sostenimiento y la preservaci\u00f3n del pacto comunitario, el islam canaliza su acci\u00f3n ben\u00e9fica mediante el\u00a0<em>Zakat<\/em>, un pilar de cohesi\u00f3n orientado de forma primordial hacia el interior de la\u00a0<em>Ummah<\/em>\u00a0y la pureza ritual de sus miembros.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ninguna de las precitadas teolog\u00edas del deber social contempla la instituci\u00f3n penitenciaria secularizada, ajena a su jurisdicci\u00f3n religiosa, como el destino natural de su entrega caritativa. En cambio, el cristianismo descansa sobre la paradoja de la encarnaci\u00f3n y el mandato expl\u00edcito del juicio final esbozado en los evangelios, donde la figura de Dios se asimila directamente a la del cautivo. El cardenal y te\u00f3logo Walter Kasper (2012, p. 143) subraya esta veta del pensamiento cristiano al se\u00f1alar que \u00abla misericordia de Dios no constituye una noci\u00f3n te\u00f3rica abstracta, sino una praxis viva y desbordante que busca activamente al ser humano en su extrav\u00edo para devolverle su condici\u00f3n filial\u00bb. Es este imperativo existencial de encontrar al propio Cristo sufriente tras las rejas lo que fundamenta una vocaci\u00f3n de consolaci\u00f3n y presencia que las otras tradiciones, estructuradas sobre la ley, la pertenencia identitaria o la justicia contractual, no necesitan ni pretenden desplegar en los s\u00f3tanos del Estado laico.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esta asimilaci\u00f3n de la divinidad al desamparo del cautivo encuentra su fundamentaci\u00f3n teol\u00f3gica m\u00e1s radical en la obra del gran pensador suizo Hans Urs von Balthasar. En su c\u00e9lebre tratado\u00a0<em>Solo el amor es digno de fe<\/em>, Balthasar (1995, p. 74) desentra\u00f1a este misterio de la absoluta solidaridad divina y afirma de forma elocuente que \u00abel amor de Dios se revela precisamente all\u00ed donde desciende a lo m\u00e1s bajo, a la oscuridad de nuestra noche, transformando el abismo de la perdici\u00f3n en el espacio de su encuentro amoroso\u00bb. La visita de Le\u00f3n XIV al pabell\u00f3n de Brians 1 no representa entonces una mera visita de cortes\u00eda diplom\u00e1tica ni una condescendencia institucional, sino la actualizaci\u00f3n de esta audaz teolog\u00eda del descenso. Al adentrarse en la noche del confinamiento, la Iglesia testifica que la gracia no opera desde una distancia segura, sino que asume la intemperie del alma atrapada en las redes de la culpa para abrir un horizonte donde la justicia humana ha decretado el fin del camino.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Desde el foso de la reclusi\u00f3n, el itinerario papal ascendi\u00f3 de manera casi dram\u00e1tica hacia las cumbres rocosas de la monta\u00f1a de Montserrat. Este desplazamiento desde la llanura penitenciaria hasta el macizo catal\u00e1n posee una innegable carga simb\u00f3lica que conecta con las m\u00e1s antiguas tradiciones de la ascensi\u00f3n m\u00edstica. La acogida de la comunidad benedictina y el canto de\u00a0<em>El Virolai<\/em>\u00a0por parte de la Escolania (La Vanguardia, 2026) crearon una atm\u00f3sfera donde el silencio y la plegaria comunitaria parecieron suspender por unas horas el ruido de la actualidad pol\u00edtica. En\u00a0<em>Confesiones<\/em>, San Agust\u00edn (1983, p. 342) expresaba su desasosiego ante la inclinaci\u00f3n de los hombres a maravillarse ante la inmensidad de las cumbres monta\u00f1osas descuidando la exploraci\u00f3n del propio templo interior. Sin embargo, el encuentro en el monasterio no propuso una evasi\u00f3n estetizante del mundo, sino una concentraci\u00f3n de fuerzas espirituales. Al referirse a Montserrat como un \u00abtestigo de siglos de fe, sacrificio y esperanza\u00bb, Le\u00f3n XIV vincul\u00f3 la resistencia de la roca con la perseverancia del esp\u00edritu ante las tormentas de la historia, sugiriendo que la verdadera trascendencia no consiste en huir de la realidad mundana, sino en contemplarla desde una altura que devuelva la proporci\u00f3n a nuestros afanes diarios.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La dial\u00e9ctica entre la cumbre y el llano se encarn\u00f3 por la tarde en las calles del Raval barcelon\u00e9s. Al cruzar el umbral de la parroquia de Sant Agust\u00ed para reunirse con casi un centenar de entidades asistenciales de inspiraci\u00f3n cristiana, el obispo de Roma recoloc\u00f3 la compasi\u00f3n en el centro del espacio p\u00fablico urbano (Vozp\u00f3puli, 2026). La presencia all\u00ed del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y del cardenal arzobispo Juan Jos\u00e9 Omella ejemplifica la inevitable convergencia entre la responsabilidad civil y la vocaci\u00f3n caritativa de la Iglesia. En este espacio, donde C\u00e0ritas, Obinso y las Adoratrices expusieron los rostros de la nueva marginaci\u00f3n metropolitana \u2014desde las adicciones hasta la explotaci\u00f3n de mujeres\u2014, la acci\u00f3n eclesial se desmarc\u00f3 de la mera beneficencia burocr\u00e1tica para configurarse como un acto de resistencia \u00e9tica. No resulta ocioso recordar que la verdadera solidaridad, desde una perspectiva teol\u00f3gica rigurosa, no se limita a paliar las consecuencias del desorden social, sino que asume el dolor ajeno como una interpelaci\u00f3n directa a las estructuras que generan dicha exclusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Finalmente, el d\u00eda culmin\u00f3 bajo las imponentes b\u00f3vedas de la Sagrada Familia, coincidiendo con una efem\u00e9ride pre\u00f1ada de significado: el centenario de la muerte de Antoni Gaud\u00ed, acontecida el 10 de junio de 1926. Frente a las m\u00e1s altas autoridades del Estado, encabezadas por los Reyes de Espa\u00f1a y el presidente del Gobierno, Pedro S\u00e1nchez (Infobae, 2026), el pont\u00edfice presidi\u00f3 una misa multitudinaria y procedi\u00f3 a bendecir la reci\u00e9n culminada Torre de Jesucristo, la estructura central que corona definitivamente el perfil de la bas\u00edlica. En su c\u00e9lebre tratado\u00a0<em>El esp\u00edritu de la liturgia<\/em>, Romano Guardini (2006, p. 58) esclarec\u00eda que la verdadera acci\u00f3n lit\u00fargica no se rige por los criterios pragm\u00e1ticos de la utilidad mercantil, sino por la gratuidad y la belleza contemplativa que abren un resquicio de eternidad en el tiempo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esta primac\u00eda de la belleza como un umbral sagrado e imprescindible para acceder a la verdad y al bien constituye, precisamente, el pilar central de la monumental propuesta teol\u00f3gica de Hans Urs von Balthasar. En el primer volumen de su obra cumbre\u00a0<em>Gloria: una est\u00e9tica teol\u00f3gica<\/em>, el pensador suizo censura la frivolidad de una modernidad desmitificadora que ha pretendido desterrar lo est\u00e9tico de la experiencia de lo sagrado, sentenciando con lucidez que \u00abquien se r\u00ede de su nombre como si fuera el juguete de un pasado burgu\u00e9s, de ese podemos estar seguros de que \u2014en secreto o abiertamente\u2014 ya no es capaz de rezar y, pronto, tampoco de amar\u00bb (Balthasar, 1985, p. 22). El templo de Gaud\u00ed, con su despliegue de columnas arborescentes que imitan la organicidad de la naturaleza, se erige como una transposici\u00f3n f\u00edsica de esta teolog\u00eda est\u00e9tica, donde la materia esculpida no se limita a decorar el misterio, sino que se convierte en su epifan\u00eda formal. La inauguraci\u00f3n de la torre m\u00e1s alta del conjunto monumental se presenta as\u00ed como un audaz manifiesto est\u00e9tico y espiritual: en una \u00e9poca marcada por el aplanamiento de los horizontes trascendentes y el imperio de lo ef\u00edmero, la elevaci\u00f3n de esta mole de piedra hacia el cielo de Barcelona se empe\u00f1a en recordar la persistencia de una sed de infinito que el asfalto no ha logrado aplacar.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Contemplada en su conjunto, la jornada barcelonesa de Le\u00f3n XIV deshace la dicotom\u00eda que con tanta frecuencia separa el compromiso social de la b\u00fasqueda contemplativa de la belleza. La misma mano que se extendi\u00f3 para consolar a los reclusos en el pabell\u00f3n de Brians 1 se alz\u00f3 horas despu\u00e9s para bendecir la cruz que remata el cielo de la metr\u00f3poli. Existe una coherencia profunda en este vaiv\u00e9n que va de la fosa al pin\u00e1culo. La piedra de desecho de la sociedad, representada por los excluidos del Raval y los muros de la prisi\u00f3n, encuentra su correspondencia m\u00edstica en la piedra angular del templo de Gaud\u00ed, que busca desesperadamente el abrazo de la luz. Ambas realidades son caras de una misma moneda teol\u00f3gica que desaf\u00eda la soberbia de una modernidad que pretend\u00eda haberse emancipado de toda herida y de toda b\u00fasqueda de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El viaje terrenal de un pont\u00edfice concluye, las cr\u00f3nicas period\u00edsticas se archivan y las luces de la imponente bas\u00edlica terminan por apagarse. No obstante, la fractura existencial que esta jornada ha puesto al descubierto permanece completamente abierta, interpelando nuestro c\u00f3modo letargo cotidiano. Si la verdadera belleza y el sentido \u00faltimo de una civilizaci\u00f3n se miden por su capacidad de albergar tanto la luz de sus catedrales como el dolor de sus mazmorras, no podemos evitar que una honda inquietud sacuda nuestras certezas m\u00e1s arraigadas al apagar la lectura de estas p\u00e1ginas. \u00bfEs acaso la alt\u00edsima e imponente piedra de la Sagrada Familia el aut\u00e9ntico eje que sostiene la esperanza de nuestra \u00e9poca, o reside \u00e9sta m\u00e1s bien en el temblor de una mano tendida en la penumbra de una celda de Brians 1? \u00bfNo ser\u00e1 que la verdadera trascendencia a la que aspira el ser humano contempor\u00e1neo no se revela en la simetr\u00eda perfecta de los templos de piedra, sino en la asimetr\u00eda sobrecogedora de mirar a los ojos a quien la sociedad ha decidido desterrar de su memoria?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas y fuentes consultadas<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Agust\u00edn, A. (1983).\u00a0<em>Confesiones<\/em>\u00a0(\u00c1. C. Vega, Trad.). Biblioteca de Autores Cristianos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Balthasar, H. U. von. (1985).\u00a0<em>Gloria: Una est\u00e9tica teol\u00f3gica. Vol. 1: La percepci\u00f3n de la forma<\/em>\u00a0(J. L. Alzu, Trad.). Ediciones Encuentro.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Balthasar, H. U. von. (1995).\u00a0<em>Solo el amor es digno de fe<\/em>\u00a0(J. L. Albizu, Trad.). Secretariado Trinitario.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El Pa\u00eds. (10 de junio de 2026).\u00a0<em>Visita del papa Le\u00f3n XIV en directo<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/espana\/2026-06-10\/visita-del-papa-leon-xiv-en-directo.html\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/elpais.com\/espana\/2026-06-10\/visita-del-papa-leon-xiv-en-directo.html&amp;source=gmail&amp;ust=1781210078518000&amp;usg=AOvVaw0TylPUtNkaab9MfzdKjO6U\">https:\/\/elpais.com\/espana\/2026-06-10\/visita-del-papa-leon-xiv-en-directo.html<\/a><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Foucault, M. (1975).\u00a0<em>Vigilar y castigar: nacimiento de la prisi\u00f3n<\/em>\u00a0(A. Garz\u00f3n del Camino, Trad.). Siglo XXI Editores.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Guardini, R. (2006).\u00a0<em>El esp\u00edritu de la liturgia<\/em>\u00a0(A. Pascual, Trad.). Centro de Pastoral Lit\u00fargica.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Infobae. (10 de junio de 2026).\u00a0<em>Visita del papa Le\u00f3n XIV a Barcelona en directo: visita a la c\u00e1rcel de Brians 1, la abadia de Montserrat y misa en la Sagrada Familia con los reyes y Pedro S\u00e1nchez<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/espana\/2026\/06\/10\/visita-del-papa-leon-xiv-a-barcelona-en-directo-visita-a-la-carcel-de-brians-1-la-abadia-de-montserrat-y-misa-en-la-sagrada-familia-con-los-reyes-y-pedro-sanchez\/\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/www.infobae.com\/espana\/2026\/06\/10\/visita-del-papa-leon-xiv-a-barcelona-en-directo-visita-a-la-carcel-de-brians-1-la-abadia-de-montserrat-y-misa-en-la-sagrada-familia-con-los-reyes-y-pedro-sanchez\/&amp;source=gmail&amp;ust=1781210078518000&amp;usg=AOvVaw3AfC5oll1iiqDiAw6d_bAY\">https:\/\/www.infobae.com\/espana\/2026\/06\/10\/visita-del-papa-leon-xiv-a-barcelona-en-directo-visita-a-la-carcel-de-brians-1-la-abadia-de-montserrat-y-misa-en-la-sagrada-familia-con-los-reyes-y-pedro-sanchez\/<\/a><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Kasper, W. (2012).\u00a0<em>La misericordia: Clave del Evangelio y de la vida cristiana<\/em>\u00a0(R. Sanz Valdivieso, Trad.). Editorial Sal Terrae.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La Vanguardia. (10 de junio de 2026).\u00a0<em>Papa Le\u00f3n XIV visita Espa\u00f1a &#8211; Barcelona: \u00faltima hora hoy en directo<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/politica\/20260610\/11560808\/papa-leon-xiv-visita-espana-barcelona-ultima-hora-hoy-en-directo.html\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/www.lavanguardia.com\/politica\/20260610\/11560808\/papa-leon-xiv-visita-espana-barcelona-ultima-hora-hoy-en-directo.html&amp;source=gmail&amp;ust=1781210078518000&amp;usg=AOvVaw1KGIxUgACzRHU-LBmQOGTa\">https:\/\/www.lavanguardia.com\/politica\/20260610\/11560808\/papa-leon-xiv-visita-espana-barcelona-ultima-hora-hoy-en-directo.html<\/a><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Levinas, E. (1977).\u00a0<em>Totalidad e infinito: ensayo sobre la exterioridad<\/em>\u00a0(D. Guillot, Trad.). Ediciones S\u00edgueme.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ricoeur, P. (2004).\u00a0<em>La memoria, la historia, el olvido<\/em>\u00a0(A. Neira, Trad.). Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">RTVE. (10 de junio de 2026).\u00a0<em>Visita del papa a Barcelona, en directo hoy en v\u00eddeo<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.rtve.es\/noticias\/20260610\/visita-papa-barcelona-directo-ultima-hora-hoy-resumen-10-junio\/17108561.shtml\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/www.rtve.es\/noticias\/20260610\/visita-papa-barcelona-directo-ultima-hora-hoy-resumen-10-junio\/17108561.shtml&amp;source=gmail&amp;ust=1781210078518000&amp;usg=AOvVaw3V882koY_TWHB2p9lm-08v\">https:\/\/www.rtve.es\/noticias\/20260610\/visita-papa-barcelona-directo-ultima-hora-hoy-resumen-10-junio\/17108561.shtml<\/a><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Vozp\u00f3puli. (10 de junio de 2026).\u00a0<em>El papa Le\u00f3n XIV en Barcelona, en directo: visita a presos, a Montserrat y misa en la Sagrada Familia<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vozpopuli.com\/espana\/el-papa-leon-xiv-en-barcelona-en-directo-visita-a-presos-a-montserrat-y-misa-en-la-sagrada-familia.html\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/www.vozpopuli.com\/espana\/el-papa-leon-xiv-en-barcelona-en-directo-visita-a-presos-a-montserrat-y-misa-en-la-sagrada-familia.html&amp;source=gmail&amp;ust=1781210078518000&amp;usg=AOvVaw3RfdS8tTo8K-ZRlga0QpL9\">https:\/\/www.vozpopuli.com\/espana\/el-papa-leon-xiv-en-barcelona-en-directo-visita-a-presos-a-montserrat-y-misa-en-la-sagrada-familia.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lisandro Prieto \u00abEl perd\u00f3n pertenece a una econom\u00eda del don que excede las fronteras de la justicia humana, sin por ello anular su necesidad, sino revelando su l\u00edmite m\u00e1s hondo\u00bb Paul Ricoeur,\u00a0La memoria, la historia, el olvido\u00a0(2004, p. 615). El tr\u00e1nsito de un pont\u00edfice por una urbe contempor\u00e1nea suele interpretarse bajo las categor\u00edas habituales [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":468322,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":["post-468321","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/468321","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=468321"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/468321\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":468323,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/468321\/revisions\/468323"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/468322"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=468321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=468321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=468321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}