{"id":471797,"date":"2026-08-11T07:10:25","date_gmt":"2026-08-11T11:10:25","guid":{"rendered":"https:\/\/primermomento.com\/?p=471797"},"modified":"2026-08-11T08:39:01","modified_gmt":"2026-08-11T12:39:01","slug":"medallas-para-la-republica-dominicana-necesidades-para-sus-atletas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primermomento.com\/?p=471797","title":{"rendered":"Medallas para la Rep\u00fablica Dominicana, necesidades para sus atletas"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Por <span style=\"color: #ff0000;\">Elvin Dominici<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p>El sue\u00f1o de representar a tu pa\u00eds y subir al podio con una medalla de oro es una de las metas m\u00e1s grandes que puede perseguir un atleta. Detr\u00e1s de ese sue\u00f1o hay talento, disciplina, sacrificios personales, a\u00f1os de entrenamiento, lesiones, madrugadas, dietas, viajes y una preparaci\u00f3n que deber\u00eda estar respaldada por un verdadero programa nacional de desarrollo deportivo. Llegar a representar a la Rep\u00fablica Dominicana en unos Juegos Centroamericanos y del Caribe no es f\u00e1cil. Ganar una medalla es todav\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil. Pero nuestros atletas han demostrado una y otra vez que, aun con enormes obst\u00e1culos, el talento dominicano puede competir y triunfar al m\u00e1s alto nivel.<\/p>\n<figure id=\"attachment_390200\" aria-describedby=\"caption-attachment-390200\" style=\"width: 48px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-390200\" src=\"https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Elvin-Dominici-1-e1725633106230.jpg\" alt=\"\" width=\"48\" height=\"60\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-390200\" class=\"wp-caption-text\">Elvin Dominici<\/figcaption><\/figure>\n<p>En los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, la Rep\u00fablica Dominicana estuvo representada por una delegaci\u00f3n de 710 atletas. No todos pudieron regresar a casa con una medalla, pero todos hicieron algo que merece reconocimiento: dedicaron a\u00f1os de sus vidas a prepararse para representar nuestra bandera. Y aqu\u00ed comienza una de las grandes contradicciones de nuestro deporte. Porque detr\u00e1s de las medallas conquistadas apareci\u00f3 una realidad que resulta dif\u00edcil de ignorar: las necesidades econ\u00f3micas, familiares y sociales de nuestros propios atletas.<\/p>\n<p>La alegr\u00eda de ver a un dominicano subir al podio se mezcl\u00f3, para muchos de nosotros, con una profunda impotencia al escuchar algunas de las entrevistas posteriores a esas victorias. Atletas que acababan de darle una medalla a la Rep\u00fablica Dominicana tuvieron que utilizar esos momentos de gloria para hablar de sus necesidades personales y familiares y, en algunos casos, pedir p\u00fablicamente ayuda al Gobierno.<\/p>\n<p>Melbin Marcelino, ganador de una medalla de oro y una de bronce en atletismo, pidi\u00f3 ayuda al presidente Luis Abinader para terminar la vivienda de su madre. Luis Miguel P\u00e9rez Sosa, medallista de bronce en lucha ol\u00edmpica, tambi\u00e9n hizo p\u00fablica su necesidad de contar con una vivienda y pidi\u00f3 ayuda al Gobierno para terminarla. Luis Garc\u00eda, ganador de una medalla de plata y una de bronce en levantamiento de pesas, tuvo que solicitar un traslado laboral que le permitiera contar con mejores condiciones para poder entrenar. Evelina Minaya, medallista de plata en salto largo, habl\u00f3 de la enfermedad de su madre y de la necesidad de medicamentos para combatir un c\u00e1ncer terminal. Y Jonathan Elys\u00e9e Mart\u00ednez, medallista de bronce en lucha, utiliz\u00f3 su entrevista para hablar de las precariedades que enfrentan los atletas y reclamar mayor respaldo.<\/p>\n<p>No estamos hablando de personas que no hayan demostrado su capacidad. Estamos hablando precisamente de lo contrario: atletas que acababan de demostrarle al pa\u00eds que tienen el talento y la capacidad para competir y ganar en el escenario internacional.<\/p>\n<p>Y entonces surge una pregunta que el Gobierno y la sociedad dominicana deber\u00edan hacerse: \u00bfpor qu\u00e9 algunos de nuestros atletas tienen que ganar una medalla para que el pa\u00eds descubra las necesidades que enfrentan?<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 tenemos que esperar a que un atleta aparezca frente a una c\u00e1mara, despu\u00e9s de haber conquistado una medalla, para enterarnos de que necesita terminar una casa, comprar medicamentos para su madre, resolver un problema laboral o conseguir mejores condiciones para entrenar?<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n resulta todav\u00eda m\u00e1s preocupante cuando recordamos que esos atletas no llegaron al podio de manera accidental. Llegaron despu\u00e9s de a\u00f1os de sacrificio. Muchos entrenan con limitaciones, enfrentan dificultades econ\u00f3micas y tienen que conciliar sus carreras deportivas con trabajos y responsabilidades familiares. Mientras el pa\u00eds espera que ganen, ellos tambi\u00e9n tienen que preocuparse por c\u00f3mo vivir, c\u00f3mo alimentarse, c\u00f3mo transportarse, c\u00f3mo pagar sus necesidades familiares y c\u00f3mo conseguir las condiciones m\u00ednimas para seguir entrenando.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed aparece una contradicci\u00f3n que merece ser discutida pol\u00edticamente.<\/p>\n<p>El Gobierno aparece con orgullo cuando llega la medalla. Pero \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el Estado cuando el atleta todav\u00eda est\u00e1 entrenando para conseguirla?<\/p>\n<p>No se trata de negar los incentivos econ\u00f3micos anunciados para los medallistas ni de desconocer las ayudas que algunos atletas efectivamente han recibido. De hecho, en algunos de estos casos hubo una respuesta gubernamental. Pero precisamente eso demuestra el problema: la ayuda no deber\u00eda depender de que un atleta tenga que contar p\u00fablicamente su desgracia frente a una c\u00e1mara para que alguien intervenga.<\/p>\n<p>En el caso de Melbin Marcelino, por ejemplo, su petici\u00f3n p\u00fablica provoc\u00f3 una respuesta oficial para atender la situaci\u00f3n de la vivienda de su madre. En el caso de Luis Miguel P\u00e9rez Sosa tambi\u00e9n hubo una respuesta y posteriormente el atleta inform\u00f3 que la construcci\u00f3n de su vivienda avanzaba. Son respuestas positivas que deben reconocerse. Pero tambi\u00e9n dejan una pregunta inc\u00f3moda: \u00bfcu\u00e1ntos atletas necesitan una c\u00e1mara, una entrevista viral o una medalla para ser escuchados?<\/p>\n<p>Porque los 710 atletas que formaron parte de la delegaci\u00f3n dominicana no pueden depender de la viralidad de un video para recibir atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 ocurre con los que no ganaron una medalla?<\/p>\n<p>Ellos regresan a sus comunidades despu\u00e9s de haber dedicado a\u00f1os de sacrificio a representar al pa\u00eds. No tendr\u00e1n necesariamente la misma exposici\u00f3n medi\u00e1tica. No tendr\u00e1n una entrevista viral. No tendr\u00e1n miles de personas compartiendo su historia en las redes sociales. Y posiblemente tampoco tendr\u00e1n la oportunidad de que una autoridad conozca las necesidades que enfrentan.<\/p>\n<p>El verdadero desaf\u00edo del deporte dominicano no comienza cuando el atleta gana una medalla. Comienza mucho antes.<\/p>\n<p>Comienza cuando un ni\u00f1o demuestra talento y necesita instalaciones adecuadas. Comienza cuando un joven necesita una alimentaci\u00f3n apropiada para entrenar. Comienza cuando necesita un entrenador preparado, equipos adecuados, atenci\u00f3n m\u00e9dica deportiva, transporte, suplementos nutricionales, apoyo psicol\u00f3gico y condiciones econ\u00f3micas que le permitan concentrarse en su preparaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No podemos exigirle mentalidad de campe\u00f3n a un atleta que vive preocupado por c\u00f3mo pagar las necesidades b\u00e1sicas de su familia.<\/p>\n<p>La necesidad puede convertirse en una fuente de motivaci\u00f3n, pero no puede ser la estrategia nacional de desarrollo deportivo.<\/p>\n<p>No deber\u00eda ser la pobreza la que produzca nuestros campeones. Deber\u00eda ser una pol\u00edtica deportiva seria la que los ayude a convertirse en campeones.<\/p>\n<p>Y esta cr\u00edtica no puede limitarse exclusivamente al Gobierno de Luis Abinader y el PRM. Ser\u00eda demasiado c\u00f3modo convertir este problema en una responsabilidad de un solo partido. El abandono y las deficiencias estructurales del deporte dominicano son problemas que han atravesado diferentes administraciones durante d\u00e9cadas. Gobiernos de distintos partidos han celebrado a los atletas cuando llegan las medallas, mientras las discusiones sobre inversi\u00f3n, infraestructura, preparaci\u00f3n y seguridad econ\u00f3mica de los deportistas suelen desaparecer cuando terminan las competencias.<\/p>\n<p>Por eso, el problema no es solamente qui\u00e9n gobierna hoy. El problema es un modelo que hist\u00f3ricamente ha tratado al atleta como h\u00e9roe cuando gana y como ciudadano invisible cuando necesita apoyo.<\/p>\n<p>Y existe una discusi\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s profunda: la relaci\u00f3n entre deporte, educaci\u00f3n y desarrollo social.<\/p>\n<p>Un pa\u00eds que quiere producir campeones no puede limitarse a entregar premios despu\u00e9s de las competencias. Tiene que construir desde abajo. Tiene que invertir en escuelas, instalaciones deportivas, entrenadores, nutrici\u00f3n, medicina deportiva, educaci\u00f3n y oportunidades econ\u00f3micas. El atleta no deber\u00eda verse obligado a escoger entre trabajar para sobrevivir y entrenar para representar al pa\u00eds.<\/p>\n<p>La Rep\u00fablica Dominicana tiene talento de sobra. Lo que muchas veces falta es la estructura necesaria para convertir ese talento en una carrera sostenible.<\/p>\n<p>Por eso, cuando volvamos a ver a nuestros atletas subir al podio, debemos celebrar sus medallas. Debemos sentir orgullo. Debemos levantar la bandera.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n debemos hacernos una pregunta:<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntos campeones dominicanos estamos perdiendo antes de que tengan siquiera la oportunidad de llegar al podio?<\/p>\n<p>Porque detr\u00e1s de cada medalla hay un atleta.<\/p>\n<p>Y detr\u00e1s de ese atleta hay una familia, una historia, sacrificios y necesidades.<\/p>\n<p>El Estado no deber\u00eda descubrir esa historia despu\u00e9s de la victoria.<\/p>\n<p>Deber\u00eda conocerla, acompa\u00f1arla y responder a ella mucho antes.<\/p>\n<p>La grandeza deportiva de una naci\u00f3n no se mide \u00fanicamente por el n\u00famero de medallas que aparecen en el tablero.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se mide por la manera en que esa naci\u00f3n trata a las personas que sacrificaron sus vidas para conseguirlas.<\/p>\n<p>Este enfoque te permite hacer una cr\u00edtica mucho m\u00e1s contundente sin caer en una afirmaci\u00f3n dif\u00edcil de demostrar como que el Gobierno \u00ababandona deliberadamente\u00bb a los atletas. La parte m\u00e1s fuerte, en mi opini\u00f3n, es la contradicci\u00f3n: el Estado celebra el resultado, pero las historias de estos medallistas muestran las carencias que existen antes de llegar al resultado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Elvin Dominici El sue\u00f1o de representar a tu pa\u00eds y subir al podio con una medalla de oro es una de las metas m\u00e1s grandes que puede perseguir un atleta. 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