{"id":474276,"date":"2026-09-22T06:50:37","date_gmt":"2026-09-22T10:50:37","guid":{"rendered":"https:\/\/primermomento.com\/?p=474276"},"modified":"2026-09-22T08:21:50","modified_gmt":"2026-09-22T12:21:50","slug":"la-advertencia-de-perez-reverte-ante-el-ocaso-digital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primermomento.com\/?p=474276","title":{"rendered":"La advertencia de P\u00e9rez-Reverte ante el ocaso digital"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\" align=\"right\"><strong><em>Por<span style=\"color: #ff0000;\"> Lisandro Prieto<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"right\"><i>\u201cLa t\u00e9cnica, cuya<\/i><i> esencia es el Encuadramiento, es el peligro supremo, pues amenaza al hombre en su esencia misma, cerr\u00e1ndole el acceso a una verdad m\u00e1s originaria y sustancial\u201d<\/i><\/p>\n<p align=\"right\"><i>Heidegger, 1954\/1994, p. 25<\/i><\/p>\n<p>Hoy quiero invitarlos a reflexionar sobre unas declaraciones de Arturo P\u00e9rez-Reverte, expuestas en un art\u00edculo titulado \u201c<em>Me da miedo por mi hija&#8230; va a venir el apocalipsis digital y va a ser muy desagradable\u201d <\/em><em>(2025; Lecturas).<\/em> Dichas apreciaciones, cargadas de un sombr\u00edo vaticinio sobre el advenimiento de un \u201capocalipsis digital\u201d son una se\u00f1alizaci\u00f3n ontol\u00f3gica sobre la fragilidad en la que se encuentra nuestra civilizaci\u00f3n. Cuando el escritor manifiesta su temor por el futuro de su hija en un mundo que se torna \u201cdesagradable\u201d, est\u00e1 se\u00f1alando una fractura en la continuidad de la experiencia humana.<\/p>\n<figure id=\"attachment_388231\" aria-describedby=\"caption-attachment-388231\" style=\"width: 223px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-388231\" src=\"https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Lisandro-Prieto-Femenia.jpg\" alt=\"\" width=\"223\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Lisandro-Prieto-Femenia.jpg 223w, https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Lisandro-Prieto-Femenia-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 223px) 100vw, 223px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-388231\" class=\"wp-caption-text\">Lisandro Prieto<br \/>Docente, escritor y fil\u00f3sofo<\/figcaption><\/figure>\n<p>Este apocalipsis no implica una aniquilaci\u00f3n f\u00edsica, sino una erosi\u00f3n de los cimientos culturales que permit\u00edan al individuo interpretar la realidad con cierto grado de autonom\u00eda. El riesgo fundamental reside en que la digitalizaci\u00f3n absoluta del ser ha comenzado a devorar la memoria hist\u00f3rica, dejando al sujeto desprovisto de los instrumentos cr\u00edticos necesarios para resistir a la manipulaci\u00f3n de los algoritmos. En su intervenci\u00f3n, el acad\u00e9mico advierte que la estructura que sosten\u00eda la transmisi\u00f3n del saber se ha quebrado, dando paso a una intemperie intelectual donde la informaci\u00f3n de baja calidad sustituye al verdadero conocimiento.<\/p>\n<p>Aquella transici\u00f3n hacia lo que podr\u00edamos denominar una \u201cexistencia l\u00edquida\u201d encuentra su eco en el pensamiento de Zygmunt Bauman, quien en su obra\u00a0 titulada \u201cModernidad l\u00edquida\u201d, advirti\u00f3 que nos encontramos en una etapa donde las estructuras sociales y culturales han perdido su solidez, fluyendo sin dejar huella ni permitir arraigo alguno. Al respecto, el autor sosten\u00eda que en nuestra era la cultura ya no se percibe como una estructura de aprendizaje y formaci\u00f3n de sabidur\u00eda, sino de consumo inmediato. Seg\u00fan sus propias palabras, <i>\u201cla cultura de la modernidad l\u00edquida ya no siente que es una cultura de aprendizaje y acumulaci\u00f3n, sino una cultura del desapego, de la discontinuidad y del olvido\u201d <\/i>(Bauman, 2000, p. 167).<\/p>\n<p>Esta posibilidad de desconexi\u00f3n con el pasado es precisamente la que P\u00e9rez-Reverte identifica como el n\u00facleo de la cat\u00e1strofe que se viene gestando paulatinamente hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, pues una sociedad que habita un presente perpetuo y digitalizado es una sociedad totalmente incapaz de proyectar un futuro con sentido propio y profundo. La inmediatez que denuncia el escritor espa\u00f1ol no es otra cosa que la victoria aplastante de la obsolescencia programada aplicada al pensamiento humano.<\/p>\n<p>Consecuentemente, la advertencia de P\u00e9rez-Reverte sobre la llegada de un tiempo \u201cdesagradable\u201d se vincula estrechamente con la preocupaci\u00f3n que ten\u00eda Jos\u00e9 Ortega y Gasset respecto al predominio de lo que \u00e9l denomin\u00f3 la \u201chiperdemocracia\u201d. En su obra fundamental titulada \u201c<em>La rebeli\u00f3n de las masas<\/em>\u201d, Ortega describe un tipo de hombre que, carente de proyectos y de memoria hist\u00f3rica, se siente due\u00f1o de una t\u00e9cnica que no comprende y que utiliza para imponer sus deseos inmediatos. Para el fil\u00f3sofo madrile\u00f1o, este \u201chombre-masa\u201d es aquel que \u201cse siente perfecto\u201d y que no admite ning\u00fan tipo de autoridad superior a su propia opini\u00f3n trivializada y decadente. En este sentido, Ortega sostiene que <i>\u201cla historia es la realidad del hombre. No tiene otra. En ella se ha hecho tal como es. Negar el pasado es absurdo e ilusorio, porque el pasado es lo natural del hombre, que vuelve a galope\u201d<\/i> (Ortega y Gasset, 1930\/2005, p. 114). El apocalipsis digital que vaticina P\u00e9rez-Reverte es, en t\u00e9rminos orteguianos, la culminaci\u00f3n de este proceso de deshistorizaci\u00f3n, donde el individuo, encerrado en su propia pantalla, cree haber superado la necesidad de la herencia cultural, ignorando que es precisamente esa herencia la que le otorgaba la condici\u00f3n de persona.<\/p>\n<p>Atendiendo a este \u00faltimo punto, es crucial entonces interpretar que, para P\u00e9rez-Reverte, esta p\u00e9rdida de espesor hist\u00f3rico es equivalente a un desarme moral que deja a las sociedades de todo Occidente, y especialmente a sus j\u00f3venes, en una situaci\u00f3n de vulnerabilidad extrema ante la posibilidad de un conflicto real o un cataclismo global. El autor denuncia con frecuencia la \u201csoberbia de los tiempos de paz\u201d, esta ilusi\u00f3n de que la estabilidad y el confort son derechos naturales y permanentes.<\/p>\n<p>Particularmente, en su obra \u201cLos barcos se pierden en tierra\u201d, reflexiona sobre c\u00f3mo la falta de contacto con la aspereza del mundo real ha atrofiado el instinto de supervivencia. Seg\u00fan su perspectiva, hemos construido una sociedad de \u201cni\u00f1os sobreprotegidos\u201d que carecen de la estructura psicol\u00f3gica para afrontar la tragedia. Al respecto, el autor indica con crudeza que <i>\u201chemos educado a las nuevas generaciones en la idea de que la vida es un centro comercial con aire acondicionado, y cuando el aire acondicionado se corte, no sabr\u00e1n ni c\u00f3mo respirar\u201d<\/i> (P\u00e9rez-Reverte, 2011, p. 89). Esta orfandad de mecanismos de defensa no es s\u00f3lo t\u00e9cnica, sino espiritual, puesto que se trata de una incapacidad de comprender que el horror forma parte inexorable de la existencia propiamente humana.<\/p>\n<p>Paralelamente, esta \u201cindefensi\u00f3n aprendida\u201d ante la tragedia conecta con el sentimiento tr\u00e1gico de la vida de Miguel de Unamuno. El fil\u00f3sofo bilba\u00edno defend\u00eda que la verdadera humanidad surge de la lucha ag\u00f3nica por la trascendencia y el reconocimiento de nuestra propia mortalidad. En este sentido, Unamuno sospechaba de toda civilizaci\u00f3n que intentara anestesiar el dolor a trav\u00e9s de la comodidad superficial. En su obra magna, \u201cDel sentimiento tr\u00e1gico de la vida\u201d, afirma que <i>\u201cel hombre es tanto m\u00e1s hombre, esto es, tanto m\u00e1s divino, cuanto m\u00e1s capacidad tiene para el sufrimiento, o mejor dicho, para la angustia\u201d<\/i> (Unamuno, 1913\/2005, p. 198).<\/p>\n<p>Como podr\u00e1n apreciar, la sociedad digital que P\u00e9rez-Reverte critica ser\u00eda, para Unamuno, una sociedad que huye de la angustia existencial a trav\u00e9s de la distracci\u00f3n tecnol\u00f3gica. Al eliminar el peso de la historia y el desaf\u00edo de las dificultades, el mundo digital despoja al individuo de su \u201chombr\u00eda\u201d (en el sentido unamuniano), convirti\u00e9ndolo en un ser et\u00e9reo, sin ra\u00edces ni capacidad de sostenerse ante el vendaval de la realidad. En definitiva, queridos lectores, el miedo que Reverte (y muchos de nosotros) siente por su hija es el miedo a que viva en una paz ficticia y perversa que la deje desarmada ante el inevitable retorno del conflicto.<\/p>\n<p>Adicionalmente, en su novela \u201c<em>El club Dumas\u201d<\/em>, el autor nos recuerda que los libros poseen una vida propia que custodia los secretos de nuestra identidad frente al caos del exterior. All\u00ed se afirma que <i>\u201cun libro es la \u00fanica prueba de que el hombre sea, quiz\u00e1, algo m\u00e1s que un simple error de la naturaleza\u201d<\/i> (P\u00e9rez-Reverte, 1993, p. 112). Al perder el contacto con la palabra escrita y la narrativa de largo aliento, el individuo posmoderno se sumerge en lo que \u00e9l denomina una \u201cbarbarie de corbata\u201d, donde la tecnolog\u00eda oculta un vac\u00edo espiritual abismal. La amenaza digital, por tanto, no es s\u00f3lo la p\u00e9rdida de la privacidad, sino la amputaci\u00f3n de la capacidad de reconocer el mal y la tragedia, elementos que la literatura cl\u00e1sica nos ense\u00f1aba a gestionar con dignidad y estoicismo. Al desterrar el estudio de la historia y las humanidades, se ha privado a la juventud de los mapas necesarios para navegar en tiempos de tormenta, dej\u00e1ndolos a merced de una sentimentalidad est\u00e9ril y vacua que se desmoronar\u00e1 ante el primer oleaje de realidad.<\/p>\n<p>Por consiguiente, amigos m\u00edos, la preocupaci\u00f3n por las generaciones actuales radica en que \u00e9stas representan el \u00faltimo eslab\u00f3n con el mundo anal\u00f3gico, aquel donde el libro y la reflexi\u00f3n pausada fung\u00edan como escudos ante la barbarie. El mundo digital, por el contrario, nos sumerge en una apariencia de transparencia que, lejos de liberarnos, nos esclaviza bajo el yugo pervertido de la visibilidad constante. Al respecto, Byung-Chul Han, en su an\u00e1lisis sobre la crisis de los objetos en \u201c<em>No-cosas: Quiebras del mundo de hoy\u201d<\/em>, argumenta que la informaci\u00f3n ha sustituido a las cosas, despoj\u00e1ndonos de la estabilidad que nos brindaba el entorno f\u00edsico. El fil\u00f3sofo coreano declara con lucidez que <i>\u201cla digitalizaci\u00f3n desmaterializa y descorpore\u00edza el mundo; en lugar de guardar recuerdos, almacenamos datos\u201d<\/i> (Han, 2021, p. 14). As\u00ed, pasamos de tener \u00e1lbumes de fotograf\u00edas que al mirarlas sent\u00edamos que volv\u00edamos al pasado a tener mil gigas de memoria de fotos y videos que nos da pereza revisar: esta sustituci\u00f3n del recuerdo por el dato es la que genera la sensaci\u00f3n de vac\u00edo y desamparo que P\u00e9rez-Reverte describe cuando advierte sobre la indefensi\u00f3n de quienes no han sido entrenados en la adversidad.<\/p>\n<p>No es casual que haya elegido a P\u00e9rez-Reverte para presentar esta reflexi\u00f3n, puesto que su lucidez se manifiesta en su diagn\u00f3stico sobre la degradaci\u00f3n del lenguaje, el cual es un veh\u00edculo fundamental para el pensamiento y la resistencia pol\u00edtica. En sus columnas recopiladas bajo el t\u00edtulo \u201cCuando \u00e9ramos honrados mercenarios\u201d, el autor vincula la pobreza l\u00e9xica con la incapacidad de ejercer la rebeld\u00eda. Un mundo con menos palabras es un mundo con menos ideas y, por ende, m\u00e1s d\u00f3cil ante el poder y m\u00e1s fr\u00e1gil ante la crisis. El escritor sostiene que el lenguaje es la \u00faltima frontera de la libertad personal, afirmando que <i>\u201csi te quitan las palabras que definen tu mundo, te est\u00e1n quitando el mundo mismo\u201d<\/i> (P\u00e9rez-Reverte, 2009, p. 45). El apocalipsis digital es, en este sentido, un proceso de simplificaci\u00f3n sem\u00e1ntica donde el matiz desaparece en favor del impacto emocional y el clic ef\u00edmero. Esta simplificaci\u00f3n es la que impide que un p\u00faber de hoy pueda siquiera conceptualizar la magnitud de una gran guerra, vi\u00e9ndola como un fen\u00f3meno ajeno o una ficci\u00f3n de pantalla hasta que el estr\u00e9pito de la cruda existencia lo alcance con ferocidad.<\/p>\n<p>No obstante, el pesimismo del novelista es tambi\u00e9n una invitaci\u00f3n a la resistencia frente a la uniformidad del pensamiento tecnocr\u00e1tico. Si el sistema digital es tan fr\u00e1gil como \u00e9l sugiere, la recuperaci\u00f3n de la cultura cl\u00e1sica y el pensamiento cr\u00edtico se vuelven actos de rebeli\u00f3n necesarios para salvaguardar la dignidad del esp\u00edritu. El \u201capocalipsis\u201d es, etimol\u00f3gicamente, una revelaci\u00f3n, y lo que se nos est\u00e1 revelando hoy es la completa desnudez de un sujeto que ha confiado ciegamente toda su herencia al soporte ef\u00edmero de una nube virtual. La advertencia sobre lo \u201cdesagradable\u201d de este nuevo tiempo nos obliga a preguntarnos si a\u00fan estamos a tiempo de proteger el refugio de la interioridad. La t\u00e9cnica ha dejado de ser una herramienta para convertirse en un ecosistema que dicta las condiciones de nuestra libertad, y es en esa tensi\u00f3n donde se juega el destino de lo humano en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. El diagn\u00f3stico de P\u00e9rez-Reverte es una llamada de atenci\u00f3n sobre el naufragio de una memoria colectiva que ya no encuentra puertos donde atracar, ni tripulaci\u00f3n capaz de navegar en aguas turbulentas.<\/p>\n<p>Para ir cerrando, queridos lectores, es necesario cuestionar si el miedo que expresa P\u00e9rez-Reverte no es, en realidad, el s\u00edntoma de una orfandad civilizatoria ya consumada e irreversible. \u00bfEs posible habitar un mundo donde la verdad se disuelve en el flujo incesante de la informaci\u00f3n de dudosa procedencia, sin perder por completo la capacidad de amar, de crear y de recordar con autenticidad? Quiz\u00e1 el verdadero apocalipsis no sea la ca\u00edda t\u00e9cnica del sistema, sino la resignaci\u00f3n a vivir en sus ruinas digitales y \u00e9ticas sin extra\u00f1ar siquiera la solidez de una biblioteca, el olor de las p\u00e1ginas de un libro o el peso de una historia compartida.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 quedar\u00e1 de nuestra identidad cuando el \u00faltimo servidor se apague y descubramos que hemos olvidado c\u00f3mo leer el mundo con nuestros propios ojos? \u00bfSeremos capaces de reconstruir un sentido humano sobre los escombros de lo virtual, o estamos irremediablemente condenados a ser la \u00faltima generaci\u00f3n que tuvo plena conciencia de su propia p\u00e9rdida y, sin embargo, no supo c\u00f3mo evitarla? Finalmente, \u00bfes el apocalipsis digital el fin de nuestra historia o simplemente el comienzo de una nueva era de sombras donde el ser humano ser\u00e1, definitivamente, una pieza prescindible de su propio invento?<\/p>\n<p><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas y fuentes consultadas<\/strong><b><\/b><\/p>\n<p>Bauman, Z. (2000). <em>Modernidad l\u00edquida<\/em> (M. Miras, Trad.). Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Han, B.-C. (2021). <em>No-cosas: Quiebras del mundo de hoy<\/em> (J. Chamorro Mielke, Trad.). Taurus.<\/p>\n<p>Heidegger, M. (1994). <em>La pregunta por la t\u00e9cnica<\/em>. En <em>Conferencias y art\u00edculos<\/em> (E. Barjau, Trad.). Ediciones del Serbal. (Obra original publicada en 1954).<\/p>\n<p>Ortega y Gasset, J. (2005). <em>La rebeli\u00f3n de las masas<\/em>. Biblioteca Nueva. (Obra original publicada en 1930).<\/p>\n<p>P\u00e9rez-Reverte, A. (1993). <em>El club Dumas<\/em>. Alfaguara.<\/p>\n<p>P\u00e9rez-Reverte, A. (2009). <em>Cuando \u00e9ramos honrados mercenarios<\/em>. Alfaguara.<\/p>\n<p>P\u00e9rez-Reverte, A. (2011). <em>Los barcos se pierden en tierra<\/em>. Alfaguara.<\/p>\n<p>P\u00e9rez-Reverte, A. (2025, 20 de marzo). <em>Arturo P\u00e9rez-Reverte: \u00abMe da miedo por mi hija&#8230; va a venir el apocalipsis digital y va a ser muy desagradable\u00bb<\/em>. En Lecturas. Recuperado de: <a href=\"https:\/\/www.lecturas.com\/trending\/arturo-perez-reverte-me-da-miedo-por-mi-hija-que-tiene-40-anos-va-venir-apocalipsis-digital-va-ser-muy-desagradable_191412\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/www.lecturas.com\/trending\/arturo-perez-reverte-me-da-miedo-por-mi-hija-que-tiene-40-anos-va-venir-apocalipsis-digital-va-ser-muy-desagradable_191412&amp;source=gmail&amp;ust=1790161216656000&amp;usg=AOvVaw3AQT5d60sZPD7jVsaMOjN4\">https:\/\/www.lecturas.com\/<wbr \/>trending\/arturo-perez-reverte-<wbr \/>me-da-miedo-por-mi-hija-que-<wbr \/>tiene-40-anos-va-venir-<wbr \/>apocalipsis-digital-va-ser-<wbr \/>muy-desagradable_191412<\/a><\/p>\n<p>Unamuno, M. (2005). <em>Del sentimiento tr\u00e1gico de la vida<\/em>. Tecnos. (Obra original publicada en 1913).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lisandro Prieto \u201cLa t\u00e9cnica, cuya esencia es el Encuadramiento, es el peligro supremo, pues amenaza al hombre en su esencia misma, cerr\u00e1ndole el acceso a una verdad m\u00e1s originaria y sustancial\u201d Heidegger, 1954\/1994, p. 25 Hoy quiero invitarlos a reflexionar sobre unas declaraciones de Arturo P\u00e9rez-Reverte, expuestas en un art\u00edculo titulado \u201cMe da miedo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":430296,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_total_topic_count_hidden":0,"_bbp_total_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":["post-474276","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/474276","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=474276"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/474276\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":474277,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/474276\/revisions\/474277"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/430296"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=474276"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=474276"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=474276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}