{"id":477916,"date":"2026-11-06T06:54:45","date_gmt":"2026-11-06T11:54:45","guid":{"rendered":"https:\/\/primermomento.com\/?p=477916"},"modified":"2026-11-06T15:59:25","modified_gmt":"2026-11-06T20:59:25","slug":"paraguay-y-la-fragilidad-de-las-garantias-constitucionales-en-hispanoamerica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primermomento.com\/?p=477916","title":{"rendered":"Paraguay y la fragilidad de las garant\u00edas constitucionales en Hispanoam\u00e9rica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\" align=\"right\"><strong><em>Por<span style=\"color: #ff0000;\"> Lisandro Prieto<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"right\"><i>\u00abLa democracia no es la mera garant\u00eda del orden, sino la experiencia siempre amenazada de la libertad pol\u00edtica y la justicia efectiva\u00bb.<\/i><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i>\u2014 Hannah Arendt (<\/i><em>Sobre la revoluci\u00f3n<\/em><i>, 2006, p. 142)<\/i><\/b><\/p>\n<p>La historia institucional de nuestra Hispanoam\u00e9rica parece condenada a habitar un eterno retorno de la sospecha y el desencanto. Cuando la ciudadan\u00eda asiste a un quiebre del orden social por la voracidad de las \u00e9lites financieras o por la impericia deliberada de sus gobernantes delincuentes, no se enfrenta \u00fanicamente a una coyuntura econ\u00f3mica desfavorable, sino que presenciamos, en verdad, el resquebrajamiento ontol\u00f3gico del contrato social. El reciente colapso pol\u00edtico en Paraguay, desencadenado por la renuncia forzada de Santiago Pe\u00f1a tras la profunda crisis desatada alrededor de Ueno Bank y la ulterior apertura de un juicio pol\u00edtico en el Congreso (Clar\u00edn, 2026; TN, 2026a), no representa un episodio aislado ni una anomal\u00eda ex\u00f3tica de la regi\u00f3n, sino m\u00e1s bien la constataci\u00f3n dolorosa de una tesis devastadora: nuestras democracias americanas contin\u00faan sumidas en una infancia precaria en lo que respecta a la efectividad de sus garant\u00edas constitucionales m\u00e1s elementales.<\/p>\n<figure id=\"attachment_388231\" aria-describedby=\"caption-attachment-388231\" style=\"width: 223px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-388231\" src=\"https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Lisandro-Prieto-Femenia.jpg\" alt=\"\" width=\"223\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Lisandro-Prieto-Femenia.jpg 223w, https:\/\/primermomento.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Lisandro-Prieto-Femenia-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 223px) 100vw, 223px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-388231\" class=\"wp-caption-text\">Lisandro Prieto<br \/>Docente, escritor y fil\u00f3sofo<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00bfHasta qu\u00e9 punto podemos seguir llamando \u201cRep\u00fablica\u201d a una estructura institucional que se desmorona en cuanto los intereses de la bancocracia entran en colisi\u00f3n con el bienestar general? Al observar la vertiginosa p\u00e9rdida de gobernabilidad en Asunci\u00f3n, donde se hace evidente que Pe\u00f1a <i>\u201cno tiene la legitimidad social y tampoco el apoyo pol\u00edtico\u201d<\/i> (Radio UNR, 2026), surge de inmediato el espectro de nuestra crisis argentina del a\u00f1o 2001. Aquel fat\u00eddico \u201ccorralito\u201d que confisc\u00f3 los ahorros y las ilusiones de millones de personas expuso la misma verdad desnuda que hoy acorrala a los hermanos paraguayos: la ley suprema, que deber\u00eda presentarse como un escudo indestructible del ciudadano frente al poder de turno, se revela con extrema facilidad como un artefacto maleable en manos del capital corporativo y del oportunismo partidario.<\/p>\n<p>Para que podamos comprender esta fragilidad no basta con examinar las din\u00e1micas macroecon\u00f3micas o el trasfondo de las intrigas parlamentarias. Resulta imprescindible descender a la ra\u00edz misma de la filosof\u00eda pol\u00edtica y del derecho. Thomas Hobbes (2000), en su obra <em>Leviat\u00e1n<\/em>, sosten\u00eda con claridad implacable la raz\u00f3n primigenia del Estado: <i>\u201cLa obligaci\u00f3n de los s\u00fabditos con respecto al soberano se comprende que dura lo que dura el poder mediante el cual este determinado soberano es capaz de protegerlos\u201d<\/i> (p. 182). Pues bien, si la estructura estatal traiciona esa funci\u00f3n tutelar y permite que el sistema bancario devore el patrimonio individual, la legitimidad de las instituciones no se desgasta, simplemente se extingue. El desarme del andamiaje financiero y el clima de desasosiego en Paraguay no son simples consecuencias de una mala praxis administrativa, sino que implican la ruptura brutal de ese principio de protecci\u00f3n y la consiguiente deposici\u00f3n impl\u00edcita de la soberan\u00eda popular en manos del p\u00e1nico financiero (El Cronista, 2026).<\/p>\n<p>En esta misma l\u00ednea de indagaci\u00f3n sobre las mutaciones del poder estatal, resulta ineludible analizar la profunda desorientaci\u00f3n \u00e9tica en la que sucumbe la institucionalidad posmoderna. En un art\u00edculo titulado \u201c<em>Pensando en la estafa del Leviat\u00e1n<\/em>\u201d (2022) problematizamos agudamente esta decadencia conceptual al advertir c\u00f3mo el Leviat\u00e1n se torna en una suerte de <i>\u201cestafa sin rumbo\u201d<\/i> cuando finaliza en la desprotecci\u00f3n total de quienes le cedieron soberan\u00eda. Al quedar paralizado o al actuar en contubernio con intereses oscuros, la mole del Estado deja expedito el camino a \u201cBehemot\u201d, el monstruo de la anomia, el desorden y la guerra civil larvada. Cuando el ciudadano percibe que el edificio legal penaliza la honestidad y recompensa la impostura corporativa \u2014esa atm\u00f3sfera amarga que retratara Enrique Santos Disc\u00e9polo en su tango \u201c<em>Cambalache<\/em>\u201d\u2014, el pacto pol\u00edtico se ti\u00f1e de un enga\u00f1o estructural. Da lo mismo ser probo que estafador si la arquitectura estatal consiente la desmesura de los poderosos mientras desampara la existencia de la gente com\u00fan.<\/p>\n<p>As\u00ed, la tr\u00e1gica paradoja de nuestros reg\u00edmenes democr\u00e1ticos reside en la distancia abismal entre la majestuosa arquitectura formal de nuestras Constituciones Nacionales y la indigencia real de sus pr\u00e1cticas efectivas. En el papel, los derechos fundamentales relucen como imperativos categ\u00f3ricos inviolables; en la praxis, se diluyen ante las exigencias del mercado o la contienda por el bot\u00edn gubernamental. No estamos ante un simple defecto de gesti\u00f3n, sino frente al triunfo del simulacro. Recordemos que Giorgio Agamben (2004, p. 23) denomin\u00f3 \u201c<em>Estado de excepci\u00f3n<\/em>\u201d a aquella condici\u00f3n en la que <i>\u201cla suspensi\u00f3n del orden jur\u00eddico se presenta como la forma misma del ejercicio de la ley\u201d<\/i>. Al decretarse medidas extremas para mitigar el p\u00e1nico bancario o contener el estallido en las calles, la legalidad formal devora la sustancia del derecho, dejando al ciudadano al descubierto, despojado de toda salvaguardia ante el capricho del capital de turno.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de estas fisuras latentes subyace un fen\u00f3meno filos\u00f3fico-pol\u00edtico de una gravedad extrema: la gestaci\u00f3n silenciosa de \u201cburbujas\u201d tanto en la praxis del mercado como en el seno mismo de la estructura institucional republicana. Acostumbramos a denominar \u201cburbuja\u201d \u00fanicamente a la inflaci\u00f3n ficticia de los activos financieros, al desfasaje entre el valor especulado y la realidad concreta de la producci\u00f3n. Sin embargo, existe una patolog\u00eda a\u00fan m\u00e1s insidiosa que infecta a la vida democr\u00e1tica: la creaci\u00f3n de una burbuja institucional. En ella, la narrativa oficial sobre la solidez de las reglas del juego, el blindaje constitucional y medi\u00e1tico y el pretendido \u00e9xito del modelo se infla de manera hiperb\u00f3lica mientras, en la sombra, la erosi\u00f3n de las garant\u00edas fundamentales avanza silenciosamente. Como dir\u00eda Karl Marx (2008, p. 89) en su c\u00e9lebre an\u00e1lisis sobre el fetichismo en \u201c<em>El capital\u201d<\/em>: <i>\u201cLo que aqu\u00ed adopta para los hombres la forma fantasmag\u00f3rica de una relaci\u00f3n entre cosas es solo la relaci\u00f3n social determinada que existe entre los propios hombres\u201d<\/i>.<\/p>\n<p>En nuestro tiempo, el fetiche no es \u00fanicamente la mercanc\u00eda o la cifra digital en la pantalla bancaria, sino el propio mito de la estabilidad republicana. Se construye una escenograf\u00eda de solidez institucional donde el Estado opera como un garante del negocio privado y, al igual que en las especulaciones burs\u00e1tiles m\u00e1s despiadadas, la burbuja pol\u00edtica crece alimentada por el autoenga\u00f1o de las elites y la complicidad corporativa, hasta que el inevitable estallido pone al descubierto el vac\u00edo \u00e9tico sobre el que se sosten\u00eda un edificio de papel prensado.<\/p>\n<p>Resulta aterrador reconocer las profundas convergencias, pero tambi\u00e9n las clarificadoras divergencias, que dibujan el espejo comparativo con el estallido argentino del 2001. Mientras que en aquel diciembre tr\u00e1gico de la Argentina el bloqueo de los dep\u00f3sitos obedeci\u00f3 al ahogo macroecon\u00f3mico y a la implosi\u00f3n sist\u00e9mica de un esquema cambiario r\u00edgido como la convertibilidad, el caso paraguayo revela el rostro de un colapso inducido por la colusi\u00f3n corporativa y la opacidad institucional. Tal como subraya el economista V\u00edctor Ra\u00fal Ben\u00edtez en un l\u00facido examen sobre las similitudes y diferencias entre ambos fen\u00f3menos, la quiebra del modelo paraguayo \u2014presentado durante a\u00f1os como un paradigma de estabilidad macroecon\u00f3mica regional\u2014 evidencia c\u00f3mo el mito del \u00e9xito mercantil se desmorona cuando se asienta sobre la estafa y la vulneraci\u00f3n de la fe p\u00fablica (Perfil, 2026). En ambas latitudes, sin embargo, el resultado ontol\u00f3gico termina siendo exactamente el mismo: la expropiaci\u00f3n violenta de la confianza colectiva y la degradaci\u00f3n del individuo a la categor\u00eda de mero reh\u00e9n de un entramado financiero fraudulento.<\/p>\n<p>Esta atm\u00f3sfera de vac\u00edo de poder y movilizaci\u00f3n social desenfrenada redefine el espacio p\u00fablico en Asunci\u00f3n, replicando la vivencia dram\u00e1tica del \u201cque se vayan todos\u201d argentino de principios de siglo. Como reporta el an\u00e1lisis de TN (2026b), el horizonte paraguayo se ve sacudido por protestas multitudinarias, cacerolazos y una par\u00e1lisis gubernamental que evidencia c\u00f3mo la p\u00e9rdida de control financiero deviene de inmediato en anomia pol\u00edtica. No es \u00fanicamente el dinero fugado o retenido por los bancos lo que subleva a la muchedumbre, sino la penosa revelaci\u00f3n de que el Estado ha vaciado sus despachos de representatividad para convertirse en una c\u00e1scara inerte. Cuando las calles se llenan de clamor y el palacio presidencial queda sumido en la orfandad pol\u00edtica, la ilusi\u00f3n de la estabilidad formal salta por los aires, dejando al desnudo que el poder sin respaldo popular no es m\u00e1s que coerci\u00f3n desprovista de rumbo.<\/p>\n<p>Recordamos con dolor que en aquel escenario sangriento del 2001, la confiscaci\u00f3n de las cuentas no fue solo un desastre monetario, sino una cat\u00e1strofe \u00e9tica que destruy\u00f3 el valor de la palabra p\u00fablica, para siempre. Hoy, el proceso que devora la presidencia de Pe\u00f1a y las claves de la crisis vinculada a Ueno Bank revelan el mismo patr\u00f3n de desamparo total (El Cronista, 2026; TN, 2026a; TN, 2026b). La ciudadan\u00eda descubre horrorizada que el andamiaje institucional no existe para cuidar el pan de la familia o la dignidad de los trabajadores, sino para ofrecer cobertura de liquidez a un esquema financiero fraudulento. Nos hallamos, as\u00ed, atrapados en una democracia procedimental desprovista de sustancia vital, una c\u00e1scara vac\u00eda incapaz de articular promesas m\u00ednimas de justicia elemental.<\/p>\n<p>Justamente, esa subordinaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la pol\u00edtica a la voracidad mercantil ahoga de ra\u00edz toda posibilidad de construir una verdadera libertad ciudadana. Al respecto, Byung-Chul Han (2014, p. 35) argumenta en su obra titulada \u201c<em>Psicopol\u00edtica<\/em>\u201d que la libertad aparente de la modernidad tard\u00eda se disuelve en el consumo y la alienaci\u00f3n, en tanto que <i>\u201choy nos creemos libres, pero es una ilusi\u00f3n. La libertad se interpreta de un modo puramente econ\u00f3mico, como la libertad de elecci\u00f3n en el mercado\u201d.<\/i> Cuando las garant\u00edas constitucionales m\u00e1s b\u00e1sicas se reducen a asegurar el libre flujo de capital mientras el ciudadano com\u00fan pierde la certeza sobre su sustento cotidiano, la libertad democr\u00e1tica queda castrada. En nuestra Hispanoam\u00e9rica, el pacto constitucional no ha logrado emanciparse de su servidumbre econ\u00f3mica; lejos de madurar, la democracia regional contin\u00faa gateando en el terreno de las promesas incumplidas. No obstante, frente a la inercia del desencanto y la resignaci\u00f3n c\u00edvica, la tarea cr\u00edtica de la filosof\u00eda no consiste en contemplar pasivamente la ruina institucional. Frente al repliegue de los justos y la hegemon\u00eda de las elites insensibles, urge superar la abulia pol\u00edtica para restaurar un sentido \u00e9tico a la vida comunitaria y arrebatarle el mando a esa mole estatal desencajada.<\/p>\n<p>Con mucho pesar, tenemos que finalizar esta humilde reflexi\u00f3n indicando que nos produce una indignaci\u00f3n razonable y profunda constatar que habitamos latitudes donde la ley, el orden y las garant\u00edas constitucionales parecen estar construidos con la fragilidad del cart\u00f3n. Asistir al espect\u00e1culo de Constituciones minuciosamente redactadas pero impotentes ante la primera turbulencia financiera nos despierta de la hipnosis del progreso autom\u00e1tico. \u00bfHasta cu\u00e1ndo debemos soportar que la fe p\u00fablica sea una moneda de cambio sacrificable en el altar de la impunidad pol\u00edtica y bancaria? \u00bfQu\u00e9 transformaciones profundas en nuestra conciencia colectiva debemos ejecutar para romper el c\u00edrculo vicioso de la confiscaci\u00f3n, la mentira y el desamparo? \u00bfEstamos acaso condenados a ser eternamente naciones de celof\u00e1n, brillantes por fuera pero transparentes en su vacuidad y propensas a rasgarse al menor embate? \u00bfEn qu\u00e9 momento hist\u00f3rico dejaremos de ser rep\u00fablicas bananeras para convertirnos en pa\u00edses serios que exijan, respeten y cumplan cabalmente con las cl\u00e1usulas sagradas de su pacto social?<\/p>\n<p>Referencias bibliogr\u00e1ficas y fuentes consultadas<\/p>\n<p>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Agamben, G. (2004). <em>Estado de excepci\u00f3n. Homo sacer, II, 1<\/em>. Adriana Hidalgo editora.<\/p>\n<p>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Arendt, H. (2006). <em>Sobre la revoluci\u00f3n<\/em>. Alianza Editorial.<\/p>\n<p>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Byung-Chul Han. (2014). <em>Psicopol\u00edtica<\/em>. Editorial Herder.<\/p>\n<p>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Clar\u00edn. (2026, 6 de noviembre). <em>Crisis en Paraguay: el Congreso espera a Pe\u00f1a para el inicio del juicio pol\u00edtico y empieza el desarme del corralito<\/em>. Clar\u00edn. <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/mundo\/crisis-paraguay-congreso-espera-pena-inicio-juicio-politico-empieza-desarme-corralito_0_x9BxPxJt01.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/www.clarin.com\/mundo\/crisis-paraguay-congreso-espera-pena-inicio-juicio-politico-empieza-desarme-corralito_0_x9BxPxJt01.html&amp;source=gmail&amp;ust=1794082466762000&amp;usg=AOvVaw2V-EMoOzKQWXN7ymxSHNfA\">https:\/\/www.clarin.com\/mundo\/<wbr \/>crisis-paraguay-congreso-<wbr \/>espera-pena-inicio-juicio-<wbr \/>politico-empieza-desarme-<wbr \/>corralito_0_x9BxPxJt01.html<\/a><\/p>\n<p>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El Cronista. (2026, 6 de noviembre). <em>Crisis en Paraguay: las claves para entender el conflicto con Ueno Bank que termin\u00f3 en la renuncia de Santiago Pe\u00f1a<\/em>. El Cronista. <a href=\"https:\/\/www.cronista.com\/internacionales\/crisis-en-paraguay-las-claves-para-entender-el-conflicto-con-ueno-bank-que-termino-en-la-renuncia-de-santiago-pena\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/www.cronista.com\/internacionales\/crisis-en-paraguay-las-claves-para-entender-el-conflicto-con-ueno-bank-que-termino-en-la-renuncia-de-santiago-pena\/&amp;source=gmail&amp;ust=1794082466762000&amp;usg=AOvVaw3P-9oVxmRKKgs1SREzrLA2\">https:\/\/www.cronista.com\/<wbr \/>internacionales\/crisis-en-<wbr \/>paraguay-las-claves-para-<wbr \/>entender-el-conflicto-con-<wbr \/>ueno-bank-que-termino-en-la-<wbr \/>renuncia-de-santiago-pena\/<\/a><\/p>\n<p>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hobbes, T. (2000). <em>Leviat\u00e1n: o la materia, forma y poder de una rep\u00fablica ecclesi\u00e1stica y civil<\/em>. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Marx, K. (2008). <em>El capital: cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica (Vol. 1)<\/em>. Siglo XXI Editores.<\/p>\n<p>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Perfil. (2026, 4 de noviembre). <em>Corralito en Paraguay: similitudes y diferencias con el 2001 argentino<\/em>. Perfil (Modo Fontevecchia). <a href=\"https:\/\/www.perfil.com\/modo-fontevecchia\/corralito-en-paraguay-similitudes-y-diferencias-con-el-2001-argentino-aGqtR7S9p43v\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/www.perfil.com\/modo-fontevecchia\/corralito-en-paraguay-similitudes-y-diferencias-con-el-2001-argentino-aGqtR7S9p43v&amp;source=gmail&amp;ust=1794082466762000&amp;usg=AOvVaw1DZBmZKtfYrt-DEccyXXwP\">https:\/\/www.perfil.com\/modo-<wbr \/>fontevecchia\/corralito-en-<wbr \/>paraguay-similitudes-y-<wbr \/>diferencias-con-el-2001-<wbr \/>argentino-aGqtR7S9p43v<\/a><\/p>\n<p>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Prieto Femen\u00eda, L. (2022, 12 de junio). <em>Pensando en la estafa del Leviat\u00e1n sin rumbo<\/em>. Dialektika. <a href=\"https:\/\/dialektika.org\/pensando-en-la-estafa-del-leviatan-sin-rumbo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/dialektika.org\/pensando-en-la-estafa-del-leviatan-sin-rumbo\/&amp;source=gmail&amp;ust=1794082466762000&amp;usg=AOvVaw3xkRrhS7kAocbT4WYYtuax\">https:\/\/dialektika.org\/<wbr \/>pensando-en-la-estafa-del-<wbr \/>leviatan-sin-rumbo\/<\/a><\/p>\n<p><span lang=\"EN-US\">\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>Radio UNR. (2026, 6 de noviembre). <em>Crisis en Paraguay: \u00abPe\u00f1a no tiene la legitimidad social y tampoco el apoyo pol\u00edtico\u00bb<\/em>. <span lang=\"EN-US\">Radio UNR. <a href=\"https:\/\/radio.unr.edu.ar\/2026\/11\/06\/crisis-en-paraguay-pena-no-tiene-la-legitimidad-social-y-tampoco-el-apoyo-politico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/radio.unr.edu.ar\/2026\/11\/06\/crisis-en-paraguay-pena-no-tiene-la-legitimidad-social-y-tampoco-el-apoyo-politico\/&amp;source=gmail&amp;ust=1794082466762000&amp;usg=AOvVaw3z6WiEJc1IMiyK1BmuLgQh\">https:\/\/radio.unr.edu.ar\/2026\/<wbr \/>11\/06\/crisis-en-paraguay-pena-<wbr \/>no-tiene-la-legitimidad-<wbr \/>social-y-tampoco-el-apoyo-<wbr \/>politico\/<\/a><\/span><\/p>\n<p><span lang=\"EN-US\">\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>TN. (2026a, 6 de noviembre). <em>El Congreso de Paraguay inici\u00f3 el juicio pol\u00edtico al presidente Santiago Pe\u00f1a, que fue convocado para defenderse este viernes<\/em>. <span lang=\"EN-US\">TN. <a href=\"https:\/\/tn.com.ar\/internacional\/2026\/11\/06\/el-congreso-de-paraguay-inicio-el-juicio-politico-al-presidente-santiago-pena-que-fue-convocado-para-defenderse-este-viernes\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/tn.com.ar\/internacional\/2026\/11\/06\/el-congreso-de-paraguay-inicio-el-juicio-politico-al-presidente-santiago-pena-que-fue-convocado-para-defenderse-este-viernes\/&amp;source=gmail&amp;ust=1794082466762000&amp;usg=AOvVaw1FVigFxw1xNIXlgIdw2V4U\">https:\/\/tn.com.ar\/<wbr \/>internacional\/2026\/11\/06\/el-<wbr \/>congreso-de-paraguay-inicio-<wbr \/>el-juicio-politico-al-<wbr \/>presidente-santiago-pena-que-<wbr \/>fue-convocado-para-defenderse-<wbr \/>este-viernes\/<\/a><\/span><\/p>\n<p><span lang=\"EN-US\">\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>TN. (2026b, 6 de noviembre). <em>Corralito, protestas y vac\u00edo de poder: Paraguay vive una crisis que recuerda a diciembre de 2001 en la Argentina<\/em>. <span lang=\"EN-US\">TN. <a href=\"https:\/\/tn.com.ar\/internacional\/2026\/11\/06\/corralito-protestas-y-vacio-de-poder-paraguay-vive-una-crisis-que-recuerda-a-diciembre-de-2001-en-la-argentina\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/tn.com.ar\/internacional\/2026\/11\/06\/corralito-protestas-y-vacio-de-poder-paraguay-vive-una-crisis-que-recuerda-a-diciembre-de-2001-en-la-argentina\/&amp;source=gmail&amp;ust=1794082466762000&amp;usg=AOvVaw02FPwAI84DYIEZkbty8h9n\">https:\/\/tn.com.ar\/<wbr \/>internacional\/2026\/11\/06\/<wbr \/>corralito-protestas-y-vacio-<wbr \/>de-poder-paraguay-vive-una-<wbr \/>crisis-que-recuerda-a-<wbr \/>diciembre-de-2001-en-la-<wbr \/>argentina\/<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lisandro Prieto \u00abLa democracia no es la mera garant\u00eda del orden, sino la experiencia siempre amenazada de la libertad pol\u00edtica y la justicia efectiva\u00bb. \u2014 Hannah Arendt (Sobre la revoluci\u00f3n, 2006, p. 142) La historia institucional de nuestra Hispanoam\u00e9rica parece condenada a habitar un eterno retorno de la sospecha y el desencanto. Cuando la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":477922,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":["post-477916","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/477916","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=477916"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/477916\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":477917,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/477916\/revisions\/477917"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/477922"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=477916"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=477916"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primermomento.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=477916"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}