
Hay una página en el manual de manejo de escándalos de la actual administración que consiste en decir algo indignante para distraer de esos problemas, expresó el exvocero de la administración de Barack Obama durante una entrevista con la cadena ABC.
Esto puede ser una sorpresa para el actual ocupante de la oficina oval, pero el presidente de Estados Unidos no tiene la autoridad para ordenar unilateralmente la escucha telefónica de un ciudadano norteamericano, afirmó Earnest.
De acuerdo con el ex secretario de prensa, si el Buró Federal de Investigaciones decidiera utilizar su autoridad de escuchas telefónicas en el contexto de la contrainteligencia o pesquisas criminales requeriría que sus oficiales y funcionarios del Departamento de Justicia comparecieran ante un juez federal.
Tendrían que presentar un caso y demostrar la causa probable de usar esa autoridad para llevar a cabo la investigación, eso es un hecho, aseguró.
Según Earnest, nadie en la Casa Blanca, ni siquiera el presidente, debería estar en una posición en la que esté tratando de influir o dictar cómo se está llevando a cabo una pesquisa.
Las declaraciones del portavoz de la administración de Obama se produjeron el mismo día en que Trump pidió al Congreso indagar si el exmandatario abusó de sus poderes de investigación durante los comicios de 2016.
El secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, señaló a través de un comunicado que son preocupantes los reportes sobre potenciales pesquisas con motivos políticos realizadas antes de las elecciones de noviembre último.






