
Por el contrario, consideró que los legisladores tienen que analizar de manera muy sobria las investigaciones en curso sobre la posible implicación del gobierno ruso en los resultados de las elecciones presidenciales de noviembre, algo reiteradamente negado y hasta ridiculizado por parte de Moscú.
Los comentarios de Booker aludieron a los llamados de líderes demócratas, quienes exhortan a comenzar rápidamente un proceso de destitución contra Trump.
Durante las últimas semanas, el jefe de la Casa Blanca se colocó en el vórtice de la polémica debido a las investigaciones federales sobre posibles connivencias entre su campaña presidencial y el gobierno ruso.
Tanto el Kremlin como el magnate inmobiliario rechazan cualquier irregularidad o coordinación del equipo de campaña de Trump con funcionarios o agentes rusos, y han calificado las investigaciones de ‘cacería de brujas’.
Sin embargo, la polémica se avivó a inicios de mes cuando el gobernante despidió al director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, quien en ese momento supervisaba la pesquisa al respecto.
Según medios de prensa, basados en fuentes de inteligencia anónimas, Trump dijo más tarde a funcionarios de la nación euroasiática que despedir a Comey le quitó una ‘gran presión’ de encima.
Desde entonces, el departamento de Justicia designó al exdirector del FBI, Robert Mueller, como asesor especial para supervisar la investigación.
En este sentido, Booker respaldó este domingo las gestiones de Mueller para encauzar una investigación independiente.
La víspera, el reconocido periodista estadounidense Bob Woodward advirtió a los medios que el panorama en el país está lejos del nivel del escándalo Watergate, el cual costó la presidencia a Richard Nixon en 1974.
Woodward, quien junto a Carl Bernstein escribió para el diario The Washington Post las revelaciones que llevaron al Watergate, instó a los reporteros a calmarse y escuchar más en la cobertura que realizan de la administración de Donald Trump.
El periodista de 74 años agregó que la guerra termonuclear entre los medios de comunicación y Trump no sirve a ninguna de las dos partes.
Necesitamos calmar las cosas y escuchar más, estar en la superficie respetuosa, pero nunca detener la investigación, consideró.






