
La confusión que a veces experimentan las féminas con esa lesión se le atribuye a los efectos de la quimioterapia en el cerebro, pero pacientes que aún no comenzaron a recibir ese tratamiento, o que no lo necesitan mencionaron síntomas similares, publica el equipo en Journal of the National Cancer Institute.
Durante el año siguiente, los autores les hicieron pruebas neuropsicológicas, además de evaluarlas para detectar el trastorno de estrés postraumático (TEPT).
Los investigadores apreciaron un deterioro leve en las pacientes con cáncer respecto del grupo sin cáncer, pero que no estuvo asociado con la quimioterapia, sino los síntomas del TEPT.
Al decir de la líder del trabajo, Kerstin Hermelink, especialista del Hospital Universitario de Munich, Alemania, las pacientes que se quejan de los problemas cognitivos sufren en realidad de estrés postraumático u otras consecuencias psicológicas significativas del cáncer.
Por lo tanto, los médicos deberían escucharlas cuando se quejan de deterioro cognitivo y tratar de comprender su situación para conocer sus necesidades, sugirió.
El estrés postraumático es un trastorno que aparece en personas que han vivido un episodio dramático en su vida.






