
La comparecencia será parte de una pesquisa sobre la supuesta intromisión de Rusia en las elecciones del 8 de noviembre pasado y la presunta colusión con la campaña del presidente Donald Trump.
Ayer, la televisora CNN comunicó que Comey habló en privado con el fiscal especial que supervisa esta investigación, Robert Mueller, para elaborar los parámetros de su testimonio y asegurarse de la inexistencia de problemas legales como resultado de su declaración.
Sostuvo que el testimonio del extitular del FBI, despedido por Trump el 9 de mayo pasado, se referirá a las acusaciones de que el mandatario lo presionó para cerrar la pesquisa sobre los nexos entre su ex asesor de seguridad nacional, Michael Flynn, y Rusia.
Según el medio, es poco probable que Comey esté dispuesto a discutir en detalle la indagación del FBI sobre las acusaciones de posible colusión entre el país euroasiático y la campaña del ocupante de la Casa Blanca.
El 18 de mayo, el presidente de la Comisión de Inteligencia, el republicano Richard Burr, anunció que el otrora director de la agencia federal había accedido a presentarse ante el panel.
Manifestó entonces que esperaba que la declaración de Comey aclare para el pueblo estadounidense la ola de escándalos y revelaciones divulgadas en la prensa norteamericana tras su despido.






