Una decena de personas, entre ellas un ministro, varios ex ministros, parlamentarios y ex parlamentarios, así como empresarios y abogados, permanecen recluidos en la cárcel del Palacio de Justicia en espera de que continúe la vista preliminar del proceso judicial, pospuesta para el 6 de junio.
‘Estamos aquí en respaldo de nuestros compañeros’, expresó Fadul, al referirse a los detenidos Temístocles Montás, ministro de Industria y Comercio; Víctor Díaz Rúa, exministro de Obras Públicas, y Radamés Segura, exadministrador de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE).
Otros dirigentes partidistas, pero del opositor PRM, estuvieron también en los calabozos del Palacio de Justicia para dar ánimo al detenido presidente de esa organización, Andrés Bautista; otro exvicepresidente de la CDEEE, César Sánchez, el exadministrador de esa misma institución, Máximo de O’leo, el exdirector del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), Roberto Rodríguez, y el exdiputado Ruddy González, acusados de corrupción.
Junto a los prisioneros que reciben respaldo figuran el empresario y representante de Odebrecht en República Dominicana, Ángel Rondón, y el abogado Conrado Pittaluga.
Estas visitas ocurren a pesar de que las autoridades judiciales anunciaron que estaban suspendidas, y también tienen lugar cuando a los presos ‘comunes’ recluidos en otras celdas del mismo recinto se les prohíbe la visita de sus familiares.
Los imputados por corrupción tienen además otros privilegios. Están en locales reparados y pintados, habilitados con aire acondicionado, amueblados para mayor comodidad y pueden usar sus teléfonos celulares, lo que les está prohibido a los demás presos, trascendió.
Todo ello da facilidades de expresión a los encarcelados.
Un comunicado emitido desde allí por Montás acusó a la Procuraduría General de la República de hacerle daño político y moral con este encarcelamiento y aseguró que ese órgano no podrá probar sus imputaciones porque él no firmó contratos con Odebrecht.
Seguidamente el ministro reveló que quienes firmaron contratos con la constructora brasileña fueron Víctor Díaz Rúa, Gonzalo Castillo, Radhamés Segura, Vicente Bengoa, Mariano Germán, Simón Lizardo y Daniel Toribio.
Sobre las acusaciones de enriquecimiento ilícito al valorar sus declaraciones juradas, expresó que ha tenido ingresos de 75 mil pesos mensuales como secretario técnico de la Presidencia, otros de 262 mil pesos mensuales como miembro del Consejo Directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), su sueldo de ministro y ‘el apoyo financiero recibido de empresarios en las campañas electorales’.
No todos los encartados se defienden de esta manera y ocurre que Rondón, acusado de ser el hombre utilizado por la constructora brasileña para distribuir sus sobornos en este país, dijo con sorna que ‘si Odebrecht dice que sólo pago 92 millones de dólares en sobornos, hay que admitir que la corrupción en este país ha disminuido, porque ha pasado del famoso 10 por ciento que decía el expresidente Joaquín Balaguer a un 1.5 por ciento’, resaltó. En una llamada telefónica que hizo desde el Palacio de Justicia a un programa radial transmitido hoy Zol 106.5 FM, desmintió haber repartido sobornos y añadió que recibió una suma ‘de un poco más’ de los 92 millones de dólares ‘como pago por sus honorarios de representación de la empresa desde el año 2001 hasta la fecha’, y negó haber comprado conciencias ‘porque no he dado dinero a cambio de favores’.
El expediente acusatorio del caso, sometido por la Procuraduría, señala que 17 obras construidas por la empresa brasileña fueron adjudicadas mediante el pago de sobornos realizados a través del intermediario comercial Rondón a funcionarios dominicanos utilizando una estructura corporativa de empresas offshore, pertenecientes al acusado y a la Odebrecht.






