
En un mensaje a través de Twitter, Trump repitió su consideración de que el Tlcan es el peor de los convenios firmados por Estados Unidos, aunque en esta ocasión por primera vez se queja del papel del Gobierno del primer ministro Justin Trudeau en las conversaciones.
La semana pasada, durante un acto en Phoenix, Arizona, el mandatario dijo que posiblemente en algún momento pondría fin a la participación estadounidense en este tratado trilateral firmado en 1994 con México y Canadá.
El 17 de julio, el Representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, delineó las condiciones que Washington pretende imponer en este proceso negociador debido a que el acuerdo provocó daños a los estadounidenses ‘por el cierre de fábricas, la exportación de empleos y el incumplimiento de promesas políticas’.
Las tres naciones firmantes realizaron del 16 al 20 de agosto en esta capital la primera ronda de renegociación del Tlcan sin que trascendieran muchos detalles de los temas abordados.
En esas conversaciones, representantes de las partes precisaron algunas de sus prioridades para esta fase inicial de diálogo, que según medios de prensa estadounidenses proseguirán en la Ciudad de México del 1 al 5 de septiembre, y la siguiente en Canadá, del 23 al 27 del mismo mes.
Entre los aspectos más controversiales en estos intercambios está el mecanismo de resolución de disputas, incluidos en el polémico Capítulo 19 del Tlcan, que Estados Unidos desea reformar, donde se establece un sistema binacional temporal para resolver dichas contradicciones.
Los tres signatarios se reservan el derecho de imponer derechos compensatorios y medidas antidumping, pero, según dicho acápite, una de las partes puede solicitar que esas sanciones sean revisadas por un panel ad hoc compuesto por representantes de las naciones involucrados en la disputa.
El Gobierno de Canadá está dispuesto a renegociar el contenido de ese Capítulo, pero considera imprescindible la vigencia de un mecanismo de solución de discrepancias asociado al convenio.
Entre otros aspectos clave está el sistema de suministro de productos lácteos, las medidas proteccionistas de Canadá respecto a las compras de vino a su vecino del Sur, los impuestos a la entrada de productos de uno y otro país, así como la solicitud de Washington de que se eliminen barreras a sus inversiones.






