Como parte de la pesquisa, el equipo observó que los enfermos con VIH que seguían fumando eran entre seis y 13 veces más vulnerables a morir por esa lesión oncológica, señala un artículo divulgado en JAMA Internal Medicine.
Al decir de la autora principal, Krishna Reddy, del Hospital General de Massachusetts, el uso generalizado de antirretrovirales permite a los pacientes con VIH vivir por más tiempo, pero ahora están muriendo más por cáncer que la población general.
El cáncer pulmonar es el número uno de sus desencadenantes de muerte, agregó.
Los expertos reconocieron que más del 40 por ciento de los estadounidenses con VIH fuman cigarrillos, más del doble del resto de los habitantes de ese país.
Según la Organización Mundial de la Salud, el cáncer es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en el mundo.
Los pronósticos indican que el número de nuevos casos aumente aproximadamente 70 por ciento en los próximos 20 años, añade la agencia sanitaria de la ONU.






