Por Prensa Latina
Washington, EEUU.- La seguridad del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz continúa deteriorándose en medio del conflicto bélico en Medio Oriente, con más de 20 incidentes reportados en la zona, reflejó hoy el portal Mundo Marítimo.
Según la autoridad marítima U.K. Maritime Trade Operations, se registran 22 ataques a buques mercantes y tanqueros en la zona que comprende el Golfo Arábigo, el propio estrecho y en el Golfo de Omán, reflejando una escalada que mantiene a la principal vía marítima energética del mundo bajo alta tensión.
Aunque algunos buques continúan navegando a través de angostos corredores controlados por Irán o rutas cercanas a Omán, el uso limitado de canales habituales probablemente aumente los riesgos de navegación.
Desde el sector tanquero se advierte que incluso tras el fin de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán no habría un retorno al escenario previo.
“Es un poco ingenuo decir que, después de que esto termine, las cosas volverán a la situación anterior”, afirmó Jotaro Tamura, directivo de la compañía de transporte japonesa Mitsui O.S.K. Lines.
El impacto también se extiende a los costos operativos, particularmente en combustibles y logística.
La disrupción ha obligado a reconfigurar cadenas de suministro y utilizar rutas más largas o alternativas, incrementando el consumo de combustible y los costos asociados.
Algunos actores optan por soluciones más costosas, como el uso de buques de menor tamaño para asegurar suministro energético, lo cual refleja “el precio de la resiliencia de la cadena de suministro”, añadió Tamura.
Para el transporte marítimo de contenedores, los efectos sobre las tarifas spot muestran una dinámica mixta.
De acuerdo con la plataforma de comparación de precios del transporte marítimo Xeneta, tras el alza inicial provocada por la crisis, las tarifas desde el Lejano Oriente hacia Europa comenzaron a moderarse, con caídas de 6,0 por ciento hacia el norte de Europa y 13 por ciento al Mediterráneo en el último mes.
Sin embargo, el estrecho de Ormuz sigue efectivamente cerrado al transporte de contenedores y los desvíos siguen siendo soluciones costosas, explicó Peter Sand, analista jefe de Xeneta.






