
Pérez, quien fue elegido para dirigir el DNC a principios de este año, describió una estrategia amplia para aumentar la transparencia y la unidad dentro de la formación política en un texto publicado este sábado en el sitio web Medium.
‘Estoy más comprometido que nunca con restaurar la fe de los votantes en nuestro proceso democrático porque incluso la percepción de imparcialidad o una ventaja injusta menoscaba nuestra capacidad de ganar’, escribió.
De acuerdo con el líder partidista, esa fuerza fijará las fechas de los debates primarios demócratas de 2020 antes de que todos los candidatos ingresen a la carrera, para ‘garantizar que ninguno obtenga una ventaja injusta, real o percibida’.
Asimismo, dijo que continuará trabajando en la Comisión de Reforma de la Unidad del DNC, establecida a principios de este año para ayudar al partido a recuperarse de la divisiva temporada primaria de 2016, que enfrentó a la ex secretaria de Estado Hillary Clinton y al senador independiente Bernie Sanders.
El texto publicado por Pérez respondió a la controversia que despertó esta semana las revelaciones de la extitular interina del DNC Donna Brazile, quien dijo haber descubierto pruebas de que Clinton, la ganadora de las primarias demócratas, arregló a su favor el sistema de nominación del partido.
Brazile publicó este jueves en el portal Politico fragmentos de un nuevo libro en el cual sostiene que la ex primera dama se hizo cargo de los fondos y las operaciones cotidianas del DNC a principios de la temporada primaria y puede haber utilizado ese poder para socavar a su rival.
Según la mujer, que se desempeñó como líder del comité desde julio de 2016 hasta febrero pasado, descubrió un acuerdo de agosto de 2015 entre el DNC y la campaña de recaudación de fondos de Clinton, que le dio a la ex secretaria de Estado control de las finanzas, estrategia y todo el dinero recibido.
En su libro también se difunde que alguna vez Brazile consideró reemplazar a Clinton y su compañero de fórmula, el senador Tim Kaine, con el entonces vicepresidente Joe Biden y el senador Cory Booker, porque creía que la candidata no había logrado energizar a los votantes de la clase trabajadora.






