
En declaraciones a la prensa, el ministro dijo fundamentar su anterior planteamiento en lo alcanzado en áreas claves de la economía dominicana como son la recaudación de impuestos y niveles de ingresos, el control de los gastos del presupuesto nacional y la administración y contratación de la deuda pública.
Reconoció la importancia del mantenimiento de la estabilidad macroeconómica y la coordinación de las políticas monetarias y fiscales para garantizar sostenibilidad del crecimiento y la estabilidad de precios.
En esa dirección, aclaró, trabajamos con el Banco Central apoyándonos mutuamente y de forma coordinado ejecutamos las acciones en las materias monetaria y fiscal, para que el país disfrute de los niveles de estabilidad y crecimiento que se observa desde el 2005 a la fecha.
Asimismo, se refirió a la estabilidad de los precios y de la tasa de cambio que logró la nación y a los niveles de inflación por debajo del cuatro por ciento.
Por otra parte, el ministro resaltó como logro de su gobierno, el ubicar por debajo del 30 por ciento los niveles de pobrezas de la población del 2014 al 2016, cuando estaban en 42 por ciento.
Finalmente, abordó el tema de la corrupción en el país a raíz de informes divulgados por organismos internacionales, los cuales lo ubican entre los más corruptos del mundo, y consideró que ‘eso es una exageración’.
‘No es posible que a nosotros nos comparen con países como México, Brasil y Haití, que son los de mayores índices de corrupción gubernamental y empresarial’, puntualizó.
Sin embargo, reconoció que en Dominicana existen secuelas de actos de corrupción, pero aseguró el gobierno los combate fuertemente.
Y concluyó denunciando que esos estudios son interesados, no son objetivos, son irresponsables, solo buscan acabar con el país y existen empresarios dominicanos prestados a eso a los cuales se les olvida que son de estas tierras.






