
El proceso comenzará esta mañana en el Comité Judicial de la Cámara Alta, y se espera que esa instancia se dedique a analizar al magistrado por tres o cuatro días, durante los cuales se indagará sobre sus posturas en temas como las armas, el aborto, el cuidado de salud e, incluso, el poder ejecutivo.
Medios locales adelantaron que Kavanaugh será interrogado sobre los puntos de vista conservadores que abrazó en más de 300 opiniones y posicionamientos durante sus 12 años en el Tribunal de Apelaciones para el Circuito del Distrito de Columbia, un trampolín tradicional hacia la Corte Suprema.
De una parte, los republicanos, que tienen una mayoría de 50 a 49 en el Senado, seguramente se dedicarán a resaltar la formación, trayectoria y carácter del candidato, desde su etapa universitaria en Yale hasta su presencia en tres prestigiosos tribunales federales.
Los demócratas, por su parte, se enfocarán en las posturas controvertidas del aspirante y buscarán garantías sobre cómo él se pronunciaría en casos futuros relacionados con los derechos de las mujeres, los inmigrantes y los trabajadores, entre otras cuestiones.
De acuerdo con el diario USA Today, ambos lados ya invirtieron una gran cantidad de dinero con miras a este proceso de confirmación.
Los grupos conservadores, incluida la poderosa Asociación Nacional del Rifle, gastaron más de cuatro millones de dólares solo en anuncios de televisión, con lo cual superaron a organizaciones liberales que abogan por los derechos al aborto y la atención médica.
Kavanaugh, de 53 años, trabajó tanto en la administración del presidente George H. W. Bush (1989-1993), como en la de su hijo, George W. Bush (2001-2009), y también colaboró con el abogado independiente Kenneth Starr en la investigación que finalmente condujo al juicio político contra el exmandatario William Clinton (1993-2001).
De ser ratificado por el Senado, ocuparía el puesto que dejó vacante en la Corte Suprema el juez Anthony Kennedy con su retiro el pasado 31 de julio, y al ser un magistrado relativamente joven, podría tener varias décadas por delante en el puesto vitalicio.
Kennedy fue la figura que sostuvo el voto decisivo en muchos casos estrechamente divididos sobre temas como el aborto, la acción afirmativa, los derechos de los homosexuales y la pena de muerte, y aunque se considera conservador, varias veces se alineó con los liberales en esos asuntos.
De ahí que muchas fuentes estiman que el nominado de Trump, un conservador comprometido, alterará considerablemente el equilibrio de la Corte Suprema de nueve miembros, al moverla mucho más a la derecha.






