Al intervenir en una ceremonia en el Memorial Nacional al Vuelo 93, en Shanksville, Pensilvania, cuya fase final, la Torre de las Voces, fue inaugurada hace dos días, el mandatario afirmó que el futuro norteamericano nunca será escrito por sus enemigos.
Dicho escenario marca el sitio donde cayó un avión de la compañía United Airlines después de que los pasajeros, casi 40, se enfrentaron a miembros del grupo criminal Al-Qaeda para intentar retomar el control de la aeronave.
Ese Boeing 757 fue uno de los aviones secuestrados por la organización terrorista, que estrelló dos contra las Torres Gemelas del World Trade Center, de la ciudad de Nueva York, y otro en el Pentágono, próximo a esta capital.
‘Mediante su sacrificio, los pasajeros del vuelo salvaron un sinnúmero de estadounidenses, y salvaron al Capitolio de un devastador ataque’, expresó Trump, quien estuvo acompañado por su esposa, Melania.
En ese momento, un conjunto de valientes patriotas respondió a los enemigos del país y se unió al grupo inmortal de héroes estadounidenses, añadió el gobernante.
De acuerdo con Trump, las lágrimas de los familiares de los muertos en los referidos sucesos terroristas, los de peor impacto en la historia norteamericana, están acompañadas por el dolor compartido de toda una nación.
Por otra parte, junto al secretario de Defensa, James Mattis, en el Pentágono, el vicepresidente, Mike Pence, apuntó que nunca se olvidará lo ocurrido en aquella fatídica mañana de 17 años atrás.
Quiero agradecer a todos los estadounidenses que han trabajado desde entonces para reconstruir y reforzar esta nación, señaló Pence en el acto para homenajear a las casi tres mil víctimas de los atentados.
A juicio del vicemandatario, pese al dolor, los actos de valentía vividos fueron los que definieron la trágica jornada, que llevaron al entonces presidente George W. Bush (2001-2009) a decretar la controvertida guerra contra el terrorismo, usada para justificar las intervenciones en Afganistán e Iraq.
También, en Nueva York, donde se erigían las Torres Gemelas y ahora existen dos grandes fuentes del Memorial al 11 de septiembre, familiares, bomberos, policías y funcionarios rindieron tributo a los fallecidos.
Como se ha hecho habitual en los últimos tiempos, se colocaron flores y pequeñas banderas junto a los nombres de los muertos grabados en el lugar, que también fueron pronunciados en voz alta entre varios momentos de silencio de la multitud.






