Presentado de manera previa a la primera Reunión de alto nivel de las Naciones Unidas sobre la enfermedad, que sesionará mañana, el documento insta a los países sobre la necesidad de frenar el avance de esta enfermedad.
Es imperativo acelerar el ritmo de descenso actual en casos nuevos y fallecimientos para alcanzar las metas de eliminación, subraya el texto.
Bajo el título: La tuberculosis en las Américas, 2018, el informe ofrece una evaluación actualizada de la epidemia de TB y de los progresos realizados con respecto a su atención y prevención en las Américas.
En cuanto a cifras, indica que en 2017 la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó 282 mil nuevos casos de TB en el continente, 11 por ciento de los cuales fueron personas viviendo con VIH.
Precisan las estadísticas que un total de diez países concentraron el 87 por ciento de los casos. Brasil, Perú y México son los que reportan un poco más de la mitad del total.
Otros datos del informe estiman que 24 mil personas murieron el año pasado a causa de esta infección bacteriana, seis mil de ellas coinfectadas con VIH.
Para la directora de la OPS, Carissa F. Etienne, poner fin a la TB solo será posible si aceleramos la reducción de nuevos casos y muertes.
A su juicio, es vital ampliar el acceso al diagnóstico con nueva tecnología y al tratamiento oportuno de calidad para todos los que lo necesitan, así como abordar los determinantes sociales que influyen sobre la salud y favorecen la transmisión de la enfermedad.
Entre las recomendaciones del informe para acelerar el avance hacia la eliminación de la TB, especialmente en los países que concentran la mayor carga de la enfermedad, figuran además promover el estudio de contactos de personas con la enfermedad, especialmente en los menores de 15 años.






