La Gran Marcha caracteriza el día 17 de la huelga general por tiempo indefinido contra el proyecto legal Fortalecimiento de las Finanzas Públicas -plan o reforma del fisco-, denominado combo fiscal por los sindicatos para expresar su oposición a nuevos impuestos que el Ejecutivo impulsa en la Asamblea Legislativa.
Pese a la fuerte lluvia sobre esta capital, los manifestantes marcharon hasta la sede de la Asamblea Legislativa, donde sus líderes esperan ser recibidos por los diputados para expresarles los motivos de su rechazo al plan fiscal y la necesidad de retirarlo de la corriente legislativa para sustituirlo por uno más justo y progresivo.
Además, cientos de huelguistas desfilaron con camisetas con gatos u orejas de ese felino, en correspondencia con el nombre de la protesta: Gran Marcha de los Gatos, con la cual los participantes respondieron a la afirmación del Gobierno sobre el anterior recorrido, efectuado el pasado día 12, cuando dijeron que participaron ‘cuatro gatos’.
Cálculos sindicales cifraron en más de 500 mil personas las asistentes a esa protesta y aunque hoy no han brindado detalles sobre los participantes, las agrupaciones obreras y sociales esperan una cantidad mayor, para demostrarle al Ejecutivo el rechazo popular a la reforma fiscal.
A su vez, cientos de taxistas rojos (color de los vehículos y únicos legales) hicieron tortuguismo -marcha lenta- por la avenida General Cañas, que une varias provincias de la Gran Área Metropolitana con San José, así como es la principal y más rápida vía, en ambos sentidos, para el aeropuerto internacional Juan Santamaría.
Por otra parte, la líder sindical Carmen Brenes apuntó que la Gran Marcha también denuncia el atropello del Gobierno sobre la población, al limitar que los sindicatos contraten empresas de autobuseros para trasladar a los manifestantes, porque hay una gran amenaza oficial de retirarles las placas (chapas) y eliminar concesiones a los vehículos que transporten personal para las protestas.
Poco antes de iniciar el desfile, varios sindicatos denunciaron las acciones de la Policía de Tránsito para impedir la llegada de huelguistas a la capital tica.
Ante ello, agrupaciones obreras y sociales de Costa Rica anunciaron que denunciarán ante entidades mundiales de derechos humanos y la Organización Internacional del Trabajo las represalias del Gobierno contra participantes en la Gran Marcha contra el plan fiscal.
En un comunicado de prensa, la Unión Nacional de Empleados de la Caja y la Seguridad Social (Undeca), miembro de la Federación Sindical Mundial, adelantó que las denuncias serán presentadas por la Unidad Sindical y Social Nacional (USSN), una coalición de agrupaciones obreras y sociales.
Desde el pasado día 10, afiliados a la USSN realizan una huelga general por tiempo indefinido contra el proyecto legal Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, en rechazo a nuevos impuestos.
Undeca denunció enérgicamente las acciones represivas del Gobierno contra el pueblo y calificó de inverosímil que las autoridades recurran a estos actos, las amenazas y la intimidación en su desesperación por sofocar el derecho a la manifestación pacífica en el país.






