Un sondeo de la National Public Radio (NPR) destaca que un 32 por ciento de los entrevistados cree en las denuncias de Christine Blasey Ford, una docente de la Universidad de Palo Alto, California.
Ford afirmó que Kavanaugh intentó desvestirla en una fiesta a inicios de la década de los 80, etapa en la que él era alumno de la Escuela Preparatoria Georgetown en Maryland.
Un 26 por ciento confía en la inocencia del nominado del presidente Donald Trump. El otro 19 por ciento tiene dudas.
De confirmarse la acusación, el 59 por ciento expresó que el Senado no debería dar luz verde al nombramiento del magistrado, en tanto un 29 estimó que sí.
Mientras un 43 por ciento patentizó su rechazo al juez, un 38 por ciento respaldó su candidatura.
NPR aclaró que la encuesta se realizó en el momento de divulgarse una nueva denuncia contra Kavanaugh, por lo cual esta última no se tomó en cuenta.
El escándalo escaló el domingo cuando el diario The New Yorker publicó la historia de Deborah Ramirez, quien afirmó que durante una fiesta estudiantil en Universidad de Yale, en la década de los 80 del pasado siglo, Kavanaugh le puso los genitales en la cara y la obligó a tocarlos.
En ambos casos, el juez negó las acusaciones en su contra, una postura defendida por Trump, quien consideró esas declaraciones como ‘totalmente políticas’.
Tanto Ford como Kavanaugh testificarán mañana por separado ante el Comité Judicial de la Cámara alta.
Medios de prensa consideran muy difícil la confirmación del magistrado tras la segunda acusación por el impacto que tendría para los republicanos entre las mujeres votantes, a pocas semanas para los comicios parciales.
Esa formación apenas tiene una ligera mayoría en el Senado: 51-49, por lo cual solo pueden permitirse perder un voto en sus filas.
Por ello se espera la reacción de los senadores republicanos Jeff Flake, de Arizona; Susan Collins, de Maine; Lisa Murkowski, de Alaska, y Bob Corker, de Tennessee, que no se muestran muy convencidos de apoyar al juez.






