WASHINGTON, EEUU.- Los cuestionamientos en torno a la muerte de Jeffrey Epstein, el multimillonario estadounidense acusado de tráfico sexual de menores, se incrementan hoy tras un reporte de prensa sobre los resultados de su autopsia.

De acuerdo con el diario The Washington Post, dos personas familiarizadas con los hallazgos le informaron que la autopsia realizada al cuerpo del financiero de 66 años, quien fue hallado sin vida el pasado sábado en una celda de Nueva York, reveló que Epstein sufrió múltiples fracturas en el cuello.
Entre los huesos rotos se incluye el hioides, que en los hombres está cerca de la nuez de Adán, y esa ruptura, de acuerdo con expertos forenses y estudios sobre el tema, puede ocurrir en personas que se ahorcan, particularmente si son mayores.
Tal teoría coincidiría con la supuesta causa de muerte del multimillonario, cuyo deceso es considerado un suicidio, pero de acuerdo con el Post, los expertos le dijeron que un hioides roto es más común encontrarlo en víctimas de homicidio por estrangulamiento.
El fiscal general del país, William Barr, describió el fallecimiento como un ‘aparente suicidio’, y funcionarios del Departamento de Justicia declinaron hacer comentarios al periódico sobre la nueva información de la autopsia.
A su vez, la jefa forense de la ciudad de Nueva York, la doctora Barbara Sampson, cuya oficina completó la autopsia el domingo, decretó como pendiente la causa de muerte.
Cuando se le preguntó acerca de las lesiones en el cuello, Sampson respondió al diario en un comunicado que ningún factor en una autopsia por sí solo puede proporcionar una respuesta concluyente sobre lo que sucedió.
Tras difundirse la noticia de que el financiero fue hallado sin vida en el Centro Correccional Metropolitano de Manhattan, de inmediato figuras públicas, medios y usuarios de las redes sociales comenzaron a lanzar preguntas sobre las circunstancias en torno al deceso, e incluso comenzaron a circular teorías conspirativas sobre lo ocurrido.
Las interrogantes tienen que ver con dos aspectos fundamentales: de un lado, el hecho de que el fallecimiento de Epstein ocurriera en su celda; y del otro, los conocidos vínculos del detenido con miembros de la elite política y económica del país, y las especulaciones de que el juicio en su contra podría traer revelaciones sobre figuras poderosas.
El reporte sobre los resultados de la autopsia se difunde después de que medios de prensa dijeron que los oficiales de la prisión rompieron el protocolo y no monitorearon a Epstein adecuadamente.
Fiscales veteranos y los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley se sorprendieron de que uno de los reclusos de más alto perfil del país, acusado de dirigir una operación de tráfico sexual de menores en sus casas de Nueva York y Florida de 2002 a 2005, no fuera vigilado con más cuidado.
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