Por Prensa Latina
Washington, EEUU.- La versión de la lucha antidrogas del Gobierno de Donald Trump parece extenderse más allá del Caribe tras un nuevo ataque letal de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ahora contra una embarcación en el Pacífico oriental.
El ataque, el octavo que ejecuta Estados Unidos contra barcos de presuntos narcotraficantes desde principios de septiembre, ocurrió este martes y como consecuencia murieron las dos personas a bordo, dijo el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
Esto marcaría la expansión de la campaña militar de la Casa Blanca, ya que los siete ataques anteriores fueron a embarcaciones en el mar Caribe de cara a las costas de Venezuela, país al que la administración Trump intenta vincular al narcotráfico al igual que a Colombia.
“Los narcoterroristas que pretenden traer veneno a nuestras costas no encontrarán refugio en ningún lugar de nuestro hemisferio”, declaró Hegseth este miércoles al asegurar que el barco en cuestión estaba “operado por una Organización Terrorista Designada y realizaba narcotráfico en el Pacífico oriental”.
El jefe del Pentágono, quien volvió a comparar a los narcotraficantes con el grupo terrorista Al Qaeda, añadió que “nuestra inteligencia sabía que estaba involucrado (el navío) en el contrabando ilícito de narcóticos, transitaba por una ruta conocida del narcotráfico” y transportaba drogas, enfatizando que “no habrá refugio ni perdón, solo justicia”.
El Gobierno de Trump emitió una opinión legal clasificada que trata de justificar ataques letales (ya más de una treintena de fallecidos) contra una lista secreta y extensa de cárteles y presuntos narcotraficantes.
Hegseth informó el viernes pasado de una embestida igual en la que por primera vez sobrevivieron dos tripulantes, ya repatriados a Ecuador y Colombia, sus países de origen.
“Estos cárteles son Al Qaeda del Hemisferio Occidental, usan la violencia, el asesinato y el terrorismo para imponer su voluntad, amenazar nuestra seguridad nacional y envenenar a nuestra gente”, apuntó entonces Hegseth, sin salirse del guión.
La Asociación Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) y el Centro de Derechos Constitucionales (CCR) presentaron una solicitud amparada en la Ley de Libertad de Información para pedir la orientación de la Oficina de Asesoría Legal y otros documentos relacionados con esos hechos.
“Toda la evidencia disponible sugiere que los ataques letales del presidente Trump en el Caribe constituyen, simple y llanamente, asesinato”, advirtió Jeffrey Stein, abogado del Proyecto de Seguridad Nacional de la ACLU, al insistir que «el público merece saber cómo nuestro gobierno justifica estos ataques como legales».
Las fuerzas militares emplazadas en el Caribe para la presunta lucha antidrogas incluyen ocho buques de guerra, más de cuatro mil militares, entre ellos una unidad de infantería de Marina, y 10 cazas F-35.






