Por Prensa Latina
Caracas, VENEZUELA.- La Liga Venezolana de Béisbol Profesional abre hoy su postemporada con los Cardenales de Lara, campeones vigentes, defendiendo su corona en el arranque del Round Robin.
El béisbol vuelve a encender el pulso del país y lo hace desde el corazón crepuscular. En el estadio Antonio Herrera Gutiérrez, templo rojinegro del occidente venezolano, los Cardenales de Lara reciben esta noche a los Caribes de Anzoátegui en el primer capítulo de una ronda semifinal que promete intensidad, drama y noches largas de emoción. La ciudad de Barquisimeto se prepara para vibrar al ritmo de los bates y los tambores, consciente de que la postemporada no concede treguas.
Los dirigidos por César Izturis llegan a esta instancia como líderes de la fase regular y con el peso simbólico de defender el título conquistado la campaña anterior.
No es una responsabilidad menor: Lara es una franquicia forjada en la constancia, con diez clasificaciones consecutivas a instancias decisivas y una identidad que se alimenta de disciplina, carácter y un inconfundible espíritu competitivo. Desde su nacimiento en 1942, cuando aún eran los Cardenales de Carora, el rojo ha sido sinónimo de orgullo y resistencia.
El rival de turno, Caribes de Anzoátegui, arriba a Barquisimeto tras superar el escollo del comodín, con el impulso anímico de quien llega sin nada que perder.
Los orientales buscarán desafiar la lógica y silenciar a una de las plazas más exigentes del país, en un duelo que reedita viejas batallas recientes de postemporada.
La jornada inaugural se completa en Valencia, donde Navegantes de Magallanes y Águilas de Zulia medirán fuerzas en el estadio José Bernardo Pérez, dando forma a un Round Robin que se extenderá hasta el 21 de enero y que definirá a los dos finalistas de la zafra 2025-2026.
Para los Cardenales, el calendario es tan exigente como simbólico: giras por el oriente del país, visitas a Maracaibo y Valencia, y el regreso constante a su nido en Barquisimeto, donde la afición convierte cada juego en una celebración.
Con el estandarte rojo al viento y la memoria reciente del campeonato aún viva, los crepusculares inician un nuevo vuelo, conscientes de que en octubre se construyen las ilusiones, pero es en enero donde se escriben las leyendas.






