Por Prensa Latina
Washington, EEUU.- Kilmar Ábrego García, el salvadoreño deportado por un error administrativo del Gobierno de Estados Unidos, no podrá ser detenido nuevamente por funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), dictaminó una jueza federal.
La decisión asesta un nuevo golpe a la administración de Donald Trump en su intento de mantener a Ábrego García bajo custodia mientras trata de deportarlo nuevamente.
Dice la jueza federal Paula Xinis que funcionarios del Departamento de Justicia habrían presionado para presentar cargos penales contra ese individuo, un padre de familia con residencia legal en Maryland.
La disposición judicial emitida por Xinis, del tribunal federal de Greenbelt, en Maryland, se produjo después de una orden de emergencia que dictó en diciembre, en la cual también impedía encarcelar a Ábrego García.
Sin embargo, a diferencia del fallo anterior, el Gobierno sí podrá apelar esta moción ante un tribunal federal de apelaciones con sede en Richmond.
La decisión de este martes es el más reciente escalón en la batalla judicial contra las maniobras de la Casa Blanca en este caso, que se ha convertido en un símbolo de lo que significan las represivas y restrictivas políticas migratorias del mandatario republicano.
Ábrego García fue deportado ilegalmente en marzo del pasado año en un inicio a una prisión de máxima seguridad en El Salvador descrita como un lugar donde se violan los derechos humanos.
Después de diferentes fallos judiciales el Gobierno de Trump lo retornó, pero le impuso cargos federales por supuesto tráfico de personas en Tennessee, un juicio que está pendiente. Las autoridades migratorias han buscado a toda costa expulsarlo a un tercer país, específicamente a África.
Xinis concluyó que no hay fundamento legal para mantenerlo bajo custodia de inmigración. “El tribunal concluye fácilmente que no hay ‘buenas razones para creer’ que la deportación sea probable en un futuro razonablemente previsible”, escribió la jueza en su decisión de 10 páginas.
Además, advirtió que los funcionarios federales “no han hecho nada para demostrar que la continuidad de la detención de Ábrego García se ajuste al debido proceso”.






