Por Prensa Latina
Washington, EEUU.- Los hongos presentes hoy en el entorno son cada vez más resistentes a los antifúngicos, y las personas sanas escapan al fenómeno, pero las que tienen el sistema inmunitario debilitado corren un gran peligro.
Según la revista Nature Medicine, es vital dirigir la mirada hacia los hongos, y prestarle atención tal como se viene haciendo tradicionalmente con los virus y las bacterias.
En tal sentido, los expertos proponen seguir pasos como la sensibilización, la vigilancia, la prevención y el control de infecciones, el uso optimizado y las inversiones.
Cada vez son más frecuentes las especies persistentes y resistentes a los medicamentos, como la Trichophyton indotineae, que puede causar infecciones cutáneas graves y difíciles de tratar.
En los hospitales, el Candida auris supone un riesgo aún mayor, ya que puede provocar infecciones graves del torrente sanguíneo en pacientes vulnerables. Uno de cada tres pacientes con esta infección no sobrevive, comentó la fuente.
Los investigadores subrayan que el Aspergillus fumigatus también es motivo de preocupación, pues si inhalamos ese hongo puede dañar gravemente los pulmones.
Aclaran que la resistencia no se desarrolla en los hospitales, sino que se origina principalmente en el medio ambiente.
Los científicos explicaron que los fungicidas utilizados para proteger los cultivos contra las enfermedades fúngicas de las plantas se asemejan mucho a los antifúngicos empleados en la atención médica.
Entonces, la exposición prolongada en la agricultura permite que los hongos desarrollen resistencia a estos agentes, y estos se propagan entonces por el aire.
Los investigadores alertaron que como resultado, la resistencia que surge en la agricultura puede conllevar tratamientos menos eficaces para pacientes con infecciones fúngicas graves.






