Washington, EEUU.- El baloncesto profesional estadounidense (NBA) entra hoy en pausa competitiva tras una noche de alta tensión que definió el penúltimo boleto a los playoffs, dejando en vilo el último cupo en ambas conferencias.
La víspera dibujó dos relatos paralelos de supervivencia y caída, con los Philadelphia 76ers abriendo la puerta grande a la postemporada tras imponerse 109-97 al Orlando Magic, impulsados por los 31 puntos de Tyrese Maxey, quien jugó como un faro encendido en medio de la incertidumbre.
Philadelphia, ausente la pasada campaña, regresó al mapa competitivo con una actuación coral que compensó la falta de nombres ilustres como Joel Embiid y Paul George, mientras Orlando naufragó desde el perímetro pese a los 35 puntos de Desmond Bane y el esfuerzo inconcluso de Paolo Banchero.
En la otra trinchera, los Golden State Warriors sobrevivieron con dramatismo al derrotar 126-121 a Los Angeles Clippers, en un cierre donde la experiencia se impuso como sentencia y los detalles pesaron más que las estadísticas.
Tres triples tardíos de Al Horford, la puntería quirúrgica de Stephen Curry —autor de 35 puntos— y la energía defensiva de Draymond Green voltearon un partido que parecía escapar, dejando sin respuestas a Kawhi Leonard en el último cuarto.
Así, mientras los Sixers celebran su clasificación y afinan detalles para medirse a los Boston Celtics, los Warriors extienden su pulso vital hacia un duelo decisivo ante los Phoenix Suns, en una liga que hoy respira, pero no descansa.