Por Prensa Latina
Barcelona, ESPAÑA.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo hoy al cierre de la primera cumbre con España, que la postura del jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, de No a la guerra, tiene todo su respaldo.
Estamos en la misma trinchera, zanjó, para luego argumentar que entiende “perfectamente cuando dices no a la guerra”.
“Yo también dije no a la guerra cuando asumí la presidencia en 2003, cuando el entonces presidente de EEU. pidió que Brasil participara en la guerra de Irak. Le dije que nuestra guerra era otra. Luchamos por una sociedad justa”, declaró junto a Sánchez al concluir el encuentro cimero.
«Somos el ejemplo de que es posible construir soluciones a los problemas que nos afectan sin ceder a las promesas vacías del extremismo», acotó.
Lula, al responder a preguntas en torno a Venezuela relacionas con un eventual plazo para elecciones futuras, remarcó que “yo ya tengo muchas preocupaciones en Brasil para preocuparme con Venezuela».
Consideró que son los venezolanos los encargados de decidir su destino, y que Delcy Rodríguez está en el poder «legítimamente» debido a la ausencia de Nicolás Maduro al ser ella la vicepresidenta.
«Si ella quiere o no convocar elecciones, es un problema de ella, de su partido y del pueblo de Venezuela», enfatizó el mandatario del gigante sudamericano.
En los márgenes de la reunión entre Lula y Sánchez, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, figura cada vez más identificada con la ultraderecha, ponderó su encuentro con María Corina Machado, que contrastó con la cita de Sánchez con «narcoestados (…), que no se caracterizan precisamente por ser democracias liberales».
Al estallar la polémica por estas ofensas, el ministro de la Presidencia y de Justicia de España, Félix Bolaños, calificó las palabras de Ayuso como un «insulto y una falta de respeto a pueblos enteros, (Brasil, Colombia, México …), a países amigos de España» y también al presidente del Gobierno.
«Son todas faltas de respeto intentando polarizar al máximo e intentando deshumanizar lo que vamos a hacer este fin de semana en Barcelona», es decir, una cumbre socialdemócrata para demostrar al mundo que hay una alternativa a las políticas xenófobas, ultras e injustas”, dijo en entrevista con La Sexta televisión.
Precisamente este viernes, Sánchez resaltó que «mientras otros abren heridas, nosotros queremos curarlas, cerrarlas, reducir la desigualdad y dar respuesta a los grandes desafíos de la humanidad, como la emergencia climática».
Sin mencionar abiertamente a Estados Unidos, Sánchez destacó las coincidencias de su país y el gigante sudamericano, en los prolegómenos del Global Progressive Mobilisation (GPM), cuya jornada principal será este sábado en Barcelona, con la participación de personalidades de la izquierda internacional.
Brasil, primer país latinoamericano con el que España tiene este formato de reuniones, impulsa los intercambios entre Sánchez y Lula da Silva, que ya tuvieron otro capítulo durante la Cumbre sobre Cambio Climático COP30 en la ciudad de Belén a fines de 2025.
Lula y Sánchez estarán en el foro GPM impulsado por el Partido Socialista (PSOE) español, en el también participan otros líderes de izquierda como la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, el de Colombia, Gustavo Petro; Sudáfrica, Cyril Ramaphosa; Uruguay, Yamandú Orsi y el titular del Consejo Europeo, António Costa, entre otros.






