Por Prensa Latina
Beijing, CHINA.- El presidente estadounidense, Donald Trump, llegó hoy a China para una visita durante la cual se reunirá en varias ocasiones con su homólogo anfitrión Xi Jinping en medio de un contexto global complejo.
Sobre la mesa de diálogo están temas como la estabilización de las relaciones bilaterales, la tregua comercial, los aumentos de aranceles y los criterios de cada uno sobre la politización de la economía.
Pero también destacan cuestiones como Taiwán, considerada por Beijing como el mayor factor de riesgo en los nexos bilaterales, la situación en Medio Oriente y la guerra contra Irán.
Asimismo, numerosos expertos prevén que temas relacionados con América Latina y el Caribe estén presentes, teniendo en cuenta la política agresiva de Estados Unidos en esa región.
De acuerdo con la agenda, el primer encuentro con Xi será mañana para las conversaciones oficiales, mientras que el viernes volverán a verse para un té bilateral y un almuerzo de trabajo antes de salir de regreso a su país.
En entrevista con Prensa Latina, el investigador del Instituto de China de la Universidad de Fudan, Li Bo, señaló que en Beijing existen pocas expectativas sobre resultados concretos del encuentro debido a la “débil posición” política de Trump y a la inestabilidad de los compromisos asumidos por Washington.
Li consideró que, pese a las diferencias entre ambas partes, las reuniones regulares entre los líderes constituyen “una responsabilidad” para evitar confrontaciones militares y preservar la comunicación bilateral.
Es probable que Washington busque garantizar el acceso a minerales de tierras raras necesarios para su industria militar y de semiconductores, apuntó el investigador.
Li Bo señaló además que Estados Unidos intentará impulsar nuevas compras chinas de aviones Boeing y de soya para fortalecer el respaldo político interno de Trump de cara a las elecciones de medio término.
Sin embargo, apuntó que la visita no resolverá las tensiones estructurales entre ambos países, especialmente tras las recientes sanciones estadounidenses y las contramedidas adoptadas por Beijing.
La denominada diplomacia del jefe de Estado ha desempeñado un rol clave en la distensión bilateral luego de meses de guerra comercial.
Desde que Trump llegó a la Casa Blanca por segunda vez, se han reportado siete interacciones importantes entre los dos principales líderes de cada nación.
Esta será la primera visita al gigante asiático de un presidente estadounidense en casi nueve años, de hecho, fue el propio republicano el último en llegar durante su primer mandato.






