Por Prensa Latina
SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Expertos y representantes del sector transporte de República Dominicana cuestionaron hoy la existencia de subsidios estatales a los combustibles y aseguraron que los precios que pagan los consumidores están determinados principalmente por una elevada carga impositiva.
Previo a la presentación del estudio «Análisis del Precio de los Combustibles», el dirigente del transporte Juan Hubieres y el especialista energético José Luis Moreno San Juan coincidieron en afirmar a la prensa que, contrario a lo que sostienen las autoridades, no existe un subsidio real, sino una estructura de costos e impuestos que eleva significativamente los importes para los usuarios.
Hubieres, presidente de la Federación Nacional de Transporte la Nueva Opción, descartó que los altos valores de los carburantes en República Dominicana estén relacionados con el conflicto en Medio Oriente o entre Rusia y Ucrania.
Sostuvo que gran parte de los combustibles consumidos en el país, especialmente el gas propano, son importados desde Estados Unidos, por lo que atribuyó los elevados precios principalmente a la estructura de costos e impuestos internos “que la gente no ve”.
De su lado, Moreno San Juan, experto del Instituto de Energía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), declaró a la prensa que el Gas Licuado de Petróleo (GLP) es el que presenta las mayores distorsiones en su precio.
En ese sentido, afirmó que la diferencia entre el costo estimado y el precio de venta al público nunca ha sido inferior a 30 pesos por galón (50 centavos de dólar) y aseguró que actualmente debería comercializarse en torno a los 101 pesos (1.68 dólares) por galón, pero se vende a 137.20 pesos (2.28 dólares aproximadamente).
Según explicó, esa diferencia funciona como una especie de «caja chica» que genera al Estado entre 17 mil millones (unos 283 millones de dólares) y 18 mil millones de pesos (300 millones de dólares) adicionales al año.
El especialista consideró contradictorio sostener que los hidrocarburos están subsidiados cuando, a su juicio, existe una elevada carga impositiva y múltiples exoneraciones que deberían ser revisadas, además de que los gravámenes establecidos por ley han aumentado progresivamente durante las últimas dos décadas.
Ante el escenario que describió, propuso la creación de un Fondo para la estabilización de los precios de los combustibles que sea transparente, auditable y sujeto a supervisión pública, sugerencia reflejada en el informe técnico presentado en el taller.
Moreno San Juan reiteró que ninguno de los cinco combustibles de mayor consumo en el país es subsidiado, a saber, las gasolinas regular y premium, los distintos tipos de gasoil y el GLP.
«Un subsidio implica vender por debajo del costo, y eso no está ocurriendo. No existe un subsidio para el consumidor común», concluyó.
Recientemente la vicepresidenta de República Dominicana, Raquel Peña, afirmó que el Estado realiza un «gran sacrificio» con los subsidios a los combustibles para reducir el efecto de las alzas en los precios internacionales.
Expertos del Instituto de Energía de la UASD presentaron los resultados de la investigación sobre los precios de los cinco combustibles de mayor uso en República Dominicana, que incluye la metodología empleada por el Ministerio de Industria, Comercio y MiPymes para fijar los montos y el contexto del mercado, entre otros aspectos.
El análisis revela que la política de precios de combustibles en el país presenta distorsiones significativas que perjudican al consumidor y, en el caso del GLP, generan ingresos fiscales encubiertos que el Gobierno presenta erróneamente como subsidios.






