Por Ramón Mercedes
Nueva York, EEUU.- El activista comunitario, experto en asuntos de vivienda y reconocido defensor de los derechos de los inquilinos en esta ciudad, Luis Tejada, manifestó que valora como muy positiva la medida de congelar los alquileres por dos años de casi un millón de apartamentos, implementada por la Junta de Normas de Alquiler de NYC.
La decisión, aprobada la noche de este jueves, representa una victoria histórica para la clase trabajadora neoyorquina, que incluye a las diversas comunidades, entre ellas la dominicana. Por primera vez, desde la creación de la Junta Reguladora de Alquileres de NYC en 1974, la ciudad aprobó un congelamiento total de la renta (0% de aumento) en los contratos de alquiler de edificios con renta estabilizada, especificó Tejada.
La medida fue recibida con entusiasmo por organizaciones comunitarias, activistas de vivienda y miles de inquilinos, quienes durante años han exigido protección frente al constante aumento del costo de vida en la ciudad. Inquilinos organizados, junto a representantes de asociaciones comunitarias y propietarios de edificios, acudieron al evento para expresar sus posturas.
En medio de consignas y pancartas, los inquilinos coreaban repetidamente: “¡La vivienda es un derecho humano!”, dejando claro el profundo malestar social causado por años de aumentos acumulativos en la renta.
“Estamos contentos y orgullosos de que el alcalde Zorhan Mamdani haya cumplido su promesa de campaña de congelar la renta; esta decisión devuelve esperanza a miles de familias que viven al borde del desplazamiento”, expresó Tejada.
Señaló además que, durante los últimos años, numerosos hogares de bajos y medianos ingresos han sido empujados a situaciones de precariedad debido a aumentos continuos en los alquileres, combinados con la inflación, el estancamiento salarial y el encarecimiento general de los servicios esenciales.
“Muchas familias simplemente ya no podían seguir absorbiendo aumentos indiscriminados; era tiempo de que un alcalde pensara en la clase obrera, en los jubilados, en los inmigrantes y en las familias pobres de esta ciudad; la vivienda no puede seguir tratándose únicamente como una mercancía”, agregó.
Diversos analistas consideran que esta medida podría marcar un cambio de paradigma en la política de vivienda de NYC, una ciudad profundamente afectada por la crisis de asequibilidad, la gentrificación y el desplazamiento de comunidades históricas, particularmente en vecindarios de mayoría latina y afroamericana, como Washington Heights, Inwood, Harlem y El Bronx.
La aprobación del congelamiento entrará en vigor a partir del 1 de octubre del presente año.






