Por Prensa Latina
Teherán, IRÁN.- Las Fuerzas Armadas de Irán advirtieron hoy que cualquier injerencia estadounidense en la seguridad del estrecho de Ormuz será considerada una amenaza a la soberanía nacional y recibirá una respuesta contundente.
El Cuartel General de la Guardia Revolucionaria emitió la advertencia en un comunicado difundido por la agencia Fars, tras una reunión de seguridad organizada por el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) en Manama, capital de Baréin, con la participación de responsables militares de 11 países de la región.
El texto subrayó que el estrecho de Ormuz forma parte del ámbito de soberanía iraní y que mantener la seguridad y estabilidad de esa vía marítima estratégica constituye una línea roja para las Fuerzas Armadas del país.
“Cualquier injerencia estadounidense en asuntos de seguridad o cualquier acción que perturbe el orden en el estrecho se considerará una amenaza a la soberanía nacional iraní y recibirá una respuesta contundente”, señaló el comunicado.
La nota agregó que la presencia continua de aviones de guerra estadounidenses, tripulados y no tripulados, sobre el estrecho de Ormuz representa un riesgo para la seguridad regional.
Asimismo, afirmó que todos los petroleros y buques mercantes deben utilizar las rutas designadas por Irán para transitar de forma segura por esa vía marítima.
Las Fuerzas Armadas iraníes advirtieron que cualquier violación de esas rutas o incumplimiento de los protocolos de navegación recibirá una respuesta inmediata, lo que podría poner en peligro la seguridad de los buques infractores.
Irán aseguró que no dudará en adoptar las medidas que considere necesarias para proteger sus derechos soberanos en el estrecho de Ormuz y responder a cualquier violación o agresión por parte del ejército estadounidense o sus aliados.
El Centcom anunció hoy un diálogo regional de seguridad en Baréin, con la participación de líderes militares de Estados Unidos y 11 países árabes, incluidos Siria y Líbano por primera vez, para debatir el fortalecimiento de la cooperación en defensa y garantizar el libre flujo del comercio por el estrecho de Ormuz.
El encuentro se produce mientras Washington y Teherán continúan negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo, tras la firma en junio de un memorando de entendimiento que incluyó el cese de hostilidades, la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes.
Estados árabes y del Golfo reclaman que cualquier pacto final entre Teherán y Washington atienda sus preocupaciones de seguridad y reafirme el respeto a la soberanía nacional, en medio de crecientes tensiones regionales.






