Por Prensa Latina
Londres, INGLATERRA.- Los tratamientos de fertilidad cada día son más exitosos gracias a los avances de la tecnología y la medicina, pero su alto costo impiden mejorar hoy los niveles de nacimientos.
“En distintos países del mundo, miles de parejas se enfrentan a grandes diferencias en el coste de la reproducción asistida, una brecha que podría estar influyendo de forma directa en las posibilidades reales de formar una familia”, subraya un estudio de la compañía biotecnológica Conceivable Life Sciences en Estados Unidos.
La investigación dada a conocer por la revista Human Reproduction descubrió que reducir a la mitad los gastos de bolsillo de los pacientes podría aumentar 2,67 veces los nacimientos logrados mediante tecnología de reproducción asistida.
“El coste bruto por bebé se calculó utilizando los costos promedio del tratamiento por ciclo, incluyendo la transferencia de embriones, las pruebas genéticas preimplantacionales (cuando se utilizaron) y los medicamentos, junto con el número de ciclos ponderado por edad necesarios para lograr un nacimiento vivo”, argumentaron los expertos.
Explicaron que el coste neto por bebé se calculó considerando los programas de reembolso, los subsidios y los beneficios fiscales aplicables a cada región o país.
Ambos se expresaron como un porcentaje del ingreso familiar medio después de impuestos.
El costo bruto por bebé varió más de 12 veces entre países y regiones, precisaron los especialistas.
De cara al futuro los hallazgos proporcionan un punto de referencia claro y cuantificable para mejorar el acceso a los tratamientos de fertilidad.
El análisis se centra fundamentalmente en el paciente, y la pregunta que se impone cuál la entrada salarial de un hogar promedio y cuánto tendría que gastar para tener un bebé mediante técnicas de reproducción asistida.
Asimismo, los expertos explicaron que las políticas para mejorar el acceso a la atención de fertilidad dependerán de los sistemas de salud regionales y los contextos económicos.
Los investigadores recomiendan que los programas de financiación pública deben cubrir múltiples ciclos de tratamiento completos, y no solo uno.
Todo gira entorno al costo por bebé, y no de los ciclos, porque eso es lo que importa a las pacientes, concluyeron los científicos.






