Por Prensa Latina
Teherán, IRÁN.- Estados Unidos lanzó hoy nuevos bombardeos contra varias zonas en Irán, en lo que se considera la tercera oleada de bombardeos en menos de una semana, se informó hoy aquí.
Los ataques fueron confirmados por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) y alcanzaron alrededor de 140 objetivos militares.
Según un comunicado de la entidad, las operaciones fueron ejecutadas en respuesta a lo que Washington calificó como ataques iraníes contra un buque mercante en el estrecho de Ormuz.
Precisó que las fuerzas estadounidenses emplearon municiones guiadas de precisión lanzadas desde aviones de combate, drones y buques de guerra para atacar emplazamientos de misiles, instalaciones de drones, capacidades navales, depósitos de municiones, redes de comunicaciones y puestos de vigilancia costera.
De acuerdo con The Wall Street Journal, un alto funcionario estadounidense afirmó que la nueva ofensiva fue considerablemente más amplia que las operaciones realizadas la semana anterior, tanto por el número de objetivos atacados como por la extensión geográfica de las acciones.
La ofensiva estadounidense se produjo después de que la Guardia Revolucionaria Islámica anunciara el cierre del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo «hasta nuevo aviso», al considerar que el tránsito de embarcaciones por rutas que calificó de no autorizadas constituye una injerencia extranjera en la regulación de la navegación en esa zona.
Medios iraníes difundieron que la Armada de la Guardia Revolucionaria ratificó que el estrecho permanecerá cerrado mientras continúe lo que describió como la injerencia de Washington en la región.
La agencia Fars informó, además, que la fuerza naval del cuerpo militar lanzó un misil de crucero contra un buque al que acusó de incumplir las normas de navegación, tras desatender advertencias previas.
Por su parte, el sitio digital Axios citó a un funcionario estadounidense, según el cual un misil disparado por la Guardia Revolucionaria impactó contra un buque de carga comercial que intentaba atravesar el estrecho de Ormuz, causándole daños.
Posteriormente, la Guardia Revolucionaria acusó a Estados Unidos de intentar imponer su voluntad sobre Omán mediante presiones para abrir una ruta marítima al sur del estrecho, considerada por Teherán como ilegal, y aseguró que ese intento fue frustrado por una «respuesta decisiva» de sus fuerzas navales.
En paralelo, la televisión estatal iraní informó que las fuerzas estadounidenses lanzaron siete misiles contra bases militares en la provincia de Bushehr, cinco contra la región de Deyr y cuatro contra Asaluyeh.
El medio añadió que se registraron más de diez explosiones en la ciudad de Jask, en la provincia de Hormozgan, además de dos detonaciones en las cercanías de Chabahar.
Asimismo, reportó cinco explosiones en la región de Deyr, cinco en la ciudad de Bandar Deyr, cuatro en Asaluyeh y tres en la ciudad de Bushehr.
La agencia Mehr dio cuenta igualmente de explosiones en la isla de Qeshm, en medio de indicios de que los ataques se extendieron a distintas zonas del litoral sur iraní.
Entretanto, la Guardia Revolucionaria anunció haber lanzado ataques contra varias bases e instalaciones militares estadounidenses en la región, como parte de las represalias tras la decisión de Teherán de cerrar el estrecho de Ormuz.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, afirmó que «la era de los acuerdos unilaterales ha terminado», en una declaración difundida en medio del incremento de las tensiones entre Teherán y Washington.






