Por Prensa Latina
Washington, EEUU.- Un estudio científico demuestra hoy que cuando dos anticuerpos dirigidos contra el cáncer se unen dentro del cuerpo, se acumulan en el tumor de manera más eficaz y mejoran la respuesta al tratamiento.
Los expertos de la Universidad de Washington en San Luis en Estados Unidos desarrollaron la tesis de que dos fármacos contra la dolencia antes mencionada ataquen más de una característica de la tumoración al mismo tiempo.
De acuerdo con el artículo publicado por la revista Nature, los especialistas puntualizaron que los medicamentos modernos contra el cáncer, que combinan fármacos antitumorales con proteínas son relativamente nuevos.
Estos son precisos, pero solo pueden atacar un tipo de diana en la célula cancerosa a la vez, pero limita su eficacia contra tumores que contienen múltiples modelos de dianas.
Los expertos señalaron que estos medicamentos combinan tres componentes, cada uno con una función especializada.
Uno es el fármaco citotóxico que destruye las células cancerosas al dirigirse a ellas, otro es la proteína anticuerpo que se une a receptores exclusivos de las células cancerosas, de modo que el fármaco actúa específicamente dentro de los tumores y no daña el tejido sano.
El tercero es una molécula de enlace que conecta los otros dos componentes, subraya el artículo.
Dado que cada fármaco puede unirse a un único anticuerpo, estos conjugados son altamente específicos y atacan únicamente a las células que contienen los receptores adecuados.
Esto los hace muy eficaces en tumores relativamente homogéneos, pero su eficacia a largo plazo contra tumores más complejos con una diversidad de tipos celulares es limitada.
Los científicos utilizaron la química clic, una técnica que permite que moléculas conectoras adaptables se unan a diversos compuestos para formar estructuras moleculares intercambiables de forma modular.
Crearon un sistema farmacológico autoensamblable que podía incorporar un segundo anticuerpo si era necesario, duplicando así los tipos de receptores a los que podía unirse en un tumor.
Los tumores tratados con la nueva formulación del fármaco mostraron una supervivencia significativamente mayor: hasta el 90 por ciento de los animales sobrevivieron 120 días después del tratamiento en el modelo pancreático, mientras que los tratados con conjugados anticuerpo-fármaco estándar sobrevivieron menos de 80 días en promedio.
El equipo también logró optimizar la técnica para reducir la acumulación del fármaco en el hígado.
Los científicos aseguran que los elementos conjugados anticuerpo-fármaco modificados tienen el potencial de tratar diversos tipos de tumores y posiblemente muchas otras enfermedades.
Las moléculas de enlace utilizadas en este estudio se fabrican en tan solo uno a tres días y permiten una mayor flexibilidad a la hora de crear medicamentos de precisión para cada paciente gracias a la versatilidad de la química click.
El proceso de desarrollo de fármacos no tiene que empezar desde cero, pues es posible usar medicamentos que ya están aprobados, lo que podría ayudar a llevar tratamientos mejorados a las clínicas con mayor celeridad.






