Por Prensa Latina
Caracas, VENEZUELA.- El presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, envió hoy desde la cárcel donde guarda prisión, junto a su esposa Cilia Flores, dos fotos como regalo a sus nietos, niños y a toda la gente noble que los ama.
“Quiero que sepan que estamos firmes, con el corazón lleno del amor de ustedes, ese amor que nos llega convertido en oración, en acción permanente, en solidaridad y en apoyo verdadero”, escribió el gobernante en su habitual mensaje de los domingos.
Desde el centro de detención en la ciudad de Nueva York, donde permanece encarcelado hace hoy 240 días, luego del secuestro el 3 de enero pasado, el jefe de Estado constitucional consideró a las dos imágenes como “pequeño regalo de amor y esperanza”.
“Envío estas fotos como un pequeño regalo a todos mis nietos y nietas, a los niños y niñas, y a toda la gente noble que nos ama”, subrayó.
Maduro dio gracias infinitas por cada palabra, por cada gesto, por cada bendición, y pidió disfrutaran “este pequeño regalo con alegría y esperanza”.
Cilia y yo los abrazamos por siempre, con el alma puesta en ustedes y con la fe intacta en Dios, expresó.
El mandatario citó al apóstol Pablo cuando dijo: “pero en todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a aquel que nos amó” (Rom 8,37).
Resaltó que seguirán “fuertes, serenos y confiados: Dios está con nosotros. Dios proveerá. Venezuela renacerá”, finalizó.
Maduro y Cilia se presentaron el pasado 22 de julio a la tercera audiencia ante la Corte Federal en Manhattan, en Nueva York, en la que el juez Alvin Hellerstein ordenó que el juicio de ambos comience en la mañana del 1 de junio de 2027.
El proceso judicial continuará el 17 de noviembre con la discusión de las mociones sobre la inmunidad de Maduro y la jurisdicción de las cortes de Estados Unidos para juzgarlo, que la defensa deberá presentar en sucesivos meses.
Los gobernantes son acusados por presuntos cargos de narcotráfico y otros delitos, los cuales fueron descalificados desde el primer momento, cuando el gobernante constitucional se declaró en su primera comparecencia “no culpable” y proclamó ser el presidente de Venezuela, secuestrado en su casa de Caracas.






