Por Prensa Latina
Washington, EEUU.- Un número récord de arrestos vuelve a colocar hoy al Servicio de Inmigración y control de Aduanas (ICE) en el centro del debate sobre las políticas migratorias del presidente Donald Trump en Estados Unidos.
Solo en agosto 50 mil inmigrantes fueron blanco de las detenciones del ICE, mientras continúan aumentando los números de deportaciones a países africanos donde los expulsados no tienen conexión alguna.
Las autoridades estadounidenses fundamentaron en un inicio la mano dura en este sentido por el presunto historial delictivo de los inmigrantes, pero la realidad pronto demostró que muchos son solicitantes de asilo sin récord criminal para los que incluso ese intento por lograr el llamado sueño americano se les convirtió en pesadilla.
Un reciente sondeo del Economist/YouGov tracker arrojó que 53 por ciento de los votantes desaprueba las actuales políticas migratorias de Trump y la conclusión es que ciertamente los ciudadanos abogan por un balance entre aplicar las leyes sin los excesos de esta administración.
Algunos medios locales como el diario La Opinión, el periódico hispano más leído en Estados Unidos, señaló que cada día surgen nuevos ejemplos de la crueldad de esos excesos y de las consecuencias, a veces fatales, de su campaña de deslegalización, detenciones, y deportaciones.
El rotativo recordó que el ICE detuvo hace unos días al niño de cinco años Liam Tadeo junto a su padre, Víctor Martínez, cuando se disponían a ir a un juego de fútbol en Austin, Texas.
Las imágenes de Liam llorando y aferrado a su padre esposado conmovieron. Ambos fueron enviados al polémico centro de detención Dilley, Texas, y luego los deportaron a México donde los dejaron a unas 20 horas del pueblo donde vive la familia en el estado de Guanajuato, apuntó el diario.
“Liam debería estar terminando su segunda semana en la guardería en Estados Unidos. Este caso pone de manifiesto la crueldad de nuestras políticas de inmigración (…) detenido innecesariamente junto a su padre y deportado sin poder despedirse de su madre”, subrayó la abogada de la familia de Liam Tadeo, Kate Lincoln-Goldfinch, en un comunicado.
Lamentablemente ese no resulta el único caso, es, apenas, el más reciente. En enero último ocupó aquí titulares otro Liam, igual de cinco años, pero de apellido Conejo, quien fue llevado por agentes federales desde la entrada de su casa en el área metropolitana de Minneapolis tras regresar del preescolar al centro de detención de Texas.
El pequeño Liam y su papá, originario de Ecuador, pasaron cerca de dos semanas recluidos y el caso tuvo connotación nacional.
En aquel momento un reportaje de CNN advirtió que los niños retenidos en Dilley eran desde bebés hasta adolescentes.






