Por Prensa Latina
Quito, ECUADOR.- El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, anunció el traslado de un grupo de migrantes a Ecuador, aunque las autoridades locales no lo han confirmado.
“Próxima parada, Ecuador”, escribió Mullin en la red social X junto a fotografías de personas que abordaban un avión, sin ofrecer detalles sobre la nacionalidad, ni el destino de los pasajeros, ni tampoco sobre las condiciones de su llegada al país sudamericano.
Según el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense, durante el fin de semana fueron detenidos inmigrantes indocumentados, entre ellos personas condenadas por delitos como asesinato, abuso sexual infantil, violación, robo a mano armada y narcotráfico.
Mullin calificó a estos detenidos como “lo peor de lo peor” y difundió información sobre un grupo de 20 personas con antecedentes penales, entre ellas tres ecuatorianos.
No obstante, Mullin no especificó si las personas mostradas en las fotografías forman parte de ese grupo de condenados, ni confirmó que los tres ecuatorianos sean los pasajeros trasladados hacia el país sudamericano.
La Cancillería ecuatoriana, por su parte, no ha respondido hasta la publicación de esta información a las consultas de la prensa sobre el anuncio estadounidense.
Ecuador y Estados Unidos suscribieron un acuerdo en noviembre de 2025 para establecer un mecanismo de “tercer país seguro”, destinado a trasladar al país sudamericano a determinadas personas que solicitaron protección internacional en Estados Unidos.
El convenio contempla el traslado de nacionales de terceros países que se encuentren en territorio estadounidense y puedan solicitar protección internacional frente a su retorno al país de origen o de residencia anterior.
Según el acuerdo, Ecuador se compromete a no devolver a las personas trasladadas por Estados Unidos hasta que exista una decisión definitiva sobre sus solicitudes de protección internacional.
El mecanismo excluye a menores de edad no acompañados y establece que su aplicación estará condicionada a la disponibilidad de fondos y a la capacidad técnica de ambos países.
Fuentes estadounidenses y ecuatorianas señalaron en aquel momento que Ecuador podría recibir hasta 300 deportados cada año.
La entonces canciller Gabriela Sommerfeld afirmó que serían “solamente refugiados de ciertas nacionalidades que no mantengan ningún tipo de antecedentes, en buen estado de salud, no enfermos”, condiciones que al parecer no cumplen los migrantes anunciados este martes.
El traslado divulgado se produciría en vísperas de la visita a Ecuador del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien se reunirá mañana con el presidente Daniel Noboa para abordar, entre otros asuntos, seguridad, narcotráfico y cooperación bilateral.






