Por Prensa Latina
Washington, EEUU.- Los Rays de Tampa Bay intentarán hoy ampliar su ventaja en el Este de la Liga Americana ante los Astros de Houston, tras asegurar ayer su boleto a la postemporada del béisbol profesional estadounidense (MLB).
Con balance de 88-59, los anfitriones del Tropicana Field marchan al frente de su división, ahora con tres juegos de ventaja sobre los Yankees de Nueva York (85-62), vencedores 6-4 sobre los Mets y dueños de una racha de cuatro triunfos consecutivos.
Tampa Bay llega al segundo duelo de la serie con el impulso de un dramático éxito 3-1 sobre Houston, que dejó al conjunto floridano celebrando su clasificación y a los visitantes, líderes del Oeste con 75-73, buscando devolver el golpe.
El choque de ayer permaneció igualado hasta que el dominicano Junior Caminero convirtió la parte baja del noveno episodio en escenario de fiesta al disparar un cuadrangular de dos carreras y dejar tendidos a los Astros sobre el césped.
El batazo, número 40 de Caminero en la temporada, lo colocó tercero entre todos los jonroneros de las Grandes Ligas y volvió a confirmar el peso ofensivo de un jugador que ya se ha convertido en una de las principales figuras de Tampa Bay.
Antes, en el quinto capítulo, el cubano Victor Mesa Jr. había encendido la chispa con su decimotercer vuelacercas del campeonato para igualar las acciones y mantener con vida a los Rays hasta el desenlace.
Bryan Baker lanzó una entrada inmaculada de relevo para acreditarse la victoria, mientras el dominicano Bryan Abreu, quien apenas retiró a un bateador, cargó con la derrota.
Ahora, con el pulso particular de la temporada todavía por inclinarse definitivamente, los Rays entregarán la pelota al zurdo Ian Seymour, dueño de nueve victorias y seis derrotas y una efectividad de 4.33.
Los Astros responderán con el derecho Peter Lambert, quien exhibe balance de 8-8 y promedio de carreras limpias de 3.67, en un duelo que promete otra batalla entre dos equipos separados por objetivos diferentes, pero unidos por la necesidad de ganar.
Para Tampa Bay, cada victoria empieza a tener el sabor de una declaración de autoridad rumbo a octubre, mientras Houston intentará impedir que el líder del Este convierta su reciente boleto a la postemporada en el comienzo de una celebración demasiado larga.






