
La agresión con 59 cohetes alados Tomahawk contra la referida base siria, en la provincia de Homs, se efectuó en violación del derecho internacional y de lo establecido en materia de seguridad en el memorando de cooperación ruso-estadounidense.
La pista de aterrizaje, apuntó, y la mayoría de los hangares reforzados de la base aérea, así como de los aviones, quedaron intactos, algo que también constató un reportaje exclusivo del canal estatal Rossia en la citada instalación.
Konashenkov afirmó que por el momento se reportan dos militares desaparecidos y cuatro muertos, en un hecho que lleva a Rusia a suspender el memorando de colaboración con Estados Unidos para evitar incidentes en el espacio aéreo sirio.
Una acción de esa envergadura fue planificada con mucho tiempo de antelación, pues ello requiere acciones complejas de exploración, lo cual de seguro ocurrió mucho antes del incidente con armas químicas en la localidad de Jan Sherjon, estimó.
Estados Unidos solo esperaba un pretexto para realizar la operación, destacó el general ruso.
Konashenkov recordó que de 2013 a 2016, Siria eliminó todo su arsenal de armas tóxicas bajo la supervisión de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas, para lo cual se utilizaron instalaciones en Reino Unido, Finlandia y Alemania.
Ahora esperamos que la parte norteamericana ofrezca explicaciones y presente pruebas concretas para su ataque contra Siria, declaró el portavoz del Mindef.
La Casa Blanca tomó como argumentos las denuncias hechas por organizaciones como Cascos Blancos y el Observatorio Internacional de Derechos Humanos en Siria, cuyas falsedades denunció Rusia en el pasado.
El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, recordó desde Uzbekistán que Siria carece de armas químicas y estimó que el ataque era una maniobra para desviar la atención de la comunidad internacional.
Al parecer, Occidente busca poner a los destacamentos del grupo terrorista Frente Al Nusra, instalados en la provincia de Idleb, como la fuerza de reserva, capaz de derrocar al presidente sirio, Bashar Al Assad.






